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21 June 2011

Turquía debe tomar medidas sobre la discriminación de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero

Las autoridades turcas deben poner en vigor leyes que protejan a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero (LGBT) de la discriminación generalizada, afirma Amnistía Internacional en un nuevo informe publicado hoy.

El informe, Not an illness nor a crime: Lesbian, gay, bisexual and transgender people in Turkey demand equality, pone de relieve la discriminación que estas personas sufren por parte de funcionarios de los servicios de salud, en la educación, la vivienda y el lugar de trabajo en un país en el que no existen disposiciones para prevenirla.
 
“Debido a los prejuicios omnipresentes contra lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero en Turquía y al miedo al ostracismo y a los ataques, muchas de estas personas se ven obligadas a ocultar su orientación sexual, incluso a sus familias”, ha afirmado Andrew Gardner, investigador de Amnistía Internacional sobre Turquía.

“Las declaraciones homófobas de funcionarios públicos han alentado la discriminación contra personas. En lugar de repetir los fallos cometidos en el pasado, el gobierno debe respetar y proteger sus derechos mediante palabras y acciones.”

“Al no poder encontrar empleo, muchas mujeres transgénero se ven obligadas ejercer ilegalmente el sexo como profesión, actividad en la que son objeto de un hostigamiento adicional por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. Son también quienes tienen más probabilidades de ser víctimas de crímenes de odio, pero la cuestión sigue siendo ignorada en gran medida por las autoridades.”

La imposición de multas arbitrarias por funcionarios policiales a mujeres transgénero que desarrollan sus actividades cotidianas equivale a hostigamiento sistemático y constituye un castigo por su identidad de género. Las que se oponen a esta práctica pueden ser objeto de amenazas y violencia por parte de dichos funcionarios.
 
En una encuesta realizada en 2010 por Lambda Istanbul, organización de solidaridad con personas LGTB, de las 104 mujeres transgénero que participaron, más del 89 por ciento dijeron que habían sido víctimas con anterioridad de violencia física mientras estaban en detención policial.

Sólo en 2010, las asociaciones de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero documentaron 16 asesinatos de personas que se creía habían muerto debido a su supuesta orientación sexual o identidad de género.

Muchos crímenes de odio no se denuncian, y aun en los casos en que se denuncian, a menudo tales actos no se registran como delitos. Es habitual que el móvil del delito no se investigue.

Lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero sufren discriminación asimismo cuando son víctimas de delitos violentos. Numerosas leyes, aun no siendo explícitamente discriminatorias, son aplicadas por la judicatura de tal manera que conduce a la discriminación.

Debido a deficiencias en la investigación y el enjuiciamiento de estos delitos, en muchos casos no se pone a disposición de la justicia a los responsables.  

Ante la inacción del gobierno, las organizaciones de solidaridad de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero son las únicas que intentan luchar contra tales abusos. Sin embargo, estas organizaciones también han debido hacer frente a demandas civiles presentadas por las autoridades con el objetivo de conseguir su cierre, así como a otros ataques discriminatorios contra su derecho a la libertad de expresión y asociación.

“Todos los partidos representados en el Parlamento tienen la responsabilidad de garantizar que todo acuerdo constitucional en Turquía prohíbe la discriminación por motivos de sexualidad o identidad de género”, ha afirmado Andrew Gardner.

“Es imprescindible promulgar una legislación exhaustiva que permita contrarrestar la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género, y debe hacerse lo antes posible. Sin embargo, las autoridades deben mostrar también voluntad política para combatir la discriminación demostrando que el discurso público homófobo es inaceptable.”

“Además, las asociaciones de solidaridad de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero necesitan protección y respeto. Ha llegado la hora de que personalidades políticas den un paso al frente y se pronuncien abiertamente en su apoyo.”

Casos
Eylül, de Eskisehir, tiene 24 años y es trabajadora sexual transgénero y fundadora de una red local de activistas de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero. Eylül describe cómo, el 1 de febrero de 2011, hacia las 9.30 p.m., recibió una llamada de un hombre que afirmaba ser un cliente, pero cuando éste llegó a su casa lo reconoció como el hombre que presuntamente había estado implicado en agresiones y robos contra otras mujeres transgénero y hombres gays. Le pidió que saliera de su casa pero el hombre se negó y, después de muchas amenazas de violencia, Eylül fue violada. Eylül presentó una querella criminal y fue remitida a un departamento de medicina forense para someterse a una evaluación física y psicológica. El 17 de febrero de 2011, Eylül dijo a Amnistía Internacional que otra trabajadora sexual transgénero había sido agredida por el mismo hombre y había necesitado seis puntos de sutura en el abdomen tras ser atacada con un cuchillo.  

Ahmet Yýldýz, de 26 años de edad, era un hombre abiertamente gay que vivía con su pareja en Estambul; murió por disparos el 15 de julio de 2008 a las puertas de su casa en lo que muchos creen que fue un homicidio en nombre del “honor”. En los meses previos a su muerte por disparos, Ahmet había recibido amenazas de violencia de su familia. Presentó una querella criminal contra su familia y pidió protección. Después del asesinato, trascendió que la denuncia no había sido investigada y que el fiscal del Estado había trasladado la querella a otra oficina por considerar que correspondía a la jurisdicción del distrito vecino, donde no se prosiguió su tramitación. Los colectivos de activistas consideran que las acciones de las autoridades denotan su renuencia a hacer frente a la violencia homófoba. La pareja de Ahmet dijo a Amnistía Internacional que la investigación criminal no se llevó a cabo de manera eficaz: no se siguieron pistas, y el padre, principal sospechoso, no fue interrogado.  

En Turquía, todos los hombres de entre 18 y 40 años deben realizar el servicio militar obligatorio. Al no existir una alternativa civil, y al correr los hombres gays el riesgo de sufrir violencia en el ejército, muchos recurren a la disposición discriminatoria que les permite quedar exentos del servicio militar aduciendo que su orientación sexual representa un “trastorno psicosexual”. Asil, hombre gay de 21 años de edad, de Esmirna, dijo a Amnistía Internacional que fue objeto de insultos, reclusión en régimen de aislamiento, amenazas de violencia y exámenes médicos humillantes y discriminatorios antes de poder quedar exento de realizar el servicio militar.

AI Index: PRE01/302/2011
Region Europe And Central Asia
Country Turkey
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