Annual Report 2013
The state of the world's human rights

Press releases

24 June 2009

Indonesia: La cultura de los abusos policiales y la impunidad debe terminar

Los abusos de la policía indonesia contra personas sospechosas de delitos comunes y pertenecientes a colectivos pobres y marginados –delincuentes reincidentes, toxicómanos y trabajadores sexuales– son una práctica extendida entre las fuerzas policiales, según los resultados de un informe publicado hoy, 24 de junio, por Amnistía Internacional.

El informe, titulado Unfinished Business: Police Accountability in Indonesia, desvela un panorama de torturas y malos tratos reiterados de los sospechosos durante la aprehensión, el interrogatorio y la detención. En él también se ofrecen detalles sobre numerosos casos de uso excesivo de la fuerza contra sospechosos, que en ocasiones han desembocado en incidentes de disparos con resultado de muerte. Estos abusos tienen su origen en una cultura de impunidad y sus perpetradores rara vez son puestos a disposición judicial.

“El informe de Amnistía Internacional muestra lo extendida que está la cultura del abuso entre las fuerzas policiales indonesias. La principal función de la policía es hacer cumplir la ley y proteger los derechos humanos, pero con demasiada frecuencia muchos agentes se comportan como si estuvieran por encima de la ley”, ha dicho Donna Guest, directora adjunta del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

El informe de Amnistía Internacional reconoce los cambios que el gobierno de Indonesia ha llevado a cabo para regular la conducta de la policía e introducir una mayor rendición de cuentas en los códigos y las prácticas de la policía, pero señala que estos cambios no han erradicado los casos de abusos físicos e intimidación.

En los últimos dos años, Amnistía Internacional ha hablado en Indonesia con decenas de víctimas de abusos y otras personas, como agentes de policía, abogados y grupos de derechos humanos. La organización halló que los consumidores de drogas, los delincuentes reincidentes y las mujeres, incluidas las trabajadoras sexuales, eran especialmente vulnerables a los abusos. Muchas de las personas entrevistadas contaron que los policías habían intentado conseguir sobornos a cambio de darles un trato mejor o una conseguirles una reducción de la condena.

El informe describe la incapacidad de los mecanismos disciplinarios internos establecidos por la policía para ocuparse adecuadamente de las denuncias sobre abusos. Las víctimas no suelen saber dónde denunciar y están expuestas a sufrir nuevos abusos si presentan su denuncia directamente a la policía. En el informe se muestra asimismo cómo los actuales órganos de supervisión externa de la policía tampoco tienen los poderes adecuados para poner a disposición judicial a los responsables de abusos.
 
“En un momento en el que el gobierno de Indonesia y los altos cargos policiales se han comprometido a mejorar la confianza entre la policía y la comunidad, el mensaje no se está traduciendo en medidas prácticas. Demasiadas víctimas se quedan sin poder acceder a una justicia y una reparación verdaderas, lo cual fomenta un clima de desconfianza hacia la policía”, ha dicho Donna Guest.

El informe de Amnistía Internacional pide al gobierno de Indonesia que reconozca públicamente que los abusos de la policía son una práctica generalizada y que inicie sin demora investigaciones imparciales y eficaces sobre todos los informes verosímiles. Las personas halladas responsables deben ser puestas a disposición judicial y las víctimas deben recibir reparación. Para llevar a cabo estos cambios, el gobierno debe revisar el sistema interno de presentación y tramitación de denuncias de abusos policiales, a fin de garantizar que las investigaciones sobre la conducta indebida de la policía se llevan a cabo sin demora y son imparciales e independientes. Además, debe establecer un mecanismo independiente de presentación de denuncias contra la policía que reciba y resuelva las denuncias del público.

FIN/

Documento público
****************************************
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía  Internacional  en  Londres  llamando  al número + 44 20 7413 5566, o visiten http://www.amnesty.org/es/features-news-and-updates.Para los documentos y comunicados     de     prensa     traducidos     al    español    consulten
http://www.amnesty.org/es/research.
 

Notas a los periodistas

El informe contiene testimonio detallado de decenas de personas que han sufrido abusos a manos de la policía, como los siguientes:

Sofyan, de 18 años, detenido por asesinato en enero de 2007, dijo a Amnistía Internacional: “A las 2 de la madrugada llegamos a las dependencias de la policía local (Polres). Me llevaron ante el jefe de la unidad para ser interrogado. Allí, diez hombres me golpearon durante una hora con sus porras. ‘¿Dónde está tu amigo?’, me preguntaban. Se me rompieron los tres dientes de delante y sangraba. Estaba exhausto [...] Cada vez que decía algo, me pegaban. Me mantuvieron de pie, esposado a unas rejas que había en el techo y sin poder dormir durante toda una noche. Los primeros cuatro días me golpearon una y otra vez [...] En una ocasión, el policía de apoyo [del Departamento de Investigación Criminal] me preguntó cómo estaba y le contesté que temía que me golpearan. Me respondió: “Deberían matarte, no sólo pegarte” [...]

Denni, de 28 años, heroinómano, fue detenido en Yakarta Central en diciembre de 2005 por haber comprado droga a su traficante en el mercado. La policía lo ató y le golpeó las espinillas con un palo de madera. Denni contó a Amnistía Internacional lo sucedido en el momento de su detención: “’¡Confiesa!’, decían [los agentes], ‘!Confiesa!’  Pero el policía de apoyo [del Departamento de Investigación Criminal], que parecía tener un puesto más alto, dijo: ‘Ya basta, llévenlo a la comisaría’. Me llevaron a la autopista, pero no entramos en un vehículo policial, sino en un taxi. Mientras el taxista conducía, negociaron conmigo: ‘Oye, ¿puedes conseguirnos 40 millones esta noche [3.858 dólares estadounidenses]? Si puedes, te dejaré ir’. Yo les contesté: ‘No tengo dinero, no tengo esa cantidad’ Él respondió: ‘Bueno, danos el nombre de algún consumidor amigo tuyo, pero alguien que tenga dinero, que nos pueda dar efectivo. ¿Sabes de alguien?’ Les dije: ‘Es medianoche, ¿cómo voy a encontrar a alguien así a esta hora? No conozco a nadie’ Entonces me dijeron: ‘Muy bien, tú mismo’. Y empezaron a golpearme. ‘¡Entonces vas a morir!’, gritó uno de ellos, ‘¡Vas a morir!’”.

Dita, trabajadora sexual de 21 años detenida en diciembre de 2006, contó a Amnistía Internacional cómo la habían amenazado con abusar sexualmente de ella y la habían intimidado en el momento de su detención. “Me detuvieron junto con cinco o seis prostitutas más. Mientras íbamos a las dependencias de la policía local (Polres) en Yakarta Central me agarraban y me tocaban diciendo: ‘Eres muy joven, ¿por qué no estás en el colegio o algo así?’ Cuando llegamos a la Polres, nos dieron a elegir: podíamos salir si pagábamos un millón de rupias [96 dólares estadounidenses] o si teníamos relaciones sexuales con ellos. Tres de las chicas aceptaron esto último. Yo me negué en redondo a las dos cosas. Nuestros proxenetas ya habían pagado bastante”.

 

Region Asia And The Pacific
Country Indonesia
For further information, contact International Press Office »

International Press Office

Phone : +44 (0) 20 7413 5566
9:30 - 17:00 GMT Monday-Friday
Phone : +44 (0) 777 847 2126
Line open 24 hours a day
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
International Press Office
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
UK
Follow International Press Office on Twitter
@amnestypress