Document - Medical letter writing action: Libya: Prisoners needing medical care












EXTERNO

Índice AI: MDE 19/01/92/s

Distr: PG/SC


SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDRES WC1X 8DJ, REINO UNIDO



Fecha: 24 de septiembre de 1992



PREOCUPACIÓN MÉDICA


Atención médica en las prisiones

LIBIA


Actualmente hay más de 550 presos políticos recluidos en las prisiones o los centros de detención de Libia, la mayoría en condiciones penosas y, al parecer, sin acceso a una atención médica adecuada. En algunas prisiones, los reclusos están apiñados en celdas de hasta 14 personas, con una ducha y un retrete que ellos mismos deben ocuparse de limpiar. Las celdas no tienen aislamiento térmico, por lo que son extremadamente calurosas en verano y frías en invierno. Los presos tienen oportunidad de que les vea un médico de vez en cuando, normalmente en consultas en grupo, pero los que se ponen enfermos no tienen derecho automático a visita médica. Normalmente, la asistencia médica la prestan enfermeras. En vista del uso de la detención prolongada en régimen de incomunicación y de las pasadas prácticas empleadas contra los presos, Amnistía Internacional teme que muchos de ellos corran peligro de sufrir problemas de salud sin contar con acceso a una asistencia médica adecuada.


Información general


Amnistía Internacional lleva muchos años haciendo llamamientos a las autoridades libias sobre el encarcelamiento de presos de conciencia, los malos tratos a detenidos, los juicios injustos que no cumplen las normas internacionales, el uso de la detención en régimen de incomunicación, el encarcelamiento sin juicio y las condiciones de reclusión que llegan a constituir un trato o pena cruel, inhumano o degradante. En marzo de 1988, según las declaraciones oficiales, unos 400 presos políticos fueron liberados gracias a una amnistía. Actualmente hay más de 550 presos políticos, unos que no se beneficiaron de la amnistía y otros que fueron detenidos después de marzo de 1988. Los detenidos después de 1988 se encuentran en régimen de incomunicación por lo que es posible que sus condiciones sean peores que las de los presos encarcelados desde antes de esa fecha. Se cree que la asistencia médica es inadecuada y que existe grave peligro de que la salud de los presos enfermos empeore gravemente.


Uso de la tortura: El propósito de la tortura parece ser obtener "confesiones" y quebrantar la voluntad de los presos. Antes de 1988, en la prisión de Abu Salim, por ejemplo, los presos eran torturados durante tres meses después de su detención. Los mantenían encapuchados durante la tortura, que normalmente tenía lugar por la noche en el sector administrativo de la prisión y se infligía a pequeños grupos de presos sacados de diferentes celdas. Los métodos de tortura incluían fuertes golpes (como la falaqa - golpes en la planta de los pies), ser colgado por las muñecas del techo o de una ventana alta (taliq), ser suspendido de un palo insertado entre las rodillas y los codos, descargas eléctricas y quemaduras de cigarrillos. Amnistía Internacional ha recibido también informes no confirmados según los cuales los presos permanecen expuestos a perros agresivos que les causan graves mordeduras. También se han denunciado torturas psicológicas en forma de amenazas de muerte y amenazas de agresión contra el preso y sus familiares (sobre todo sus familiares femeninos). Tal como se informa más adelante, la asistencia médica tras la tortura es completamente inadecuada.


Asistencia médica: Las prisiones libias no parecen cumplir las normas internacionales sobre condiciones básicas tales como el alojamiento, ni tampoco las relativas a la calidad de los alimentos o a la asistencia médica. Aunque a veces puede haber un médico en un centro de detención, los presos rara vez lo ven, quizá en un examen rutinario en grupo dos veces al año, aunque la mayor parte de la asistencia médica la llevan a cabo enfermeras. La medicación está limitada a drogas muy sencillas como la aspirina y algunos antibióticos. Los presos que sufren enfermedades agudas no tienen acceso automático a un médico, y tienen que realizar peticiones insistentes o mostrar síntomas de gravedad para que los lleven a la enfermería.



Casos individuales


Según informes, hay unos cuantos presos enfermos que no están recibiendo asistencia médica. Entre ellos se encuentran los siguientes:


Nouri Ammoush, detenido en 1974. Casado, de unos 50 años, le acusan de espiar para los Estados Unidos. Se cree que ha sido juzgado y condenado a cadena perpetua. Según los informes, sufre una enfermedad cardiovascular con hinchazón de los miembros inferiores. Parece ser que tiene las dos piernas "infectadas" y existe el peligro de que se le declare una gangrena. Está confinado en una silla de ruedas y es casi seguro que no está recibiendo una asistencia médica adecuada. Se cree que se encuentra en la prisión de Abu Salim.


Muhammad Ali al Huwaydi, detenido en febrero de 1981 en Bengasi. Tiene unos 40 años de edad, está casado y tiene un hijo. Era oficial naval y, en 1978 o 1979, se trasladó de Libia a Egipto, donde permaneció hasta su vuelta a Libia en febrero de 1981. Al parecer, le detuvieron en la frontera por posesión de publicaciones políticas; fue recluido y torturado. Fue juzgado y condenado a muerte, pero la sentencia no se ejecutó. Actualmente se encuentra en la prisión de Abu Salim y, según los informes, muestra síntomas de una grave enfermedad mental, posiblemente esquizofrenia.


al Zair Said al Aawaj, detenido en septiembre de 1984. Nació a mediados de la década de los cincuenta en Kikla, Trípoli, y es ingeniero de minas. Actualmente se cree que se encuentra recluido en la prisión de Abu Salim y, según los informes, padece una enfermedad mental (de la que Amnistía Internacional no posee más información).


al Sadiq Ahmad Zarti, detenido en mayo de 1984. Nació en Trípoli a mediados de la década de los cincuenta, está casado, tiene dos hijos y reside en el distrito de Suq al Juma, en Trípoli. Era estudiante de literatura inglesa en la Universidad de Trípoli. Actualmente se cree que se encuentra recluido en la prisión de Abu Salim y, según los informes, su estado de salud es muy malo (Amnistía Internacional no dispone de información concreta al respecto).


Imad al Hasaydi, detenido en mayo de 1984. Según los informes, fue detenido durante los enfrentamientos que tuvieron lugar en abril y mayo de 1984 entre los opositores armados al gobierno y las fuerzas de seguridad en la frontera entre Libia y Túnez. Posteriormente recibió tratamiento por heridas de bala y se cree que actualmente se encuentra recluido en la prisión de Abu Salim, en Trípoli. Según los informes, está recluido sin cargos ni juicio y en mal estado de salud.


Muhammad al Majrab, detenido en mayo de 1984. Fue detenido posiblemente en relación con un fuerte enfrentamiento armado con las fuerzas de seguridad en Trípoli en 1984. Según los informes, permanece recluido sin cargos ni juicio. Tiene unos 40 años y antes de ser detenido era catedrático de administración en el Instituto Nacional de Administración. Al parecer sufre diabetes y anemia.


Las Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, de las Naciones Unidas, estipulan que las prisiones deben contar siempre con un médico cualificado con conocimientos de psiquiatría y deben "comprender un servicio psiquiátrico para el diagnóstico y ... el tratamiento de los casos de enfermedades mentales" [22(1)]; por otra parte, "se dispondrá el traslado de los enfermos cuyo estado requiera cuidados especiales, a establecimientos penitenciarios especializados o a hospitales civiles" [22(2)]. La Regla 25(1) especifica que los médicos deben "visitar diariamente a todos los reclusos enfermos, a todos los que se quejen de estar enfermos y a todos aquellos sobre los cuales se llame su atención". La Regla 91 permite a un preso no juzgado "sea visitado y atendido por su propio médico o su dentista".


