AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA


9 de febrero de 2010

Índice AI: 13/020/2010



Irán: Temor por los manifestantes ante el aviso de tolerancia cero en plena oleada de detenciones y juicios



Amnistía Internacional pide a las autoridades iraníes que permitan la celebración de manifestaciones pacíficas, incluso por parte de quienes se oponen al actual gobierno, el 11 de febrero, 31 aniversario de la Revolución Islámica en Irán. Diversas autoridades policiales y judiciales han advertido en los últimos días que no se tolerarán las manifestaciones antigubernamentales.


Amnistía Internacional teme que los comentarios de las autoridades y la oleada de detenciones, juicios injustos y ejecuciones que se ilustran a continuación sean presagio de una violencia renovada por parte del Estado si la población atiende al llamamiento de los candidatos presidenciales Mir Hossein Mousavi y Mehdi Karroubi –que perdieron las elecciones– para que tome la calle pacíficamente y exprese su opinión.


La organización reconoce que las autoridades iraníes tienen el deber y la responsabilidad de salvaguardar a la población y mantener el orden, pero esto no justifica la supresión de las protestas pacíficas, ejercida repetidamente en los últimos meses, ni la violencia de las fuerzas del Estado contra manifestantes pacíficos. Todas las actuaciones de la policía deben ser conformes con las normas internacionalmente reconocidas sobre la labor policial y el uso de la fuerza, y deben ser llevadas a cabo por personal debidamente formado para hacer cumplir la ley, no por la partidista milicia basij voluntaria, que tiene un historial de graves violaciones de derechos humanos y que no está debidamente formada ni equipada para realizar una labor policial. Nadie debe sufrir agresiones ni tratos brutales de las fuerzas de seguridad, y toda persona acusada de actos violentos –como apedreamientos o daños criminales– debe ser acusada y juzgada con las debidas garantías, de plena conformidad con las obligaciones contraídas por Irán en virtud del derecho internacional.


Se espera que el 11 de febrero se celebren manifestaciones masivas contra el gobierno pese a los recientes “juicios escarmiento” de personas acusadas de mantener lazos con diversos grupos de oposición y de organizar protestas que han dado lugar a la imposición de largas penas de prisión y a dos ejecuciones. Entre los blancos de ese “escarmiento” se encuentran un grupo monárquico (Anjoman-e Padshahi Iran,API, Asamblea del Reino de Irán), la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán, un “grupúsculo comunista” y seguidores de la doctrina religiosa bahaí.


Amnistía Internacional siente preocupación por que las autoridades iraníes parecen estar coaccionando a detenidos para que “confiesen” lazos falsos con grupos políticos específicos o con organizaciones que presuntamente están fomentando las manifestaciones; esa coacción tiene como objetivo culpar a dichos grupos u organizaciones de las constantes protestas contra el gobierno y las violaciones de derechos humanos. Los ataques contra estos grupos y la severidad de las acciones gubernamentales parecen tener como finalidad, al menos en parte, disuadir frente a nuevas protestas, incluidas las previstas para el 11 de febrero.


Los dos hombres que fueron ejecutados en enero –Arash Rahmanipour y Mohammad Reza Ali-Zamani– fueron detenidos antes de las controvertidas elecciones presidenciales del pasado junio. En sus juicios, en los que estuvieron representados por abogados designados por el tribunal y a los que se denegó el acceso a sus propios abogados, hicieron “confesiones” obtenidas mediante coacción y fueron declarados culpables de mantener vínculos con la API y de intentar fabricar explosivos. A Arash Rahmanipour le permitieron reunirse con su abogado durante 15 minutos una vez terminado el juicio. Según afirma, le obligaron a “confesar” las acusaciones presentadas por los encargados de su interrogatorio, que llevaron ante él a su hermana embarazada y amenazaron con dañarla a ella si él se negaba a hacer esa “confesión”.


Las autoridades iraníes han utilizado estos juicios y ejecuciones para respaldar su afirmación de que las protestas populares masivas de los últimos meses no han sido una expresión de descontento popular por el controvertido resultado de las elecciones presidenciales y por la brutal represión con que las autoridades han respondido a las protestas, sino que han sido fomentadas por potencias extranjeras y por grupos de oposición en el exilio que pretenden provocar un cambio de régimen en Irán.


Información complementaria y casos recientes documentados por Amnistía Internacional


Las manifestaciones contra el gobierno celebradas desde las controvertidas elecciones presidenciales de junio de 2009 han encontrado como respuesta una dura represión. Las autoridades han reconocido más de 40 muertes, pero Amnistía Internacional cree que la cifra real es de al menos 80, y posiblemente muchas más. Miles de personas han sido detenidas, muchas han sido sometidas a tortura o malos tratos, y decenas han sido acusadas de delitos vagamente formulados relativos a la seguridad nacional, y condenadas tras “juicios escarmiento” que han constituido una burla de la justicia. Se cree que más de un centenar de personas han sido condenadas a penas de prisión, flagelación o muerte, y que al menos nueve corren peligro de ser ejecutadas. Varias más de un grupo de 16 acusados cuyo “juicio escarmiento” se está celebrando en estos momentos y que se enfrentan al cargo de moharebeh(enemistad contra Dios) –que puede ser castigado con la muerte–, pueden correr también peligro. Amnistía Internacional, que se opone a la pena de muerte en todos los casos, insta a las autoridades iraníes a conmutar todas las condenas de muerte.


Las protestas masivas más recientes tuvieron lugar durante las festividades religiosas de Tasoa y Ashura, el 26 y 27 de diciembre de 2009, cuando se detuvo a más de un millar de personas. Desde entonces, parece ser que más de 200 han sido detenidas en sus casas o en su lugar de trabajo, y han sido puestas bajo custodia. Entre los detenidos se encuentran Mahin Fahimi, Ardavan Tarakameh y otras tres personas, detenidas en la casa de Mahin Fahimi a primeras horas del 28 de diciembre; también se encuentra Omid Montazeri, hijo de Mahin Fahimi, detenido al día siguiente.


Mahin Fahimi es historiadora y miembro del grupo Madres por la Paz, que hace campaña contra una posible intervención militar en Irán a causa de su programa nuclear, busca “soluciones viables” a la inestabilidad de la región y hace campaña contra la detención, la reclusión y el acoso contra la ciudadanía común de Irán. Mahin Fahimi es también tía de Sohrab Arabi, una de las víctimas del uso de fuerza excesiva durante las manifestaciones del pasado verano (véase http://www.amnesty.org/es/news-and-updates/news/continuan-iran-detenciones-muertes-autoridades-endurecen-control-20090722). Su esposo, Hamid Montazeri, fue ejecutado por motivos políticos durante la tristemente famosa “matanza en la prisión” de 1988, cuando se ejecutó a miles de presos políticos.


Zohreh Tonekaboni, de 62 años, amiga de Mahin Fahimi y también miembro de Madres por la Paz, permanece detenida desde el 28 de diciembre de 2009. Ex presa de conciencia en favor la cual Amnistía Internacional hizo campaña cuando estuvo encarcelada en los años ochenta (véase Iran: Women Prisoners of Conscience, Índice AI: MDE 13/05/90, mayo de 1990), también es viuda de un preso muerto durante la “matanza de la prisión” de 1988.


El 27 de enero de 2010, el viceministro de Información declaró que unas 30 personas detenidas en relación con las manifestaciones de la Ashura tienen vínculos con grupos izquierdistas, en concreto con la Organización Guerrillera Fedayín del Pueblo de Irán (tanto su facción mayoritaria como la minoritaria), o tienen simpatías neocomunistas, en relación con lo cual citó a Madres por la Paz. Las familias de Zohreh Tonekaboni y Mahin Fahimi niegan enérgicamente mantener vínculos de ese tipo o que Madres por la Paz tenga afiliación política alguna.


Desde su detención, Omid Montazeri, periodista y estudiante de derecho, de 24 años de edad, ha aparecido en los fragmentos televisados de un “juicio escarmiento” contra 16 personas acusadas de fomentar las manifestaciones de la Ashura. Ha aparecido “confesando” los cargos en su contra, entre los que se encuentran los de “reunión y conspiración para cometer crímenes contra la seguridad nacional” y “propaganda contra el sistema mediante participación en protestas en la Ashura y concesión de entrevistas a medios de comunicación extranjeros”. Otro estudiante, Mohammad Amin Valian, de 20 años, compareció en ese mismo juicio, acusado de moharebeh por participar en las manifestaciones y arrojar piedras. Fue detenido el 12 de enero de 2009, pero su familia no ha recibido información sobre su paradero, salvo que se encuentra recluido en un “lugar especial”, posiblemente un centro de detención gestionado por la Guardia Revolucionaria. No se le ha permitido recibir visitas de su familia ni se le ha permitido el acceso a un abogado de su elección, pese a la gravedad de los cargos en su contra.


Durante su juicio, Omid Montazeri ha declarado que escribió para la revista digital cultural Sarpich. Sólo han aparecido seis números de esta revista, el último de ellos en mayo de 2009, pero entre quienes contribuían en ella se encontraban también Ardavan Tarakmeh, detenido desde el 27 de diciembre de 2009, y los estudiantes Yashar Darolshafa y Maziar Samiee, detenidos ambos durante la noche del 3 al 4 de febrero. La madre y el hermano de Yashar Darolshafa también fueron detenidos, al igual que la hermana de Ardavan Tarakmeh, Bahar, de 25 años, pero quedaron en libertad al cabo de dos días. Se cree que dos primas de Yashar Darolshafa –Banafsheh Darolshafayi, profesora de música, y su hermana Jamileh, guionista y periodista– se encuentran recluidas desde que fueron detenidas el 5 de febrero.


Al menos 10 seguidores de la doctrina religiosa bahaí han sido también detenidos desde las manifestaciones de la Ashura. De ellos, al menos uno –identificado por las iniciales P.F.– se encontraba entre los 16 incluidos en el “juicio escarmiento” que comenzó en enero en Teherán. La comunidad internacional bahaí ha negado enérgicamente cualquier relación con las manifestaciones. Entre los 16 procesados se encuentran personas a las que las autoridades acusan de estar relacionadas con la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán, prohibida en Irán.


Otras personas detenidas desde la Ashura son Mehraneh Atashi, fotógrafa de renombre internacional, y su esposo, Majid Ghaffari. Ambos fueron detenidos en su casa el 12 de enero, y se cree que permanecen recluidos en régimen de aislamiento en la Sección 209 de la prisión de Evin, sin acceso a visitas de su familia o a abogados de su elección. Los motivos exactos de su detención no están claros.


Ali Reza Firouzi y Sorna Hashemi, estudiantes expulsados de la Universidad de Zanjan por participar en sacar a la luz el abuso sexual sufrido por una estudiante en 2008, fueron también detenidos, según se cree, tras salir de Teherán el 2 de enero de 2010 para visitar Tabriz, en el noroeste de Irán, aunque las autoridades no han reconocido su detención. Parecen ser víctimas de desaparición forzada. Sus familias no han podido obtener información sobre ellos, pero creen que han sido detenidos, ya que sus cuentas de Internet han sido utilizadas por otras personas, posiblemente funcionarios del Ministerio de Información. Según el sitio web Reporters and Human Rights Activists in Iran, unos detenidos liberados recientemente de la prisión de Evin a los que se les mostró una fotografía de Sorna Hashemi afirman que éste estuvo allí recluido hasta finales de enero, y después fue trasladado a otro lugar.


También se ha detenido a familiares de presuntos opositores al gobierno, incluidas las familiares de Ardavan Tarakmeh y Yashar Darolshafa mencionadas anteriormente, y Noushin Ebadi, hermana de la Premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi. Noushin Ebadi estuvo detenida desde el 28 de diciembre durante casi tres semanas, aparentemente para presionar a Shirin Ebadi, que actualmente se encuentra en el extranjero, para que deje de denunciar las violaciones de derechos humanos que se cometen en Irán.


Entre los familiares de figuras políticas destacadas que, según los informes, continúan detenidos se encuentraLeila Tavassoli, detenida el 28 de diciembre. Su padre, Mohammed Tavassoli, también detenido, es miembro activo del Movimiento por la Libertad, y su tío, Ebrahim Yazdi, es uno de los dirigentes de ese mismo Movimiento, También él permanece recluido desde el 28 de diciembre. La hermana de Leila Tavassoli, Sara, lleva detenida desde el 3 de enero, y también permanece recluido el esposo de ésta, Mohammad (Farid) Taheri.


Amnistía Internacional pide la liberación inmediata e incondicional de todos los presos de conciencia, es decir, los que se encuentran recluidos por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión, reunión y asociación, o a causa de sus lazos familiares con personas a las que se considera opuestas al gobierno. Los demás detenidos deben ser puestos en libertad a menos que sean acusados de delitos penales reconocibles y sean juzgados sin demora y en juicios justos, sin recurrir a la pena de muerte. Todas las personas detenidas deben gozar de protección frente a la tortura u otros malos tratos y, si son acusadas, deben ser juzgadas de plena conformidad con las normas internacionales sobre juicios justos; de lo contrario, deben ser puestas en libertad. No se debe obligar a los acusados a incriminarse a sí mismos.


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Documento público

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