Ucrania

Human Rights in Ucrania

Amnesty International  Report 2013


The 2013 Annual Report on
Ukraine is now live »

Jefe del Estado
Víctor Yanukovich (sustituyó a Víctor Yúshenko en febrero)
Jefe del gobierno
Mykola Azarov (sustituyó a Yulia Timoshenko en marzo)
Pena de muerte
abolicionista para todos los delitos
Población
45,4 millones
Esperanza de vida
68,6 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m)
18/13 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada
99,7 por ciento

Tortura y otros malos tratos

Continuaron las denuncias de tortura y otros malos tratos bajo custodia de la policía. En marzo se cerró el Departamento de Derechos Humanos, organismo dependiente del Ministerio del Interior que se ocupaba de vigilar la detención policial. Fue sustituido por un departamento más reducido y sin funciones de vigilancia.

El 1 de julio, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos resolvió que un grupo de presos a los que habían sometido a palizas en la prisión de Zamkova, región de Khmelnitskiy, en dos episodios distintos ocurridos en 2001 y 2002, habían sido víctimas de tortura y otros malos tratos. Los presos habían recibido las palizas durante un programa de entrenamiento de la Unidad de Reacción Rápida, grupo especial de guardias de prisiones cuyo cometido era sofocar disturbios en las cárceles.

  • El 1 de julio, según informes, unos miembros de la Unidad de Reacción Rápida maltrataron a los internos de la Prisión para Preventivos núm. 1 de Vinnytsya por protestar por los malos tratos infligidos la víspera a un grupo de ellos. Familiares de los internos relataron lo sucedido a lo largo de esos dos días. El 30 de junio, 15 internos debían ser trasladados para su comparecencia ante el tribunal. Los agentes de policía que iban a escoltarlos ordenaron a uno de ellos que se desnudara por completo. Cuando el interno se negó a quitarse la ropa interior, los agentes lo golpearon, lo esposaron y lo ataron a la pared. También golpearon a varios más. Cuando, al día siguiente, llegó el convoy policial que debía escoltarlos hasta el tribunal, los internos se negaron a abandonar sus celdas en señal de protesta por las palizas recibidas. Las autoridades solicitaron la intervención de la Unidad de Reacción Rápida, que al parecer golpeó indiscriminadamente a los internos.
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Muertes bajo custodia

En enero, el subdirector del Departamento de Ejecución de Penas manifestó que las instalaciones médicas de las cárceles no recibían fondos suficientes. Los reclusos no podían salir de la prisión para recibir tratamiento médico fuera del sistema penitenciario.

  • Tamaz Kardava no recibió asistencia médica imprescindible y murió en el hospital el 7 de abril. Ciudadano georgiano y refugiado del conflicto de Abjasia, Tamaz Kardava ya estaba aquejado de hepatitis C cuando lo detuvieron en Ucrania en agosto de 2008. Al parecer, fue torturado en la comisaría de policía de distrito de Shevchenkovskiy, en Kiev, para que se confesara autor de un robo. Los informes médicos confirmaron que había recibido una fuerte paliza y había sido violado con una porra policial. Durante los dos meses que duró su reclusión preventiva fue privado de tratamiento médico especializado para su enfermedad, por lo que empeoró drásticamente. El 30 de marzo estuvo seis horas tendido sobre una camilla en el suelo de la sala del Tribunal de Shevchenkovskiy, en Kiev. El juez denegó la petición de su abogado de que lo trasladaran inmediatamente a un hospital.
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Defensores y defensoras de los derechos humanos

Los obstáculos judiciales y las agresiones físicas dificultaban la labor de los defensores de los derechos humanos y las ONG de derechos humanos. Se actuó al menos contra tres defensores en relación con su legítimo trabajo en favor de los derechos humanos.

  • Unos desconocidos agredieron a Andrei Fedosov, presidente de Uzer –organización de defensa de los derechos de las personas con discapacidad mental–, quien había recibido amenazas a través de llamadas telefónicas. La policía se negó a registrar su denuncia y no tomó ninguna medida. En julio, Andrei Fedosov estuvo un día entero detenido en relación con un delito presuntamente cometido un decenio antes, cuando tenía 15 años de edad. El 20 de septiembre se retiraron los cargos en su contra al demostrarse que él no podía haber cometido el delito en cuestión, puesto que en ese momento estaba ingresado en un hospital de internamiento para menores.
  • El 29 de octubre, un tribunal de Vinnytsya ordenó someterse a un examen psiquiátrico forzoso al sindicalista Andrei Bondarenko. En noviembre, la decisión fue ratificada en apelación. Andrei Bondarenko no tenía antecedentes de enfermedad mental y se había sometido a tres exámenes psiquiátricos para demostrar su cordura, el más reciente en octubre. Entre las razones citadas por los fiscales para que fuera examinado estaban la “excesiva conciencia de sus derechos y los de los demás y su irrefrenable disposición a defender tales derechos de manera poco realista”. Andrei Bondarenko había defendido los derechos de los trabajadores temporeros de las fábricas de azúcar de remolacha en el distrito de Vinnytsya y había revelado casos de corrupción en altas instancias.
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Personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo

