Document - Egypt: Rights of Individuals intercepted at the border with Israel must be protected

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Declaración pública


Índice AI: MDE 12/027/2007 (público)

Servicio de Noticias: 157/2007

15 de agosto de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLMDE120272007



Egipto: Deben protegerse los derechos de las personas interceptadas en la frontera con Israel



Amnistía Internacional ha pedido al gobierno egipcio hoy, 15 de agosto de 2007, que proteja los derechos humanos de las personas interceptadas en la frontera con Israel, entre las que hay personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes. La organización ha pedido también que el gobierno inicie de inmediato una investigación exhaustiva, independiente e imparcial sobre la muerte de al menos tres refugiados o solicitantes de asilo sudaneses en las últimas semanas, y que haga públicas sus conclusiones.


Este llamamiento se produce después de que las autoridades egipcias difundieran una declaración sobre los "esfuerzos [del gobierno] para combatir las entradas ilegales por las fronteras internacionales con Israel". La declaración, que fue difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores el 11 de agosto de 2007, no decía si las autoridades egipcias habían abierto alguna investigación sobre las muertes de refugiados y solicitantes de asilo en la frontera o las circunstancias concretas en las que los agentes de seguridad de la frontera tienen instrucciones para usar armas de fuego.


Las muertes que se denuncian se produjeron cuando, según los informes, la noche del 1 al 2 de agosto del 2007 las fuerzas de seguridad egipcias de la frontera abatieron a tiros a dos hombres que se cree eran de origen sudanés cuando intentaban entrar en Israel. Al parecer, esa misma noche las fuerzas de seguridad detuvieron y propinaron una paliza a otros dos hombres. Fuentes de la superioridad de las fuerzas de seguridad egipcias han negado públicamente que se produjera el tiroteo, aunque sí han confirmado que la policía fronteriza egipcia había detenido a dos hombres el 2 de agosto, uno de los cuales estaba gravemente herido.


En las últimas semanas ha aumentado el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad egipcias en la frontera con Israel. El 22 de julio de 2007 una mujer sudanesa murió, presuntamente por disparos de las fuerzas de seguridad egipcias, mientras intentaba cruzar la frontera con Israel. En el incidente resultaron heridos también otros sudaneses, entre ellos una niña de 11 años, así como una mujer de Costa de Marfil. Por otra parte, el 8 de agosto de 2007, un refugiado sudanés de 30 años fue encontrado sin vida, con las manos y los pies atados y el cuerpo lleno de magulladuras y heridas, cerca del pueblo de El Tawayal, a unos 20 km del paso fronterizo de Rafah.


Aunque los Estados tienen el derecho de ejercer la autoridad sobre su frontera y de regular la entrada en su territorio, las medidas que se adopten a tal fin no deben se contrarias ni vulnerar las leyes y normas de derechos humanos reconocidas internacionalmente. Las autoridades egipcias deben garantizar que se protegen y respetan los derechos fundamentales de todas las personas interceptadas en la frontera. Según normas internacionales como el Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, de la ONU, y los Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley, los agentes de las fuerzas de seguridad deben usar la fuerza siguiendo los principios de la necesidad y la proporcionalidad y sólo deben emplear armas de fuego si hay vidas en peligro y no existe otro medio para responder a dicho peligro.


A Amnistía Internacional le preocupa la posibilidad de que Egipto esté enviando a la zona fronteriza a funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que carecen de la formación necesaria para abordar situaciones de control de multitudes, o en derechos humanos, o para determinar las necesidades de solicitantes de asilo y refugiados y de otras personas que necesitan protección internacional, poniendo así en peligro la vida de estas personas.


La organización pide a las autoridades egipcias que garanticen que las fuerzas de seguridad desplegadas en la frontera cumplen las normas internacionales que regulan las actividades policiales, incluido el Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, y reciban formación adecuada en derechos humanos fundamentales, y concretamente en los que protegen el derecho a la vida y a la integridad física y mental de todas las personas, entre otros.


Además, según los informes, las batidas realizadas por las fuerzas de seguridad egipcias en la zona fronteriza situada entre Egipto e Israel sólo en julio de 2007 han desembocado en la detención de más de 220 personas, en su mayoría sudanesas, entre las que hay personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes, que intentaban cruzar la frontera sin autorización oficial.


La organización pide a las autoridades egipcias que respeten la prohibición internacional de las expulsiones colectivas y garanticen que cada caso de expulsión se examina y decide individualmente. Las autoridades egipcias deben garantizar en cada caso que ninguna persona es devuelta por la fuerza a un país donde pueda ser objeto de abusos graves contra los derechos humanos, con arreglo a las obligaciones contraídas por Egipto en virtud del derecho internacional, incluidas la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. La decisión de expulsar a una persona sobre la que se concluya que no necesita protección internacional después de un procedimiento de asilo justo y satisfactorio ha de adoptarse únicamente tras un cuidadoso examen de su caso y debe incluir salvaguardias procesales adecuadas, incluida la posibilidad de recurrir contra las decisiones de expulsión.


Información complementaria

En mayo de 2007, el Comité de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familiares pidió a Egipto, en sus observaciones finales, que "[iniciara] cursos de formación para todos los funcionarios que trabajan en el ámbito de la migración, en particular los cuerpos de policía y guardafronteras".


Todos los años, intentan entrar a Israel desde Egipto miles de personas, entre las que hay personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes, procedentes en su mayor parte de Sudán y Eritrea, así como de otras partes del África Subsahariana. En los últimos meses su número ha aumentado y, según el ministro del Interior de Israel, Meir Sheetrit, cada semana intentan entrar en Israel alrededor de 300 personas.


En diciembre de 2005, 27 sudaneses, entre los que había personas refugiadas, solicitantes de asilo y migrantes, murieron y otros resultaron heridos cuando la policía dispersó brutalmente lo que había sido durante tres meses una sentada pacífica cerca de las oficinas del ACNUR de El Cairo. Al parecer, la policía disparó cañones de agua contra los manifestantes y les propinó palizas indiscriminadas. Las personas ahí congregadas, cuyo número había aumentado en diciembre hasta sumar cerca de 2.500, pedían mejoras en sus condiciones de vida, protección frente a la devolución a Sudán y el reasentamiento en Europa y Norteamérica. En julio de 2006, el fiscal general de Egipto cerró la investigación sin imputar a nadie la responsabilidad de las muertes.


En sus observaciones finales, el Comité sobre Trabajadores Migrantes también expresó preocupación ante el hecho de que se hubiera cerrado esta investigación sin que se hubieran aclarado las circunstancias que desembocaron en la muerte de los 27 sudaneses, y pidió a las autoridades egipcias que reabrieran la investigación.



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