El “Plan Nómadas” lleva al límite a la población Romaní de Roma

Miles de romaníes que viven en Italia se enfrentan a sufrir múltiples violaciones de derechos humanos a medida que se pone en marcha el “Plan Nómadas” en el área de Roma. En vez de intentar ayudar a estas comunidades a acceder a una vivienda convencional, el plan allana el camino para nuevos desalojos forzosos de miles de personas de etnia romaní. La mayoría de ellas, pero no todas, serán reasentadas en campos, nuevos o ampliados, a las afueras de Roma.

El “Plan Nómadas” de 2009 afecta a la mayoría de las personas romaníes y sinti que residen en Roma. La mayor parte de los romaníes de esa zona viven en distintos tipos de campamentos, y algunas llevan años allí (la población total de romaníes en la región oscila entre 12.000 y 15.000). Algunos campamentos están “autorizados”, y las autoridades municipales se encargan de su mantenimiento; otros son “tolerados”, y reciben apoyo de las autoridades locales en distinta medida. Sin embargo, la mayoría son asentamientos irregulares que consisten en chabolas de construcción precaria.

El “Plan Nómadas” es un programa para reubicar a 6.000 de los romaníes que viven en campamentos a las afueras de Roma. El plan no incluye salvaguardas jurídicas contra los desalojos forzosos. No ha habido una consulta genuina con las personas romaníes afectadas por el plan, y la mayoría de las entrevistados por Amnistía Internacional no lo conocían ni sabían en qué medida les iba a afectar personalmente. Existe preocupación porque no se sabe a quién se permitirá asentarse en los campamentos y porque muchas personas se quedarán sin hogar.

Mientras vivan en campamentos, sin una dirección oficial –o con una que los señala como romaníes–, será difícil que puedan encontrar un empleo estable. Por ello, a la mayoría de los romaníes no les queda más remedio que ganarse la vida lo mejor que pueden, casi siempre reciclando chatarra o como jornaleros.
La exclusión de la mayoría de los romaníes del acceso a un empleo regular y a una vivienda convencional les mantiene, literalmente, al margen de la sociedad, en campamentos ubicados en los límites de las áreas urbanizadas. Las condiciones sociales resultantes refuerzan los prejuicios que alimentan la discriminación. Y así el ciclo se perpetúa. A menudo todo ello produce tensiones con los residentes en las zonas colindantes y con la población mayoritaria.

El conjunto de la población se beneficiaría de un plan integral para abordar los problemas subyacentes y las violaciones de derechos humanos a las que se enfrentan diariamente las personas de etnia romaní. Por desgracia, el “Plan Nómadas” refleja los prejuicios de la población mayoritaria y contribuye a perpetuar la marginación y exclusión de los romaníes que viven en Roma.

Veinticinco años después de que la ONU estableciese el Día Mundial del Hábitat, cientos de millones de personas en todos los continentes no tienen más alternativa que residir en asentamientos precarios o informales, en viviendas y en unas condiciones inadecuadas; y la cifra sigue creciendo: 1.400 millones en 2020.

Amnistía Internacional ha estado trabajando con socios para poner fin a las violaciones de derechos humanos que sufren las personas que viven en asentamientos precarios e informales, en todas las regiones del globo. La campaña se ha centrado en particular en detener los desalojos forzosos, garantizar la igualdad en el acceso a los servicios públicos –agua, sistemas de saneamiento, educación, salud– para las personas que viven en asentamientos precarios y garantizar la participación activa de las comunidades en las decisiones y procesos que tienen un impacto en sus derechos humanos. En el último año, Amnistía Internacional ha puesto en marcha una serie de acciones específicas sobre Camboya, Chad, Egipto, Italia, Kenia, Rumania, Serbia y Zimbabue, entre otros países.

Únete a nosotros en este Día Mundial del Hábitat y recuerda a los gobiernos que no pueden decir que estén abordando la pobreza o creando mejores ciudades si hacen caso omiso de los miles de millones de personas que viven en asentamientos precarios y sus derechos humanos.

“Mejores ciudades, mejor vida”. Actúa para que no se quede en un mero eslogan.