Kazajistán

Human Rights in República de Kazajistán

Amnesty International  Report 2013


The 2013 Annual Report on
Kazakstan is now live »

Jefe del Estado Nursultan Nazarbaev
Jefe del gobierno Karim Masimov
Pena de muerte abolicionista para los delitos comunes
Población 15,5 millones
Esperanza de vida 65,9 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 33/23 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 99,5 por ciento

La tortura y otros malos tratos a manos de miembros de las fuerzas de seguridad seguían siendo generalizados y continuaban cometiéndose con una impunidad casi total a pesar de las salvaguardias que, según afirmaron las autoridades, se habían introducido contra este tipo de prácticas. Personas refugiadas y solicitantes de asilo de Uzbekistán y China seguían en peligro de que las secuestraran y devolvieran a sus países de origen. Aumentó la presión por parte de las autoridades contra miembros de minorías religiosas.

Información general

En enero Rakhat Aliev, un ex yerno del presidente Nursultan Nazarbaev que vivía en el exilio, fue condenado in absentia a 20 años de cárcel por cargos de secuestro, blanqueo de dinero, agresión y asesinato. En marzo, un tribunal militar declaró culpables a Rakhat Aliev y a 15 cómplices de conspirar para derrocar al presidente y de desvelar secretos de Estado; Rakhat Aliev recibió una pena adicional de 20 años de prisión. Rakhat Aliev afirmó que los cargos obedecían a motivos políticos.

Organizaciones nacionales e internacionales vigilaban los preparativos de las autoridades para asumir la presidencia rotatoria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en 2010. La OSCE dio vía libre a finales de 2007 para que Kazajistán asumiera la presidencia de turno después de que el país se comprometiera a llevar a cabo reformas para cumplir las obligaciones contraídas con esta organización en materia de democratización y derechos humanos.

"Aumentó el hostigamiento al que se veían sometidos grupos no tradicionales, como la comunidad Hare Krishna...a manos de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley..."

Tortura y otros malos tratos

En febrero, Kazajistán formuló la declaración prevista en la Convención contra la Tortura reconociendo la competencia del Comité para examinar las denuncias individuales que se presenten ante él. En junio, Kazajistán ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura.

En noviembre, el Comité contra la Tortura pidió al país que adoptara «un planteamiento de “tolerancia cero” respecto al persistente problema de la tortura». El Comité también instó a las autoridades a «implementar sin demora medidas efectivas para garantizar que ninguna persona es víctima de detención no reconocida y que todos los sospechosos detenidos disfrutan en la práctica de la totalidad de las salvaguardias legales fundamentales durante su detención».

Policía y fuerzas de seguridad

A pesar de las declaraciones de las autoridades, los actos de tortura y otros malos tratos seguían siendo generalizados y se cometían con impunidad. Las palizas a manos de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley eran habituales, especialmente en los centros de detención preventiva, en la calle o durante el traslado a los centros de detención. Pocos funcionarios encargados de hacer cumplir la ley fueron procesados y condenados por tortura u otras violaciones de derechos humanos, a pesar de las decenas de personas que afirmaron que les habían infligido torturas bajo custodia para obligarlas a confesar. Los tribunales seguían aceptando las pruebas basadas en ese tipo de confesiones.

Según informes, el Servicio de Seguridad Nacional había lanzado operaciones antiterroristas contra colectivos vulnerables y grupos considerados como una amenaza para la seguridad nacional y regional, como los solicitantes de asilo de Uzbekistán y China y los miembros o presuntos miembros de grupos islámicos prohibidos o de partidos islamistas prohibidos.

  • En febrero, un tribunal de Shimkent condenó a 14 hombres a largas penas de prisión –de hasta 19 años– por planear un ataque terrorista contra el departamento local del Servicio de Seguridad Nacional. La mayoría de los acusados habían permanecido recluidos en instalaciones de detención del Servicio de Seguridad Nacional con acceso muy limitado a abogados, familiares o asistencia médica. No se investigaron las denuncias según las cuales se habían obtenido confesiones mediante tortura y otros malos tratos. El juez admitió como prueba en el proceso información obtenida en estas confesiones presuntamente extraídas mediante tortura.

Novedades jurídicas

En agosto entró en vigor una ley que introducía la revisión judicial de la decisión de detener a una persona. Aunque positiva, esta medida todavía no permitía al detenido o a su representante recurrir la legalidad de su detención, tal y como exigen las normas internacionales.

Personas refugiadas y solicitantes de asilo

Las autoridades continuaron cooperando con Uzbekistán, Rusia y China en aras de la seguridad regional y de la «guerra contra el terror», con actuaciones que no se ajustaban a las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional de los derechos humanos y de los refugiados.

Los servicios de policía de inmigración de Kazajistán continuaron cooperando con sus homólogos uzbekos y proporcionándoles información sobre personas refugiadas y solicitantes de asilo. Después, las autoridades uzbekas presionaban a los familiares de estas personas en Uzbekistán, para conseguir que quienes habían huido del país en busca de protección volviesen voluntariamente. En algunos casos se llegó a pagar a los familiares el viaje a Kazajistán para que localizasen a los refugiados y los convenciesen de que debían regresar.

  • En mayo, tres solicitantes de asilo uzbekos fueron detenidos por agentes de la policía de Kazajistán cuando salían de las oficinas del ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, en el centro de Almaty. Policías uzbekos y kazajos los interrogaron y los amenazaron con devolverlos a Uzbekistán. Sólo fueron liberados tras la intervención conjunta de representantes del ACNUR y de la Oficina Kazajo-Internacional para los Derechos Humanos.

Libertad de religión

En enero, el presidente Nazarbaev atacó a las minorías religiosas al mantener que constituían una amenaza para la seguridad y los valores nacionales. En su opinión, miles de misioneros y extremistas estaban amenazando el tejido de la sociedad. Aumentó el hostigamiento al que se veían sometidos grupos no tradicionales, como la comunidad Hare Krishna, los Testigos de Jehová y las Iglesias evangélica y protestante, a manos de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, especialmente del Servicio de Seguridad Nacional.

En noviembre, el Parlamento aprobó precipitadamente un controvertido proyecto de ley sobre libertad de conciencia que, entre otras restricciones, prohibía todas las actividades religiosas no registradas y exigía a todas las comunidades religiosas registrarse nuevamente.

Visitas de Amnistía Internacional

Una delegación de Amnistía Internacional visitó Kazajistán en febrero. 

Informes de Amnistía Internacional

Central Asia: Summary of human rights concerns, March 2007-March 2008 (en inglés, 9 abril 2008)
Kazakstan: Summary of concerns on torture and ill-treatment. Briefing for the United Nations Committee against Torture (en inglés, 1 septiembre 2008)