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Aisladas y maltratadas: las empleadas domésticas migrantes en Jordania

30 October 2008

En Jordania, decenas de miles de empleadas domésticas migrantes sufren aislamiento, explotación y abusos. La protección que reciben del Estado es escasa o inexistente.

Las empleadas domésticas migrantes desempeñan un papel crucial en la economía jordana, ya que contribuyen al bienestar de los hogares en donde trabajan y son una fuente vital de ingresos para su propia familia y comunidad. Muchas de ellas sufren explotación y abusos, llegando a trabajar 19 horas diarias. Los sueldos son pequeños y algunas tardan años en cobrarlos.

En Jordania hay alrededor de 40.000 empleadas domésticas migrantes registradas. Muchas de ellas proceden del sur y el sudeste de Asia, sobre todo de Indonesia, Filipinas y Sri Lanka.

Muchas personas empleadas en el servicio doméstico denuncian que miembros de la familia de sus empleadores las tratan de forma violenta; dicen que en las casas en las que trabajan les propinan golpes, bofetadas y patadas, las escupen y las amenazan con pegarlas. En los últimos años han muerto varias en circunstancias catalogadas oficialmente como accidentes pero que siguen sin investigarse y explicarse de manera satisfactoria. Alrededor de 10 personas empleadas en el servicio doméstico se suicidan al parecer cada año.

Representantes de las agencias de colocación suelen golpear también a muchas empleadas domésticas migrantes poco después de su llegada a Jordania, al parecer para atemorizarlas y disuadirlas de dejar su trabajo o denunciar a sus empleadores.

En 2003 se establecieron nuevas garantías en la forma de un contrato especial para las personas empleadas en el servicio doméstico, pero al parecer han tenido poco impacto en la práctica.

Hasta este verano, el Código Laboral jordano excluía a las personas empleadas en el servicio doméstico de la protección ofrecida a otros trabajadores, como salario mínimo, las bajas por enfermedad y los días libres. En julio, el Parlamento jordano aprobó varias enmiendas al Código Laboral y señaló que se promulgaría una normativa especial con objeto de definir las condiciones laborales del personal doméstico. Esta iniciativa supone un paso adelante, pero se necesitan más medidas para garantizar la protección de los derechos de las empleadas domésticas migrantes en consonancia con las normas internacionales de derechos humanos.

 

Más información

Trabajo de Amnistía Internacional sobre personas refugiadas y migrantes

 

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AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE