Document - Iraq: Europe and the crisis in Iraq: Statement to the Parliamentary Assembly of the Council of Europe




Público

Amnistía Internacional

Europa y la crisis de Irak

Declaración ante

la Asamblea Parlamentaria del

Consejo de Europa

28 de marzo de 2003


Índice AI: MDE 14/052/2003/s



Miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa:


Amnistía Internacional acoge con satisfacción la propuesta de que la Asamblea Parlamentaria celebre un debate sobre Europa y la crisis de Irak. El conflicto está afectando al respeto a los derechos humanos en todo el mundo, incluido en los Estados miembros del Consejo de Europa. Si se celebra un debate, Amnistía Internacional pide a la Asamblea que considere la posibilidad de adoptar las recomendaciones que se formulan al final de este documento.


Amnistía Internacional expresa su preocupación por los combates en Irak, sus efectos para la población civil y la infraestructura del país y otras consecuencias, que afectan también a los Estados miembros del Consejo de Europa. También le preocupa que los Estados no respeten ni garanticen el respeto al derecho de los conflictos armados, incluida la protección de los civiles. Los Estados miembros del Consejo de Europa no han ofrecido plena protección a las personas que huyen de los combates ni han respetado los derechos de quienes se manifiestan contra la guerra.


Desde que se inició la acción militar en Irak el 20 de marzo, el desarrollo de la guerra y las recientes muertes de civiles han aumentado los temores de que no se está haciendo todo para proteger a la población civil. Hemos pedido la investigación inmediata e imparcial de las muertes de civiles y hemos instado a todos los gobiernos implicados en el conflicto a que respeten el derecho internacional humanitario en la protección de los civiles y el trato a los prisioneros de guerra. También hemos recomendado que se recurra a los servicios de la Comisión Humanitaria Internacional de Encuesta creada en virtud del artículo 90 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra, para que investigue las denuncias de infracciones graves del derecho internacional humanitario, incluidas las muertes de civiles en el conflicto.


Mientras la atención se centra en el escenario de la guerra, los abusos contra los derechos humanos fundamentales relacionados con ella que se han cometido en países de todo el mundo han pasado en gran parte desapercibidos. Se han producido atentados contra los derechos de los solicitantes de asilo. El recrudecimiento de la represión de quienes se manifiestan contra la guerra amenaza los derechos fundamentales a la libertad de expresión y de reunión, así como la prohibición absoluta de la tortura y de los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Suscitan inquietud los informes según los cuales en algunos casos la policía ha hecho un uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes.

La protección de los civiles y de los prisioneros de guerra


Según informes, en Basora las armas de racimo han causado la muerte o heridas a civiles, y las fuerzas de la Coalición no han ofrecido garantías de que no utilizarán estas armas. Al parecer, la situación humanitaria es crítica. Los informes indican que las tropas iraquíes están colocando minas antipersonales y trampas con minas en el sur del país, y que están sembrando de minas los alrededores de Kirkuk, en el norte, así como en otras partes de Irak. El Pentágono, por su parte, ha declarado que «mantiene el derecho a usar minas terrestres».


A Amnistía Internacional le preocupa el número cada vez mayor de civiles que son víctimas de errores en la selección de objetivos por parte de la Coalición. Las fuerzas de Estados Unidos reconocieron que el 23 de marzo, un misil estadounidense había alcanzado un autobús en Rutba, en el oeste de Irak, causando la muerte de cinco nacionales sirios y heridas a otros 10. El 22 de marzo, cuatro estudiantes jordanos perdieron la vida cerca de Mosul, en el nordeste de Irak, debido a la explosión de un misil cerca de su automóvil. Los estudiantes habían salido de la ciudad para huir de los bombardeos estadounidenses y británicos.


El 26 de marzo, los misiles mataron al menos a 15 civiles e hirieron a unos 30 en una zona residencial del norte de Bagdad. Ante los informes contradictorios sobre el origen de los misiles, hemos pedido una investigación inmediata e imparcial, y que se revele toda la información pertinente, incluida la relativa a las municiones que utiliza la Coalición. Ese mismo día, una emisora de televisión iraquí fue blanco de un ataque de la Coalición. Amnistía Internacional ha manifestado que si la emisora fue bombardeada sólo porque se utiliza con fines propagandísticos, el ataque constituiría un ataque contra un bien civil, y constituiría por tanto una violación grave del derecho internacional humanitario.


Se ha permitido que los periodistas filmen imágenes de prisioneros de guerra en circunstancias que vulneran sus derechos previstos en los Convenios de Ginebra. Se ha filmado a soldados iraquíes cuando se rendían o después de su rendición a las fuerzas de la Coalición y se ha interrogado en la televisión iraquí a soldados estadounidenses capturados. Hemos pedido a los gobiernos de Irak, Estados Unidos y el Reino Unido que respeten el derecho de los conflictos armados y que traten a todos los detenidos con arreglo a los Convenios de Ginebra, y a todos los medios de comunicación que garanticen el respeto a la dignidad de todos los prisioneros de guerra.


Amnistía Internacional ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que la situación humanitaria en Basora se reproduzca en otras ciudades y regiones de Irak. Las autoridades militares tienen la responsabilidad de evaluar cuidadosamente las repercusiones que tendrán sobre los civiles todos los objetivos a los que se dirijan. Todas las partes del conflicto en Irak tienen la responsabilidad de garantizar que se satisfacen plenamente las necesidades humanitarias de las población civil. Las autoridades iraquíes y las autoridades militares de Estados Unidos y de sus aliados deben facilitar el acceso y las operaciones de las organizaciones humanitarias.

Asilo


Miles de personas han abandonado sus hogares en el norte de Irak, buscando protección dentro de las fronteras iraquíes en campos y asentamientos creados por las autoridades kurdas y en casas de amigos y familiares. Centenares de miles de civiles podrían verse obligados a desplazarse como consecuencia del conflicto, y existe el temor de que no se respeten en otros países los derechos de los solicitantes de asilo.


Cierres de fronteras: Pese a la posibilidad de que se produzca una huida masiva de iraquíes y otros nacionales residentes en Irak en busca de seguridad, existe el temor de que los Estados vecinos, entre ellos Turquía, cierren sus fronteras a los refugiados. El 20 de marzo, el parlamento turco autorizó el despliegue de tropas turcas en el norte de Irak, y entre sus fines está el de impedir que entren en Turquía posibles refugiados. Las autoridades de este país han declarado que su objetivo es facilitar ayuda a los desplazados en campos gestionados por los turcos en el interior del norte de Irak.

Solicitudes de asilo: Varios países, entre ellos Dinamarca, Noruega, Suecia y el Reino Unido,han congelado las decisiones sobre solicitudes de asilo de iraquíes.1Amnistía Internacional siente preocupación por la repercusión negativa que podrían tener estas medidas para los solicitantes de asilo, derivada de la incertidumbre sobre su situación. La organización considera que los Estados deben seguir tomando decisiones sobre las solicitudes de refugio que están en tramitación. En una situación inestable y mudable, los solicitantes de asilo tienen derecho a conocer con certeza su suerte y a gozar del beneficio de la duda cuando se determine si es fundado su temor a la persecución. En ningún caso deben convertirse en rehenes del deseo de algunos Estados de imponer su optimismo de que las condiciones van a cambiar sobre el análisis objetivo de la situación en la región y de las normas internacionales aplicables.


Ataques racistas: El acnur ha expresado honda preocupación por el estallido de feroces ataques contra solicitantes de asilo en el Reino Unido la semana siguiente al 20 de marzo. El día 23 fue asesinado en Glasgow Firsat Yildiz, solicitante de asilo turco de origen kurdo de 22 años. El 25, un solicitante de asilo iraní que residía en la misma urbanización de viviendas subvencionadas sufrió un atentado con arma blanca y otro resultó herido en el cuello, también por arma blanca, en Hull. Según los informes, el 21 de marzo, en Grecia, después de una manifestación contra la guerra, la policía antidisturbios golpeó a inmigrantes iraquíes y se llevó a 38 para comprobar su identidad. Todos quedaron en libertad posteriormente, aunque tres de ellos se recuperan de sus lesiones en un hospital.


Ofensiva contra los derechos humanos


Gobiernos de todo el mundo han violado los derechos humanos de quienes protestaban contra la guerra y, en algunos casos, los informes indican que la policía ha empleado una fuerza excesiva contra los manifestantes.

Desafíos para la libertad de expresión y de reunión


Los intentos de las autoridades de impedir que los ciudadanos celebren manifestaciones públicas pacíficas o de restringir las manifestaciones; el acoso y la detención de periodistas, abogados y disidentes políticos; y la aplicación de leyes «antiterroristas» son algunos de los ataques que se han cometido en muchos países contra el derecho fundamental a la libertad de expresión y de reunión.


Bélgica: Desde principios de marzo, la policía ha impuesto a más de 450 manifestantes contra la guerra el arresto administrativo, un tipo de detención «preventiva» que dura como máximo 12 horas. En el parlamento federal se han formulado preguntas sobre el gran número de detenciones y la amenaza para el derecho a la libertad de expresión y de reunión, ante los informes de que muchas personas fueron detenidas cuando protestaban pacíficamente y fueron puestas en libertad sin cargos después. El 1 de marzo se ordenó el arresto administrativo de un grupo de personas que se habían reunido en la población de Melsele para planificar acciones de protesta.


Rumanía: Las organizaciones locales de derechos humanos temen que el clima que rodea el conflicto en Irak se esté utilizando como pretexto para aprobar una ley que vulnera las normas europeas de derechos humanos y que iría en detrimento de los derechos fundamentales a la libertad de expresión, de reunión y de asociación. De aprobarse un proyecto de ley de seguridad nacional que el gobierno quiere que sancione el parlamento, se podría ampliar la vigilancia policial a actividades políticas colectivas legítimas. En su forma actual, la ley irá en contra de una recomendación de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre el control sobre los servicios de seguridad internos:2el control sobre las actividades de vigilancia de la policía es insuficiente, y se no prevé la rendición de cuentas ni garantías para los derechos fundamentales, como el derecho a la vida privada. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha declarado, respecto de estipulaciones similares a las contenidas en el proyecto de ley, que una redacción ambigua y la ausencia de control judicial de los servicios de seguridad vulneran el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.3


Turquía: Se han utilizado leyes que restringen el derecho a la libertad de reunión y de asociación para impedir protestas y declaraciones en la prensa contra la guerra.


Reino Unido: Según los informes, en algunas zonas se ha invocado la Ley Antiterrorista, que confiere a la policía facultades especiales para «dar el alto y registrar» a personas sin que medien sospechas razonables, y se han aplicado estas medidas a decenas de personas. Al parecer, una persona fue detenida arbitrariamente cuando filmaba a la policía que inmovilizaba a un niño en una manifestación. Las autoridades impidieron que unos autobuses se aproximaran a una base aérea estadounidense alegando que los pasajeros podían perturbar la paz. Aún no está claro con arreglo a qué facultades policiales se obligó a los pasajeros de los autobuses a regresar a Londres escoltados por la policía.

Uso excesivo de la fuerza


En algunas manifestaciones se han producido enfrentamientos con la policía; otras han sido pacíficas. En algunos países hay informes que indican que la policía hizo un uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes, tanto en las protestas violentas como en las pacíficas. Los manifestantes han sufrido palizas y otras formas de agresión a manos de las fuerzas de seguridad, y miles de manifestantes de todo el mundo han sido detenidos. Algunos de los detenidos sufrieron malos tratos.


A continuación exponemos algunos ejemplos de Estados miembros del Consejo de Europa recogidos por Amnistía Internacional.


Alemania: La policía podría haberse excedido en el uso de la fuerza contra los jóvenes que se manifestaron contra la guerra en Hamburgo el 24 de marzo. Según los informes, la policía empleó cañones de agua y bastones para disolver a varios cientos de manifestantes, muchos de ellos adolescentes, que estaban concentrados frente al consulado estadounidense y que se negaron a dispersarse cuando finalizó la manifestación principal. La policía declaró que los manifestantes habían actuado con violencia, y que les habían lanzado botellas y piedras. Fueron detenidos numerosos manifestantes, que en su mayoría fueron puestos en libertad esa misma tarde. El 1 de abril examinará las denuncias una sesión especial de la Comisión de Asuntos de Interior del Ayuntamiento de Hamburgo.


Grecia: Según los informes, en respuesta a las manifestaciones multitudinarias contra la guerra celebradas en numerosas ciudades, en algunos casos cerca de bases militares de la otan, como en Souda, en la isla de Creta, la policía antidisturbios infligió malos tratos a los manifestantes. El 24 de marzo, en Tesalónica, la policía antidisturbios agredió al decano de la Escuela de Educación de la Universidad de Aristóteles, que había caído al suelo tras estallar a su lado un bote de gas lacrimógeno. El 21 de marzo, la policía detuvo a 23 manifestantes y varias decenas más sufrieron breves periodos de detención después de que algunos edificios de Atenas sufrieron daños durante una protesta contra la guerra. Como ya se ha dicho, los informes indican que tras la manifestación, la policía antidisturbios golpeó a inmigrantes iraquíes y se llevó a 38 de ellos para comprobar su identidad. Todos quedaron en libertad posteriormente, aunque tres de ellos se recuperan de sus lesiones en un hospital.


España: Según los informes, al menos 178 personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, como consecuencia de la actuación policial durante las concentraciones por la paz celebradas en Madrid los días 21 y 22 de marzo. Las manifestaciones fueron en su mayor parte pacíficas. Sin embargo, el 21 de marzo hubo incidentes violentos después de que agentes de la policía dispararon balas de goma al aire para impedir el acceso al edificio del Congreso. Los informes señalan que la policía cargó después contra la multitud y que al menos 40 personas resultaron heridas, 10 de las cuales requirieron asistencia hospitalaria. Según los informes, al día siguiente agentes de policía equipados con material antidisturbios respondieron a las manifestaciones, en su mayor parte pacíficas, en las que participaban personas de edad y familias con niños, con balas de goma, y golpearon reiteradamente con porras a algunos manifestantes. La prensa y los partidos políticos de la oposición han criticado ampliamente la actuación policial calificándola de excesiva y desproporcionada. Los manifestantes ya han formulado ante los tribunales más de 30 denuncias de malos tratos contra la policía.


Turquía: Los informes indican que la policía antidisturbios golpeó a los manifestantes durante las protestas contra la guerra celebradas, entre otros lugares, en Nusaybin y Adana (cerca de donde están estacionadas las tropas estadounidenses), así como en Estambul y Ankara. El 21 de marzo, la policía antidisturbios empleó una fuerza excesiva para dispersar a alrededor de 5.000 personas que, tras las oraciones del viernes, se habían congregado para protestar contra la guerra frente a la mezquita de Beyazit, en Estambul. Al menos cuatro personas fueron detenidas.


Recomendaciones a la Asamblea Parlamentaria


Amnistía Internacional insta a la Asamblea Parlamentaria a que pida a todos los Estados implicados en la acción militar en Irak que garanticen el cumplimiento exhaustivo de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario, y que:


  • respeten el derecho de los conflictos armados absteniéndose de atacar a civiles y a la infraestructura no militar. Los Estados correspondientes deben comprometerse públicamente a adoptar todas las precauciones necesarias para proteger a los civiles, lo que incluye la emisión de avisos, y en la selección de objetivos militares y medios de ataque. Un ataque deberá ser cancelado o suspendido si se hace evidente que el objetivo no es militar o que podría causar una pérdida desproporcionada de vidas civiles;

  • recurran a los servicios de la Comisión Humanitaria Internacional de Encuesta, creada en virtud del artículo 90 del Protocolo I de los Convenios de Ginebra, para que investigue las denuncias de violaciones graves del derecho internacional humanitario, incluidas las muertes de civiles en el conflicto;

  • protejan a los civiles, prisioneros de guerra y otras personas fuera de combate, y garanticen que todos los prisioneros de guerra y detenidos son tratados con humanidad y respeto, en estricto cumplimiento del Tercer Convenio de Ginebra, y reciben acceso inmediato al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Amnistía Internacional insta a la Asamblea Parlamentaria a que pida a los Estados miembros del Consejo de Europa que:


  • garanticen la protección efectiva de los refugiados y solicitantes de asilo, sin discriminación alguna. Los Estados no deben retrasar la tramitación de solicitudes de asilo con la esperanza de que se produzcan cambios significativos en Irak, sino conceder a los solicitantes el beneficio de la duda a la hora de determinar si tienen un temor fundado a la persecución;

  • garanticen que los refugiados tienen acceso a su territorio y a su protección, concretamente manteniendo abiertas sus fronteras;

  • insten a los Estados miembros a que adopten todas las medidas necesarias para garantizar que se facilita asistencia humanitaria y protección a los desplazados internos, sin perjuicio de su derecho a solicitar asilo y de conformidad con el derecho internacional humanitario y las normas internacionales de derechos humanos y, por analogía, las leyes sobre refugiados;

  • respeten los derechos de expresión y de reunión, el derecho a la libertad, así como la prohibición absoluta de la tortura y de otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes;

  • garanticen que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley actúan con arreglo a las normas internacionales, incluidas las relativas al uso de la fuerza, el arresto y la detención, en el mantenimiento del orden público de las manifestaciones;

  • garanticen el respeto de los Convenios de Ginebra y del Protocolo I por las partes del conflicto, de conformidad con sus obligaciones contraídas en virtud del artículo 1 común de los Convenios de Ginebra y de su Protocolo I.

Instamos a la Asamblea Parlamentaria a que:


  • pida a Turquía que retire las reservas formuladas cuando ratificó la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, de la onu, que limitan la protección que ofrece a los solicitantes de asilo procedentes de fuera de Europa, reconociendo que esto sería congruente con la obligación de Turquía, establecida en el derecho internacional consuetudinario, de respetar el principio de no devolución.

Amnistía Internacional pide también a la Asamblea Parlamentaria que:


  • solicite a la Comisión de Asuntos Políticos, a la Comisión de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos y a la Comisión de Migración, Refugiados y Demografía que continúen observando la situación y presenten un informe actualizando sobre la situación en relación con Europa y la crisis de Irak en el próximo periodo parcial de sesiones de la Asamblea Parlamentaria.


Disponen de una amplia variedad de documentos sobre este y otros asuntos en <http://www.amnesty.org>. Si desean recibir por correo electrónico los comunicados de prensa de Amnistía Internacional, visiten <http://web.amnesty.org/ai.nsf/news>.










SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, REINO UNIDO

TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA

1 Sin embargo, Suecia concede permisos de residencia permanente a menores no acompañados. Noruega y el Reino Unido seguirán adoptando decisiones relativas al envío de solicitantes de asilo a otros países, con arreglo a la Convención de Dublín y el principio del primer país de asilo. En el Reino Unido no se realizarán entrevistas de solicitantes de asilo iraquíes ni se adoptarán decisiones, y se pedirá el aplazamiento de las apelaciones que están actualmente en tramitación. La información obtenida por Amnistía Internacional indica que la situación se mantendrá bajo revisión.


2 Recomendación 1402 (1999) 1.

3 Rotaru vs. Romania.

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