Document - AI News Release: Bosnia-Herzegovina: Rape and other human rights violations still going on




Índice AI: EUR 63/02/93/s

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BOSNIA-HERZEGOVINA

LA VIOLACIÓN DE LAS MUJERES CONTINÚA, JUNTO CON OTROS ABUSOS

CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS


Las mujeres de Bosnia Herzegovina están sufriendo una forma horrible de conculcación de sus derechos humanos: la violación y los abusos sexuales por parte de las fuerzas armadas, ha confirmado Amnistía Internacional.

"El abuso sexual está generalizado y, en ocasiones, es sistemático," afirma la organización de derechos humanos en uno de los dos informes sobre Bosnia-Herzegovina que ha hecho públicos hoy [jueves 21 de enero de 1993]. "Parece encajar en el patrón de represión étnica que ha caracterizado esta trágica guerra. A veces, los soldados toman cautivas a las mujeres con el solo propósito de violarlas."

En su informe, la organización cita casos de mujeres a quienes han violado en las casas soldados de la propia ciudad u otros que iban de paso; en otros casos, las han violado mientras se encontraban en centros de detención y aún en otros, las han retenido en hoteles y en otros edificios para que los soldados pudiesen violarlas. Los soldados de todos los bandos se han convertido en violadores y las mujeres de toda condición, en víctimas suyas, aunque las que más han sufrido son las musulmanas, a manos de las fuerzas armadas serbias.

En un caso, una joven musulmana de 17 años dijo a un médico que los serbios la habían capturado junto con otras mujeres de su pueblo y las habían llevado a unas cabañas en los bosques cercanos. Pasó allí unos tres

meses, junto con otras 23 mujeres, aunque cree que vio llegar a unas 100

mujeres en total. Ella se encontraba entre las 12 que fueron violadas repetidamente en una cabaña, delante de las demás mujeres. Cuando éstas trataron de defenderla, los soldados las golpearon.

Aunque no se puede asegurar taxativamente que los jefes militares hayan escogido explícitamente la violación como arma de guerra, está claro que los jefes locales deben haber tenido conocimiento de los abusos, y los han tolerado. Ese grado de indiferencia es atroz: afecta a una aterradora gama de conculcaciones de los derechos humanos en Bosnia-Herzegovina. Hay que advertir que la violación y los otros abusos suponen un grave quebrantamiento de los Convenios de Ginebra.

En el segundo documento publicado por Amnistía Internacional, la organización revela la opinión de un testigo de las atrocidades que se cometieron en una localidad de Bosnia-Herzegovina entre abril y noviembre de 1992. El relato diario de la intimidación, las heridas, el encarcelamiento, los arrestos y los asesinatos resulta más abrumador si se piensa que todos esos horrores estaban ocurriendo bajo los focos de los medios de difusión mientras el mundo los escudriñaba ─y condenaba ardientemente─.

Las atrocidades aparecen ilustradas en el diario de un musulmán de la ciudad de Bosanski Petrovac, en el que narra el descenso de la ciudad de la tensión al terror. De los relatos iniciales sobre musulmanes que perdían su trabajo, la situación va deteriorándose. El autor cuenta cómo los soldados serbios empezaron a disparar contra los hogares de los musulmanes, cómo empezaron a apresar a los hombres, a quemar las casas, a matar a los civiles, hasta que millares de ellos no tuvieron otra opción que huir para salvar sus vidas.

El autor del diario describe el miedo en que vivían los musulmanes: "La llegada de la noche es insegura ─escribe─. Se espera con temor y ansiedad. Los musulmanes están totalmente aterrados, conscientes de que están rodeados y abandonados a la merced de aquéllos a quienes nadie puede apaciguar... El momento es ideal para el asesinato, el expolio, los malos tratos, la violación y el incendio."

Todo esto ocurría mientas el mundo se enteraba por primera vez de las vulneraciones de los derechos humanos que estaban teniendo lugar en otros lugares de Bosnia-Herzegovina. "Las gentes de todo el mundo estaban espantadas por los horrores de los campos de detención en Bosnia-Herzegovina, pero las fuerzas armadas continuaban violando los derechos humanos," dice Amnistía Internacional. "Tememos que incluso ahora, mientras se negocia la paz, se recrudezcan las violaciones de derechos humanos como consecuencia de las hostilidades entre los bosnios y las fuerzas del gobierno de Bosnia-Herzegovina.

Pero, aunque a las fuerzas armadas y a sus jefes no parezca importarles, a cientos de millares de otras personas del mundo les importa, y mucho. Cuando Amnistía Internacional pidió a la gente que escribiera protestando por las violaciones de derechos humanos en la antigua Yugoslavia, la gente respondió escribiendo cantidades enormes de cartas, casi medio millón, de decenas de países distintos, de todos los continentes.

"Todos los que participan de algún modo ─los dirigentes de todos los bandos, los que toman parte en las conversaciones de paz, y toda la comunidad internacional─ deben ser conscientes de que los derechos humanos son una cuestión esencial para el futuro de la zona y que su vulneración es ya una enorme mancha en su presente. A cientos de miles de personas, todo esto les importa tanto como para escribir a los delegados. ¿Hay alguien con autoridad a quien le importe hasta el punto de proponerse acabar con las violaciones de derechos humanos?"


NO PUBLICAR ANTES DE LAS 9.00 HORAS TMG DEL JUEVES 21 DE ENERO DE 1993

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