Document - Russian Federation: Germain Soumele Kembou

Federación Rusa:

Germain Soumele Kembou


La policía no actúa tras el ataque racista contra un estudiante camerunés gravemente herido


Germain Soumele Kembou, estudiante camerunés, fue atacado el 13 de julio de 2002 por un grupo de cabezas rapadas en el parque Troparevskii de Moscú. Se encontraba participando, junto a otros estudiantes africanos, refugiados y solicitantes de asilo, en un picnic organizado por una agrupación protestante cuando fueron brutalmente atacados por una decena de hombres rusos con las cabezas rapadas que profirieron insultos racistas. Germain Soumele Kembou sufrió heridas graves como consecuencia del ataque.


El ataque se produjo en el momento en que los participantes se retiraban del parque, a las ocho de la tarde. Algunos de ellos intentaron pedir ayuda a unos policías que se encontraban en las inmediaciones pero los agentes se negaron a intervenir. Al cabo de media hora llegó por fin la policía. En ese momento, sólo quedaban allí dos de los presuntos atacantes, y habían acudido al lugar donde estaban las víctimas el reverendo John Calhoun y su esposa, la Dra. Noel Calhoun (que habían organizado la excursión).


Uno de los agentes, un policía de investigación criminal, acusó inmediatamente a los excursionistas de haber iniciado la reyerta, al ser éstos 20 y sólo dos los rusos. El agente no prestó atención al relato de los sucesos que intentaron hacer testigos presenciales del ataque y empezó a interrogar a las víctimas acerca de su identidad y situación legal. La Dra. Calhoun pidió al agente su nombre completo, pero éste no quiso proporcionárselo. Otros agentes examinaron los documentos de identidad de los presentes.

Aunque precisaba atención hospitalaria urgentemente, Germain Soumele Kembou fue conducido a la comisaría de Teplyi Stan con los dos presuntos atacantes para ser interrogado.

Una persona que fue testigo del suceso relató a Amnistía Internacional que, cuando Germain Soumele Kembou llegó a la comisaría, tres jóvenes cuya descripción correspondía a los atacantes estaban esperando en la entrada. Uno de ellos gritó «¡poder blanco!» ante Germain Soumele Kembou y la policía.


Ante el empeoramiento del estado de Germain Soumele Kembou, y no pareciendo que fuese a llegar ninguna ambulancia, el reverendo y la Dra. Calhoun insistieron en llevarlo a un servicio de urgencias. Aunque la policía los detuvo por el camino para interrogarlos, finalmente llegaron a la unidad de accidentes y urgencias de Yasenovo a las 10 y media de la noche, seguidos de varios agentes de policía, que al llegar al centro médico exigieron el retorno inmediato de Germain Soumele Kembou a la comisaría. Sólo mediante la intervención de un representante de la embajada de Camerún se logró el ingreso de Germain Soumele Kembou en el hospital de Botkin a las dos de la madrugada, varias horas después del ataque.


Este caso es singular en cuanto que recibió una considerable atención mediática y originó la apertura de una investigación criminal. Varios refugiados estuvieron dispuestos, con la ayuda de abogados del ACNUR, a presentar sus denuncias por escrito, incluidas las referentes a la falta de protección por parte de la policía. No obstante, el aspecto más infrecuente del caso es que el cargo imputado menciona «circunstancias agravantes» que reconocían el carácter racista del ataque.


Pese a todo, hasta el momento no se han producido detenciones en relación con el ataque a los participantes en el picnic. En noviembre de 2002, la policía citó a Germain Soumele Kembou para una segunda entrevista y le dijeron que tenía que esperar a los nuevos resultados de la investigación.


La discriminación por motivos raciales es una realidad para muchos miembros de grupos étnicos o nacionales minoritarios de la Federación Rusa. Entre las víctimas cuyos casos han llegado a conocimiento de Amnistía Internacional predominan los estudiantes, solicitantes de asilo y refugiados de origen africano, pero también hay ciudadanos de la Federación Rusa (de etnia chechena y judíos, entre otros), así como personas procedentes del Cáucaso meridional, del sur, sudeste y centro de Asia, de Oriente Medio y de América Latina.


«Putin dijo que aquí todos debemos sentirnos como en casa; eso es algo que agradecemos, claro. Pero lo que queremos es sentirnos seguros, no como en casa».

Petrus Indongo, secretario general de la Asociación de Estudiantes Africanos de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos, Moscú.


«Éste no es un buen lugar para los negros. Pero no tenemos a dónde ir, y por eso nos quedamos. Los racistas nos persiguen. Ahora ha empezado a haber racismo por todas partes. Antes nos atrapaban y nos daban palizas. Ahora han empezado a matar a la gente […]».
Adefers Dessu, refugiado político etíope.


¡ACTÚEN YA!


Envíen llamamientos a las autoridades rusas pidiéndoles que:


  • sigan investigando el ataque racista que sufrió Germain Soumele Kembou, garantizando que el proceso es exhaustivo e imparcial;

  • se aseguren de que se lleva ante la justicia a los responsables;

  • garanticen que Germain Soumele Kembou tiene pleno acceso a la información necesaria para defender su caso y que se lo mantiene informado sobre el progreso de la investigación;

  • adopten medidas para garantizar que los agentes encargados de hacer cumplir la ley reciben formación para poder reconocer delitos de índole racista, informar de ellos a sus superiores y trabajar al respecto con competencia e imparcialidad;

  • respeten las obligaciones internacionales contraídas por la Federación Rusa y garanticen que se aplican fielmente las disposiciones de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial.


En el actual periodo de transición que vive la Federación Rusa, Amnistía Internacional ha emprendido una campaña internacional de gran envergadura para señalar el abismo que existe entre la protección de los derechos humanos, que el derecho internacional y la legislación nacional garantizan a quienes viven en Rusia, y la realidad de los abusos generalizados contra tales derechos que se cometen en un clima de impunidad. Los miembros de Amnistía Internacional de todo el mundo instarán al gobierno a cumplir con su obligación de proteger los derechos humanos para que haya justicia para todos.


Envíen sus cartas a:


Fiscal General de la Federación Rusa

Vladimir USTINOV

ul. Bolshaya Dimitrovka, 15a

103793 Moscow

Federación Rusa

Fax: +7 095 292 88 48


Tratamiento: Dear Procurator General / Señor Fiscal General


Defensor de los Derechos Humanos

Oleg Mironov

State Duma

Okhotny ryad, 1

103009 Moscow

Federación Rusa

Fax: +7 095 292 1842


Tratamiento: Dear Ombudsman / Señor Defensor


Ministro del Interior

Boris Gryzlov

ul. Zhitnaya, 16

117049 Moscow

Federación Rusa

Fax: (7 095) 925 20 98


Tratamiento: Dear Minister / Señor Ministro



Dirección de contacto:


Pueden enviar cartas de apoyo a Germain Soumele Kembou a través de la Capellanía Protestante de Moscú. La Capellanía cuenta con un Grupo Especial sobre Acoso y Ataques por Motivos Raciales y facilita información sobre ataques de índole racista a las organizaciones de derechos humanos, abogados y medios de comunicación.


Noel Calhoun

Capellanía Protestante de Moscú

mpc@rol.ru



La visión de Amnistía Internacional es la de un mundo en el que todas las personas disfrutan de todos los derechos humanos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otras normas internacionales de derechos humanos. Para más información, visiten www.amnesty.org.



Índice AI: EUR 46/012/2003/s


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AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE