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6 October 2008

Corea del Sur: La actuación policial durante las protestas debe mejorar

La policía surcoreana ha hecho un uso excesivo de la fuerza en algunas ocasiones contra los manifestantes que protestaron este año contra la decisión del gobierno de reanudar las importaciones de carne de vacuno de Estados Unidos, ha concluido Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.

El informe, que incluye entrevistas con manifestantes, observadores de derechos humanos y periodistas, documenta casos en que la policía hizo un mal uso del material antidisturbios, como los cañones de agua, y aprehendió y detuvo arbitrariamente a los manifestantes. El informe pone también de manifiesto la carencia de formación adecuada de la policía y su ausencia de rendición de cuentas. 

“Si bien reconocemos que la policía antidisturbios en la mayoría de las ocasiones actuó de manera profesional y contenida, hay preocupantes ejemplos de malos tratos a manifestantes e incluso a personas que observaban las protestas sin participar directamente en ellas”, ha dicho Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía.

“Los manifestantes, y en algunos casos incluso los miembros de la policía, fueron sometidos innecesariamente a actos de violencia por falta de una formación adecuada de la policía. Debe realizarse una investigación independiente, concienzuda e imparcial sobre las denuncias de violaciones de derechos humanos a manos de policías, y los responsables de estos hechos deben rendir cuentas.”

Amnistía Internacional entrevistó a personas implicadas en las protestas que habían resultado heridas, sobre todo en la cabeza o la cara, tras –según afirmaron– haber recibido patadas, puñetazos o golpes con escudos o porras de la policía, o disparos con cañones de agua.

La policía informó de que 489 agentes antidisturbios también resultaron heridos durante las protestas. No hay cifras oficiales sobre el número de víctimas civiles, entre las que se encuentran los siguientes casos:

* Lee E, estudiante universitaria de 22 años, fue brutalmente golpeada por la policía antidisturbios. Un agente la agarró por el pelo y, tras tirarla al suelo, le propinó varias patadas en la cabeza con sus botas de combate. Lee E consiguió arrastrarse debajo de un autobús para resguardarse y, cuando salió, otro agente –tal vez el mismo– la agarró y la tiró de nuevo al suelo. Esta vez recibió muchos más golpes en la cabeza. Lee E sufrió conmoción cerebral y tuvo que ser hospitalizada tres semanas. Vomitaba y sufría mareos.

* Kim C, traductor de 31 años, dijo a Amnistía Internacional que un policía antidisturbios lo golpeó en el ojo con un escudo. Kim C se desmayó por el golpe y, cuando volvió en sí, varios policías lo estaban golpeando con porras. Otro agente le dio con el escudo en la cabeza. Las heridas de la cabeza y el párpado requirieron puntos y la marca de una porra en su espalda seguía viéndose incluso después de dos semanas.

* Lee Hack-young, director general nacional de la YMCA, resultó herido, al igual que otros 60 manifestantes, mientras realizaba una sentada pacífica en la calle. Doscientos policías antidisturbios cargaron contra ellos, golpeándoles el cuerpo con sus escudos y dándoles golpes con sus porras. A consecuencia de la actuación policial, Lee Hack-young resultó con un brazo roto y también sufrió heridas en la cabeza. Permaneció dos semanas en observación en el hospital.

* Kim B, técnico de 35 años, dijo a Amnistía Internacional que resultó herido en la cabeza cuando la policía giró hacia donde él estaba un cañón de agua y lo tumbó. Kim B sufrió ceguera temporal y su vista aún está muy dañada.

Amnistía Internacional pide al gobierno surcoreano que revise sus actuales prácticas sobre el uso de la fuerza en las actuaciones policiales, incluida la formación y el despliegue de todos los agentes de policía, en particular la policía antidisturbios. La organización pide también a las autoridades que consideren la posibilidad de descartar progresivamente el uso de reclutas del ejército.

“En lugar de limitarse a mirar hacia otro lado ante las violaciones que tuvieron lugar durante estas protestas, el gobierno surcoreano debe asegurarse de que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, incluida la policía antidisturbios, reciben una formación adecuada –incluida la formación sobre las normas internacionales de derechos humanos pertinentes– y se les instruye y equipa con lo necesario para realizar funciones policiales en protestas difíciles y potencialmente violentas”, ha dicho Sam Zarifi.

Información complementaria
Las protestas con velas en el centro de Seúl contra la reanudación de las importaciones de carne de vacuno debido al temor de la “enfermedad de las vacas locas” comenzaron el 2 de mayo de 2008 y se prolongaron casi diariamente durante más de dos meses. Participaron en ellas decenas de miles de personas de toda condición, y al menos 100.000 el 10 de junio, fecha en que se conmemoraba el 21 aniversario del movimiento prodemocrático de Corea del Sur. Los manifestantes expresaron su descontento no sólo por la cuestión de la carne de vacuno estadounidense, sino por un amplio abanico de políticas del presidente Lee Myung-bak.

La mayoría de los manifestantes ejercían pacíficamente sus derechos de libertad de expresión y reunión, consagrados en la Constitución surcoreana, así como en el derecho internacional de los derechos humanos. Sin embargo, varias disposiciones de las leyes surcoreanas limitan el derecho a manifestarse, y los asistentes siguieron desafiando los llamamientos de las autoridades para que se dispersaran.

Las protestas fueron en general pacíficas y, dado su tamaño y duración, tanto los manifestantes como la policía mostraron una organización y contención notables. Sin embargo, hubo incidentes esporádicos de violencia, ya que se produjeron enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. Los dos más importantes tuvieron lugar el 31 de mayo y el 1 de junio cuando la policía utilizó cañones de agua y extintores, y los días 28 y 29 de junio, el fin de semana siguiente al anuncio del gobierno de que reanudaría las importaciones de carne de vacuno de Estados Unidos.

El informe Policing the Candlelight Protests in South Korea (Índice AI: ASA 25/008/2008)  se basa en entrevistas con manifestantes, agentes de policía, periodistas y observadores de derechos humanos. Anteriormente a él, el 18 de julio de 2008, Amnistía Internacional publicó unas conclusiones preliminares sobre la actuación policial en las protestas.

AI Index: PRE01/241/2008
Region Asia And The Pacific
Country South Korea
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