AMNESTY INTERNATIONAL

AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

2 de julio de 2013

Índice AI: MDE 30/010/2013

La libertad de expresión, a juicio en Túnez

Las distintas causas judiciales que esta semana han llevado al enjuiciamiento de cuatro tunecinos por expresar opiniones críticas con instituciones públicas o ideas consideradas contrarias a la “moral pública” son un ejemplo de los crecientes ataques contra la libertad de expresión en el país.

Las autoridades tunecinas muestran una intolerancia cada vez mayor hacia quienes critican a las instituciones y las autoridades y también hacia toda persona que manifieste opiniones consideradas “indecentes” o que socavan la moral pública.

En Túnez se ataca la libertad de expresión desde distintos frentes, y cada vez son más los temas prohibidos y que ponen a los tunecinos en peligro de acabar en la cárcel.

Un tribunal de apelación ha confirmado hoy la condena al rapero Alaa Eddine Yaakoubi, aunque ha reducido los dos años de prisión impuestos a una condena condicional de seis meses. Conocido también como Weld El 15, había sido condenado por “indecencia”, insultar a la policía, difamar a las autoridades y socavar la moral pública a causa de un videoclip de su canción Cops are dogs (“Los policías son perros”). Amnistía Internacional considera que no se debe enviar a nadie a la cárcel por estos cargos.

Ninguna persona debe ser procesada por difamar a autoridades o instituciones. El encarcelamiento por expresarse de modo considerado “indecente” o “lesivo para la moral pública” –al margen de que algunas personas consideren ofensiva esa expresión– es una restricción intrínsecamente desproporcionada e inaceptable de la libertad de expresión.

Esta semana también se verán otras tres causas distintas.

El 3 de julio, el bloguero Hakim Ghanmi comparecerá ante el tribunal militar de la ciudad de Sfax, acusado de difamar a un funcionario público y socavar la reputación del ejército tras criticar públicamente al personal de un hospital militar por el tratamiento dispensado a los pacientes. Puede ser condenado a tres años de prisión y el pago de una multa. El hecho de que vaya a ser juzgado por un tribunal militar vulnera su derecho a un juicio justo. Los civiles nunca deben ser juzgados ante tribunales militares; se deben retirar los cargos presentados contra él, puesto que son contrarios a las obligaciones en materia de derechos humanos contraídas por Túnez.

Ese mismo día, el Tribunal de Casación examinará la causa de Ayub Masudi, ex asesor del presidente tunecino Moncef Marzuki. En enero pasado, un tribunal militar de apelación le impuso una condena condicional de un año y le retiró determinados derechos civiles, como servir en el ejército, ser empleado de la función pública, o poder recibir honores o distinciones del Estado. También había sido juzgado ante un tribunal militar, vulnerando así su derecho a un juicio con garantías, por criticar el proceso de extradición del ex primer ministro libio Al Baghdadi al Mahmudi de Túnez a Libia en junio de 2012. Deben anularse tanto la declaración de culpabilidad como la condena.

El 4 de julio, la activista tunecina de FEMEN Amina Sboui (también conocida como Amina Tyler) comparecerá ante el Tribunal de Apelación de la ciudad de Susa. El 30 de mayo fue declarada culpable de tenencia de un pulverizador de autodefensa y multada con 300 dinares tunecinos (unos 184 dólares estadounidenses), aunque la fiscalía recurrió contra la condena y ahora Amina Sboui podría ser condenada a hasta seis meses de cárcel.

Después del juicio se decretó su prisión preventiva tras ser acusada de profanar un cementerio, pertenecer a una organización delictiva y socavar la moral pública, delitos para los que el Código Penal tunecino establece penas de varios años de cárcel. Estas acusaciones parecen basarse únicamente en el hecho de que el 19 de mayo, el mismo día en que el grupo salafista Ansar al Charia había convocado una concentración de sus seguidores en la ciudad, Amina Sboui escribió la palabra “FEMEN” en el muro que rodea un cementerio de Kairuán.

Los abogados de Amina solicitaron su puesta en libertad mientras no concluyese la investigación, pero el juez instructor la denegó.

Las autoridades tunecinas deben retirar los cargos contra el bloguero Hakim Ghanmi, anular la condena impuesta a Ayub Masudi y decretar la excarcelación inmediata de Amina Sbui. Ninguna persona debe ser encarcelada por criticar a las autoridades o por expresar opiniones contrarias a los estereotipos sociales o religiosos.