Cuba - Informe 2007 Amnistía Internacional

Human Rights in República de Cuba

Amnesty International  Report 2013


The 2013 Annual Report on
Cuba is now live »

Jefe del Estado y del gobierno: Raúl Castro Ruz (sustituyó provisionalmente a Fidel Castro Ruz en julio)
Pena de muerte: retencionista
Estatuto de la Corte Penal Internacional: no ratificado

Las libertades de expresión, asociación y circulación continuaron
sometidas a graves restricciones. Al menos 69 presos y presas de
conciencia seguían en prisión por sus opiniones políticas. Disidentes
políticos, periodistas independientes y activistas de los derechos
humanos siguieron siendo objeto de hostigamiento, intimidación y
reclusión, en algunos casos sin cargos ni juicio. La población cubana
continuó notando los efectos negativos del embargo estadounidense.

Información general

En 2006, Cuba fue elegida miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y en septiembre asumió la presidencia del Movimiento de Países No Alineados durante la xiv Cumbre de la organización, celebrada en La Habana.

En julio, Fidel Castro fue intervenido quirúrgicamente y, por primera vez desde 1959, transfirió sus responsabilidades a otros altos funcionarios, entre ellos su hermano, Raúl Castro Ruz. No se toleraron los partidos y las actividades políticas de oposición.

Las relaciones políticas con Estados Unidos seguían siendo tensas pese a que las exportaciones de productos agrícolas a Cuba superaron los 500 millones de dólares estadounidenses. La Comisión para la Ayuda a una Cuba Libre, establecida por la administración estadounidense, publicó en julio una actualización de su informe anterior. La Unión Europea no volvió a introducir las sanciones levantadas en 2005 a pesar de la persistencia de motivos de preocupación por la situación de los derechos humanos en Cuba.

El gobierno de Estados Unidos estableció un grupo especial de agentes de la ley con el fin de localizar y procesar a las personas que burlasen las restricciones relativas a viajes e intercambios comerciales con Cuba. En noviembre, la Asamblea General de la ONU aprobó, por decimoquinto año consecutivo, una resolución por la que pedía a Estados Unidos que pusiera fin a su embargo sobre Cuba.

El gobierno seguía negando el acceso al país al relator especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Tampoco se permitió la visita al país de Amnistía Internacional y otras organizaciones de derechos humanos independientes.

Presos de conciencia

Al terminar el año, 69 presos de conciencia permanecían encarcelados por sus ideas o actividades políticas no violentas. Otros 12 seguían cumpliendo condena fuera de las prisiones debido a sus problemas de salud. No se recibieron informes de liberaciones de presos de conciencia durante el año.

Orlando Zapata Tamayo fue condenado a tres años de cárcel en 2003 por «desacato» a la figura de Fidel Castro, «desórdenes públicos» y «desobediencia». Según los informes, en noviembre de 2005 fue condenado a otros 15 años por «desacato» y «desobediencia» en la cárcel. En mayo de 2006 lo juzgaron de nuevo por los mismos cargos y lo condenaron a una pena adicional de siete años. Cumplía una pena de 25 años y 6 meses de prisión.

Reclusión sin cargos ni juicio

Numerosas personas continuaban recluidas sin cargos como sospechosas de llevar a cabo actividades contrarrevolucionarias o por cargos poco claros. Su situación legal seguía estando poco clara al terminar el año.

El preso de conciencia Óscar Mariano González Pérez, periodista independiente que fue detenido en julio de 2005 cuando se disponía a participar en una manifestación ante la Embajada de Francia, continuaba recluido sin cargos ni juicio.

Libertad de expresión y asociación

Persistieron las graves restricciones a la libertad de expresión y asociación. Todos los medios de comunicación impresos y audiovisuales continuaban bajo el control del Estado. Aumentó el número de casos de hostigamiento e intimidación de periodistas independientes y bibliotecarios. Personas sospechosas de estar vinculadas a grupos disidentes o participar en la promoción de los derechos humanos fueron detenidas y encarceladas. Aumentaron las detenciones por cargos de «peligrosidad predelictiva». El acceso a Internet siguió sujeto a graves limitaciones fuera de las oficinas gubernamentales y las instituciones educativas. El periodista Guillermo Fariñas realizó una huelga de hambre durante siete meses para obtener el acceso a Internet, sin éxito.

Armando Betancourt Reina, periodista independiente, fue detenido el 23 de mayo mientras tomaba notas y fotografías del desalojo de una vivienda en la ciudad de Camagüey. Fue acusado formalmente de desorden público. Según los informes, estuvo recluido en régimen de incomunicación durante una semana en la comisaría de policía antes de ser trasladado a la prisión Cerámica Roja, en Camagüey, el 6 de junio. Al terminar el año estaba en espera de juicio.

Hostigamiento e intimidación de disidentes y activistas

Aumentaron el hostigamiento público y la intimidación de activistas de los derechos humanos y disidentes políticos por parte de grupos cuasioficiales en los llamados actos de repudio.

Según informes, Juan Carlos González Leiva, presidente de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, fue objeto de varios «actos de repudio» -en los que intervinieron partidarios del gobierno que, al parecer, actuaron con la connivencia de las autoridades- en su domicilio de la ciudad de Ciego de Ávila. Tanto él como su familia recibieron reiteradas amenazas de los manifestantes. Juan Carlos González Leiva, que es invidente, fue detenido en marzo de 2002 por «desacato», «desórdenes públicos», «resistencia» y «desobediencia», y pasó dos años en la cárcel sin juicio. En abril de 2004 lo condenaron a cuatro años de prisión, que debía cumplir en su domicilio.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

Informes

Cuba: Continúan los ataques contra las libertades fundamentales (Índice AI: AMR 25/001/2006)

Cuba: Temor por la seguridad, temor de tortura, intimidación y acoso. Miguel Valdés Tamayo y Juan Carlos González Leiva (Índice AI: AMR 25/002/2006)

Visita

Amnistía Internacional visitó por última vez Cuba en 1988, y desde esa fecha no se le ha permitido la entrada en el país.