En Ucrania, los solicitantes de asilo seguían expuestos a sufrir detención arbitraria, racismo y extorsión a manos de la policía, así como devolución a países donde podían ser víctimas de graves violaciones de derechos humanos. El sistema de determinación de los casos de asilo era inadecuado y dejaba a los solicitantes sin protección.

En enero entró en vigor el acuerdo de readmisión entre Ucrania y la Unión Europea (UE) para nacionales de terceros países. En virtud de él, los Estados de la UE podían devolver a migrantes irregulares a Ucrania siempre que éstos hubieran entrado en la UE a través de este país. Según la Organización Internacional para las Migraciones, entre enero y julio se llevó a cabo la devolución de 590 personas con arreglo al acuerdo de readmisión. Hubo informes sobre palizas y otros malos tratos a migrantes bajo custodia. Además, aunque el acuerdo de readmisión se aplicaba a los “extranjeros ilegales”, según los informes recibidos, entre las personas que fueron objeto de devolución había solicitantes de asilo.

  • Al final del año, cuatro solicitantes de asilo de Uzbekistán –Umid Khamroev, Kosim Dadakhanov, Utkir Akramov y Zikrillo Kholikov– se hallaban detenidos en espera de extradición a su país. Los cuatro estaban en busca y captura en Uzbekistán por cargos que incluían pertenencia a organización religiosa o extremista ilegal, divulgación de material que podía poner en peligro la seguridad y el orden públicos, e intento de subvertir el orden constitucional. Corrían peligro de sufrir tortura y otros malos tratos si regresaban. En julio, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos pidió formalmente al gobierno que no devolviera a los solicitantes de asilo a Uzbekistán hasta que se hubiera estudiado su caso, pero retiró la petición al recibir garantías de que no se devolvería a los hombres mientras no se hubieran agotado todas las etapas del proceso de determinación de los casos de asilo.
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Racismo

La policía siguió deteniendo y poniendo bajo custodia a personas por el color de su piel.

  • El 29 de enero, tres agentes de policía vestidos de civil se aproximaron a dos hombres somalíes, Ismail Abdi Ahmed e Ibrahim Muhammad Abdi, a la entrada del bloque de apartamentos donde vivían y les pidieron la documentación. A continuación, según informes, los agentes entraron a la fuerza en su apartamento, lo registraron sin orden judicial y propinaron un puñetazo a uno de los ocupantes. Los agentes se llevaron 250 dólares estadounidenses del bolsillo de unos pantalones vaqueros que pertenecían a Ibrahim Muhammad Abdi. Durante todo el registro, los agentes llamaron “piratas” a los somalíes. El 13 de febrero, dos de los mismos agentes volvieron al apartamento y dijeron a los somalíes que querían filmarlos retractándose de las declaraciones públicas que habían hecho sobre el registro policial. Los somalíes se negaron a abrir la puerta y, al cabo de varias horas, los agentes se marcharon.
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Libertad de reunión

  • En mayo y junio, varios manifestantes pacíficos que protestaban por la tala ilegal de árboles en Jarkiv fueron golpeados por miembros de la Guardia Municipal (guardias de seguridad comercial empleados por el Ayuntamiento). A algunos de ellos posteriormente les negaron tratamiento médico, como a Liubov Melnik, hospitalizada tras los golpes recibidos. Según informes, unos miembros de la Guardia Municipal le pidieron que negara haber sido golpeada por los guardias y que dijera que las lesiones se debían a una caída. Después de que ella rehusara hacerlo, el hospital le comunicó que no quedaban camas y le dio el alta, y otros tres hospitales de Jarkiv también se negaron a tratarla. Por otra parte, el 2 de junio, varios manifestantes resultaron heridos cuando los leñadores empezaron a talar los árboles.

Según el relato de los manifestantes, la policía estuvo presente sin intervenir mientras los guardias golpeaban a manifestantes y periodistas. El 28 de mayo, entre 10 y 12 personas pasaron alrededor de ocho horas bajo custodia de la policía antes de comparecer ante un juez. El 9 de junio, Andrei Yevarnitsky y Denis Chernega fueron condenados a 15 días de privación de libertad por “negativa maliciosa a obedecer las órdenes de un agente de la ley”, a pesar de que las imágenes de vídeo de lo ocurrido demostraban que los manifestantes habían acompañado pacíficamente a los agentes de policía.

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