El sistema penal de Nigeria está fallando a su pueblo

Presa condenada a muerte, Nigeria

Presa condenada a muerte, Nigeria

© Amnesty International


26 February 2008

En Nigeria, el 65 por ciento de los reclusos no han sido condenados por ningún delito, y los hay que llevan esperando ser juzgados desde hace 10 años.

En un nuevo informe hecho público por Amnistía Internacional, la organización ha expresado su condena por la situación del sistema de justicia penal de Nigeria y ha manifestado que las prisiones nigerianas están llenas de personas cuyos derechos humanos se violan sistemáticamente. Al parecer, la tortura a manos de la policía es generalizada, y en los juicios es frecuente la presentación como prueba de “confesiones” obtenidas por ese medio.

El informe revela también que se encarcela junto con delincuentes convictos a personas que padecen alguna enfermedad mental, y que ni siquiera son sospechosas de haber cometido un delito, porque sus familias no quieren o no pueden ocuparse de ellas.

Amnistía Internacional también ha destacado las malas condiciones a que se enfrenta el personal penitenciario, que trabaja jornadas largas y agotadoras por salarios bajos que, a menudo, cobra con retraso. La escasez de personal crea problemas de seguridad tanto para los guardias como para los reclusos.

“Los problemas del sistema de justicia penal de Nigeria son tan ostensibles y atroces que el gobierno nigeriano no ha tenido más remedio que reconocerlos, y ha prometido repetidamente que reformará el sistema”, ha manifestado Aster van Kregten, en una conferencia de prensa en Abuja.

“Sin embargo, la realidad es que las personas encarceladas tienen pocas probabilidades de que se respeten sus derechos, y aún menos las personas sin recursos económicos. Algunas de estas personas podrían pasar el resto de sus días entre rejas en condiciones atroces sin haber sido condenadas por un delito: en ocasiones, sencillamente porque la policía ha perdido el expediente de su caso.”

“Muchos reclusos en espera de juicio son considerados de hecho culpables, pese a que apenas existen pruebas de su participación en el delito del que se los acusa.”

El gobierno de Nigeria ha manifestado en numerosas ocasiones su voluntad de reformar el sistema de justicia penal, y ha reconocido el papel que dicho sistema ha desempeñado en el establecimiento de una situación de hacinamiento y detenciones prolongadas.

Pese a los muchos comités y comisiones presidenciales que han recomendado reformas, estas recomendaciones no se han puesto en práctica. En lugar de eso, el gobierno ha establecido nuevos comités y comisiones para que estudien, revisen y armonicen las recomendaciones anteriores.

La mayoría de las personas que hay en las prisiones nigerianas son demasiado pobres como para poder permitirse contratar un abogado, y el servicio de asistencia letrada oficial cuenta únicamente con 91 abogados para todo el país. El resultado es que sólo una de cada siete personas en espera de juicio tiene acceso a asistencia letrada.

Además, las terribles condiciones de reclusión, entre las que se incluye el hacinamiento extremo, dañan seriamente la salud física y mental de miles de reclusos.

Uno de estos casos es el de Bassy, una enferma mental de 35 años a quien su hermano llevó a la prisión diciendo que la familia ya no podía hacerse cargo de ella. Las autoridades penitenciarias la clasificaron como “loca civil”. Sin que se la acusara de ningún delito ni se la llevara ante un juez, Bassy pasó casi tres años en prisión, durmiendo en el suelo de una celda junto con 11 mujeres más.

Tras la intervención de PRAWA, ONG nigeriana que trabaja sobre los encarcelamientos de personas con enfermedad mental, Bassy fue trasladada finalmente a un hospital, donde recibe tratamiento.

“El gobierno nigeriano está sencillamente incumpliendo sus obligaciones nacionales e internacionales en lo que se refiere al sistema de justicia penal, y debe empezar a cumplirlas de manera seria y urgente”, ha manifestado van Kregten. “Las condiciones que observamos y las historias que escuchamos de boca de los reclusos son una vergüenza nacional.”

Nigeria: Prisoners' rights systematically flouted

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Index Number: AFR 44/001/2008
Date Published: 26 February 2008
Categories: Nigeria

This report, based on testimonies of inmates and interviews with stakeholders, considers that prisoners in Nigeria are systematically denied a range of human rights. Stakeholders throughout the Nigerian criminal justice system are culpable of maintaining this situation. The judiciary fails to ensure that all inmates are tried within reasonable time. Prisons cannot ensure that facilities are adequate for the health of prisoners. Severe overcrowding and a lack of funds have created a deplorable situation. The Nigerian government must now face up to its responsibilities for those in its prisons.


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