Por otra parte, el Conjunto de Principios para la protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión, de la ONU, estipula en el Principio 24 que:


Se ofrecerá a toda persona detenida o presa un examen médico apropiado con la menor dilación posible después de su ingreso en el lugar de detención o prisión y, posteriormente, esas personas recibirán atención y tratamiento médico cada vez que sea necesario. Esa atención y ese tratamiento serán gratuitos.





EXTERNO


Índice AI: MDE 19/01/92/s

Distr.: PG/SC


A:Profesionales de la medicina


De:Oficina Médica / Departamento de Investigación - Oriente Medio


Fecha:24 de septiembre de 1992



A C C I Ó N M E D I C A


Presos que necesitan atención médica

LIBIA



Palabras clave


Tema: privación de la asistencia médica / malos tratos / condiciones penitenciarias


Resumen


En las prisiones libias permanecen recluidos centenares de presos políticos en condiciones que no cumplen las normas internacionales. Los presos, muchos de los cuales han sido detenidos arbitrariamente y torturados en los meses siguientes a su detención, permanecen recluidos en condiciones penosas. Algunos son presos de conciencia, y otros están detenidos sin juicio o han sido declarados culpables tras juicios injustos. Los presos reciben una atención médica totalmente inadecuada y se han producido informes de muertes bajo custodia. En esta acción incluimos una breve información sobre seis presos que, al parecer, se encuentran en mal estado de salud, aunque se cree que el número de presos con problemas médicos es mucho más elevado. Para información adicional sobre presos políticos en Libia véase el documento externo Libya: Further information on political detention (MDE 19/03/92, de septiembre de 1992).


Acciones recomendadas


Se ruega a los profesionales de la medicina que envíen cartas a las direcciones que incluimos seguidamente, si es posible en buen árabe, inglés o italiano, o si no en la propia lengua del remitente:



■declarando que escriben exclusivamente por razones humanitarias sobre una cuestión de derechos humanos;


■expresando preocupación por los informes sobre las condiciones de las prisiones libias y, en especial, porque los presos tienen unas posibilidades muy limitadas de recibir atención médica;


■solicitando información sobre las disposiciones de asistencia médica para los presos en Libia;


■expresando preocupación por la salud de todos los presos políticos recluidos actualmente en Libia, tomando como ejemplo los casos de los seis presos descritos en esta acción. Pueden tratar de conseguir información detallada sobre el paradero actual de los seis presos citados, sobre su estado de salud y sobre el tratamiento que están recibiendo actualmente. Pidiendo garantías de que se les proporcionará un examen médico como es debido y un tratamiento adecuado a su enfermedad, incluido el traslado a un centro médico especializado si fuera necesario. (Pueden hacer referencia a las disposiciones de las Reglas Mínimas y el Conjunto de Principios citados en la información adjunta.)


■solicitando garantías de que a los presos se les permitirá el acceso regular a sus familiares y a otras visitas.



Direcciones


Jefe de Estado


His Excellency

Colonel Mu'ammar al-Gaddafi

Leader of the Revolution

Office of the Leader of the Revolution

Tripoli

Jamahirya Árabe Libia Popular y Socialista


Ministro de Asuntos Exteriores


His Excellency

Ibrahim Muhammad al-Bishari

Secretary of the People's Committee of

the People's Bureau for Foreign Liaison and

International Cooperation

Secretariat of the People's Committee of

the People's Bureau for Foreign Liaison and

International Cooperation

Tripoli

Jamahirya Árabe Libia Popular y Socialista


Ministro de Sanidad


His Excellency

Dr Zaidan Badr Zaidan

Secretary of the People's Committee for Health

Secretariat of the People's Committee for Health

Tripoli

Jamahirya Árabe Libia Popular y Socialista


Funcionario responsable de derechos humanos


Mr Muhammad 'Ali al-Jadi

President of the Supreme Court and

Chairman of the Libyan Human Rights Committee

Tripoli

Jamahirya Árabe Libia Popular y Socialista



Rogamos envíen copias a la embajada libia o a las secciones interesadas del país del remitente.

How you can help

AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE