Document - Serbia and Montenegro: Stop attacks on human rights activists
AMNISTÍA
INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: EUR 70/018/2005
(público)
Servicio de Noticias:
317/2005
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR700182005
No publicar antes de las 00:01 GMT del 29 de noviembre de
2005
Serbia y Montenegro: Hay que poner fin a los ataques
contra activistas de derechos humanos
Los activistas de derechos humanos y los periodistas independientes
de Serbia sufren de forma creciente amenazas e incluso agresiones
físicas, en un intento de silenciar el debate sobre las atrocidades
cometidas en el pasado, ha declarado hoy (29 de noviembre) Amnistía
Internacional, en un nuevo informe. Sus locales aparecen cubiertos
de grafitis insultantes y les amenazan con acciones judiciales o
con el inicio de lo que aparentemente son enjuiciamientos
malintencionados .
"Estos ataques recuerdan sorprendentemente la represión desatada
contra activistas de derechos humanos, periodistas y activistas de
la oposición que caracterizó los últimos días de la presidencia de
Slobodan Milosevic," ha declarado Sian Jones, investigador de
Amnistía Internacional sobre Serbia y Montenegro.
En su último informe, titulado Serbia and Montenegro, The writing on the wall:
Serbian human rights defenders at risk, Amnistía
Internacional documenta amenazas que, según los informes, han
formulado no sólo ciudadanos particulares, sino también miembros de
las fuerzas de seguridad y
miembros del gobierno o de partidos políticos de la coalición
gubernamental. Aunque los autores de la mayoría de los incidentes
siguen siendo desconocidos, hay indicios fehacientes de que están
vinculados a grupos nacionalistas de la derecha.
El informe destaca el hecho de que la mayoría de los activistas de
derechos humanos que han sido víctimas de estos actos participan en
un programa que tiene por objeto cuestionar el clima de impunidad
que continúa existiendo para los crímenes de guerra y alentar tanto
a las autoridades serbias como a la ciudadanía a que reconozcan la
verdad sobre el pasado, centrándose concretamente en el décimo
aniversario de la matanza de Srebrenica producida durante la guerra
en Bosnia y Herzegovina.
Al ingresar en el Consejo de Europa, Serbia y Montenegro acordaron
cumplir varios compromisos, entre ellos “informar al pueblo de
Serbia de los crímenes cometidos por el régimen de Slobodan
Milosevic, no sólo contra los demás pueblos de la región, sino
también contra los serbios”. Sin embargo, tras la difusión en la
televisión nacional de un vídeo sobre el homicidio de seis bosnios
de Srebrenica a manos de miembros de un grupo paramilitar serbio,
representantes de varios partidos políticos, algunos de los cuales
están en el actual gobierno de coalición, acusaron a los activistas
de derechos humanos de realizar una campaña contra los
serbios.
En varias ocasiones a lo largo del año pasado aparecieron grafitis
antisemitas en el edificio del Centro de Derecho Humanitario de
Belgrado, en los que se calificaba a su directora, Natasa Kandic,
de "títere judía". La directora del Comité de Helsinki para los
Derechos Humanos, Sonja Biserko, ha sido agredida físicamente en
varias ocasiones y han entrado en su apartamento. Un periódico
sensacionalista de Belgrado la ha acusado de ser una espía croata.
Una organización de mujeres que se opone a la intervención de
Serbia en las guerras de los Balcanes, Zene u crnom (Mujeres
de Negro), ha sido objeto de una investigación penal por su
presunta implicación en la prostitución organizada, acusaciones que
Amnistía Internacional considera clarísimamente infundadas.
También se ha acosado e intimidado a periodistas, incluidos un
reportero y el director del diario independiente de Belgrado
Danas. La radio, televisión y sitio de Internet
independiente B92, y su director y redactor jefe, Veran
Matic, recibieron insultos tras la difusión del vídeo sobre el
homicidio de los seis bosnios. En Vranje, en el sur de Serbia, miembros del Partido
Radical Serbio supuestamente amenazaron con la violencia física a
Sasa Stojkovic, de Radio OK.
"Estos ataques no reciben respuesta porque las autoridades carecen
de voluntad política para abordar la impunidad por los crímenes de
guerra. Al mismo tiempo, el ejército y la policía están interesados
en preservar la impunidad, mientras el poder judicial es débil y
está sometida a influencias políticas", declaró Sian Jones.
"La impunidad se afianza aún más porque las autoridades no hacen
comparecer ante la justicia a las personas sospechosas de amenazar
y atacar a activistas de derechos humanos o periodistas, incluso
cuando hay datos que indican que los ataques están motivados por la
discriminación nacional, étnica o religiosa o tratan de incitarlas.
De hecho, en algunos casos, los miembros del gobierno serbio se han
limitado a reforzar el clima de impunidad para estos
ataques."
Amnistía Internacional pide a las autoridades que realicen
investigaciones inmediatas, exhaustivas e imparciales sobre todos
estos hechos, y que garanticen la incorporación de todos los
principios contenidos en la Declaración sobre los Defensores de
los Derechos Humanos de la ONU en la legislación y los
mecanismos nacionales.
Amnistía Internacional pide asimismo a la comunidad internacional,
y en concreto a los Estados miembros del Consejo de Europa y de la
Unión Europea, que expongan los motivos de preocupación de la
organización en relación con los defensores de derechos humanos en
todas las reuniones bilaterales y multilaterales pertinentes que
mantengan con las autoridades serbias.
Véase:
Serbia and Montenegro: The writing on the wall, Serbian human
rights defenders at risk (Índice AI: EUR: 70/016/2005)
http://web.amnesty.org/library/index/engeur700162005
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