Document - Turkey: Families of "disappeared" subjected to brutal treatment



Amnistía internacional



TURQUÍA


Familiares de «desaparecidos», víctimas de la brutalidad policial



SEPTIEMBRE 1995RESUMENÍNDICE AI: EUR 44/80/95/S



DISTR: SC/CO/GR



En Turquía, los que intentan obtener una respuesta con respecto a la suerte corrida por sus familiares «desaparecidos» son insultados, golpeados, detenidos y encarcelados. Además del dolor que sienten por la pérdida de un familiar cercano detenido por la policía, son objeto de un intenso hostigamiento policial cada vez que alzan sus voces en público.


Este informe contiene ejemplos de la brutalidad policial y de la obstrucción oficial de la campaña para acabar con las «desapariciones», junto con fotografías de las lesiones infligidas a familiares y amigos de «desaparecidos», que fueron golpeados el 1 de julio cuando visitaban la tumba de Hasan Ocak, que «desapareció» después de ser visto bajo custodia policial en marzo de 1995 en Estambul y cuyo cadáver se encontró posteriormente enterrado en un cementerio para cadáveres no identificados.


El informe también menciona los esfuerzos de los familiares de Bektaş Avcı, profesor secuestrado por el PKK en 1993, para averiguar su paradero.



PALABRAS CLAVE: FAMILIAS1 / DESAPARICIONES1 / TORTURA/MALOS TRATOS1 / MUJERES1 / DETENCIONES ARBITRARIAS / JÓVENES / MAESTROS / GRUPOS ÉTNICOS / POLICÍA / ENTIDADES NO GUBERNAMENTALES / MANIFESTACIONES / DECLARACIONES DE TESTIGOS / FOTOGRAFÍAS /



Este informe resume el documento Turquía: Familiares de «desaparecidos», víctimas de la brutalidad policial (Índice AI: EUR 44/80/95/S), publicado por Amnistía Internacional en septiembre de 1995. Si desean más información o emprender acciones al respecto deben consultar el documento completo.



SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDRES WC1X 8DJ, REINO UNIDO

TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL, ESPAÑA.



Amnistía Internacional



TURQUÍA


Familiares de «desaparecidos», víctimas de la brutalidad policial
















Septiembre de 1995

Índice AI: EUR 44/80/95/s

Distr: SC/CO/GR






SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDRES WC1X 8DJ, REINO UNIDO

TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL, ESPAÑA



TURQUÍA

Familiares de «desaparecidos», víctimas de la brutalidad policial


Se siguen produciendo «desapariciones» en Turquía. En la tarde del 7 de junio de 1995, Ahmet Cingöz y Edip Aksoy fueron detenidos, en presencia de testigos, en un café del distrito Dağkapı de Diyarbakır, al sureste del país.


Varios testigos vieron cómo les detenían policías vestidos de civiles y equipados con radios bi-direccionales y armas automáticas que llegaron en un coche blanco y se identificaron como policías. Los familiares de Ahmet Cingöz y Edip Aksoy han solicitado repetidamente información sobre su paradero a la oficina del fiscal del Tribunal de Seguridad del Estado de Diyarbakır, donde la detención debería estar registrada; pero sus esfuerzos han resultado infructuosos.


La práctica de la «desaparición» es una violación de los derechos humanos infligida no sólo a las víctimas sino también a sus familiares. Los familiares de más de cien personas que han «desaparecido» desde 1991 se han dado de bruces contra la insensibilidad y la indiferencia del gobierno, a la vez que se les ponía en ridículo y se les insultaba, sufrían malos tratos o incluso eran detenidos y encarcelados por las fuerzas de seguridad locales. Kıymet Tekin declaró que le golpearon e insultaron cuando fue a preguntar por el paradero de su hijo Ahmet Tekin, detenido en un viaje en autocar desde Diyarbakır al pueblo de Darakol el 7 de mayo de 1994 (véase Índice AI: EUR 44/51/94). La policía le calificó como «madre de terrorista». Nadie ha vuelto a ver a su hijo. Bedir Ay, padre de Piro Ay, campesino que «desapareció» después de ser detenido por miembros de los Equipos Especiales y por gendarmes en el pueblo de Çay, cerca de Derik, el 16 de abril de 1994, viajó por todo el sureste de Turquía en busca de su hijo hasta que le detuvieron en agosto. Permaneció en la cárcel más de seis meses.


Hurmuz Diril, anciano del pueblo de Kovankaya en la provincia de Hakkari, fue encarcelado cuando se dirigió a Beytüşşebab para preguntar sobre dos niños «desaparecidos» de su pueblo. İlyas Edip Diril (de 15 años) y Zeki Ercan Diril (de 17 años) «desaparecieron» después de ser detenidos por guardias locales el 15 de mayo de 1994 y entregados a la gendarmería (véase EUR 44/01/95/S). Hurmuz Diril está ahora en la cárcel de Muş acusado de prestar cobijo a miembros de una organización armada. Se han utilizado los mismos cargos contra otros cuatro habitantes del pueblo detenidos en mayo de 1995 y confinados ahora en la cárcel de Beytüşşebab: Mesih Diril, İshak Diril, Epro Diril y Yanvan Yaramış.


Tras nuevas «desapariciones» y secuestros ocurridos en Estambul, los familiares de varias víctimas unieron sus esfuerzos para obtener respuestas sobre el paradero de los «desaparecidos», y para pedir a las autoridades que realicen las investigaciones pertinentes y que lleven ante la justicia a los responsables (ver Turquía: Las madres de los «desaparecidos» toman medidas, Índice AI: EUR 44/55/95/s).


El 1 de junio, la Asociación Turca de Derechos Humanos inició una campaña sobre las «desapariciones», pero los gobernadores de Estambul y de Ankara les negaron el permiso para utilizar un cartel para la campaña que llevaba el lema «Basta de desapariciones» - los responsables deben ser llevados ante la justicia» y la fotografía de un par de zapatos1. El 24 de junio, miembros de la Asociación celebraron una conferencia de prensa con 40 familiares de «desaparecidos» y después dejaron pares de zapatos en el parque Güven de Ankara (en lugar de frente al Ministerio del Interior, a donde se les prohibió acercarse).


Amnistía Internacional está gravemente preocupada por el hostigamiento que sufren los familiares de «desaparecidos», a los que se ha sometido repetidamente a detenciones arbitrarias y a la brutalidad policial durante los últimos dos meses.


Emine Ocak es la madre de Hasan Ocak, que fue detenido por la policía en Estambul el 21 de marzo y que posteriormente fue enterrado en una tumba sin nombre. A Emine Ocak se le condenó a un mes de cárcel, junto con Birsen Gülünay, esposa de Hasan Gülünay, que «desapareció» en julio de 1992, por gritar «Queremos a nuestros hijos» durante una audiencia en el Tribunal de Seguridad del Estado de Ankara el 11 de abril de 1995. Estas dos mujeres fueron posteriormente trasladadas a la Cárcel Central Cerrada de Ankara para cumplir sus condenas.





En Turquía, es una tradición visitar la tumba de un amigo o familiar a los cuarenta días de haber sido enterrado. El 1 de julio, los familiares de Hasan Ocak junto con otras personas estaban cumpliendo esta tradición cuando la policía detuvo a 42 personas cerca de su tumba en el cementerio Küçükköy y las trasladó a la comisaría de Küçükköy, donde algunos de los detenidos fueron golpeados, arrastrados por el suelo e insultados mientras permanecían bajo custodia policial durante la noche. Veinticuatro víctimas de malos tratos, entre ellas la hermana y la madre de Hasan Ocak, presentaron una denuncia formal al fiscal general de Gaziosmanpaşa y les examinó el Instituto de Medicina Forense. El informe del Instituto todavía no se ha hecho público. Las víctimas celebraron también una conferencia de prensa, en la que mostraron a los periodistas las lesiones causadas por los malos tratos.


Declaración de Maside Ocak, hermana de Hasan Ocak, referente a las detenciones en la tumba de su hermano:


El 1 de julio visitamos la tumba de Hasan. Sólo hicimos lo que hace normalmente la gente en estas ocasiones. Permanecimos de pie en silencio, y luego un amigo de mi hermano pronunció un discurso. Posteriormente fuimos a visitar la tumba de Rıdvan Karakoç, que también había sido asesinado mientras permanecía bajo custodia policial a principios de año, y que fue enterrado en el mismo cementerio. Su hermano Hasan estaba con nosotros, y lo que nos ocurrió a nosotros también le ocurrió a él.


Había policía por todas partes. Cuando llegamos a Cemevi (el centro religioso local de la minoría alauita), nos estaban siguiendo. Allí cogimos un minibus. Cuando abandonamos el distrito, unos doscientos o doscientos cincuenta policías y una patrulla antidisturbios obligaron al minibus a detenerse. La policía decía que había recibido información de que había un cóctel molotov dentro. Llevaban pistolas, y no les creímos, ya que era la misma policía que había disparado sus metralletas arbitrariamente contra los manifestantes en los disturbios de marzo. Dijimos que no nos íbamos a bajar del autobús. Primero me introdujeron a mí, a mi padre y a mi madre en un vehículo, golpeándonos continuamente. Después rompieron las ventanas del autobús, sacaron a la gente y los introdujeron en vehículos policiales. Lo único que se veía eran porras subiendo y bajando, y piernas que daban patadas. Nos introdujeron en vehículos policiales y nos condujeron a la comisaría de Küçükköy, donde continuaron con los golpes. Utilizaban sobre todo porras, pero también nos golpeaban la cabeza contra armarios. Nos llevaron a cinco de nosotros al Departamento Antiterrorista de Aksaray, donde nos sometieron a descargas eléctricas y nos colgaron de las muñecas atadas a la espalda.


El 2 de julio nos llevaron ante el fiscal que nos dejó a todos en libertad. Sin embargo, a tres de nosotros nos llevaron al Departamento Antiterrorista. Dos de nosotros salimos tres días más tarde, pero el otro, Güzel Servin, fue enviado a la cárcel, no sé bajo qué acusación. El 3 de julio, dimos nuestra conferencia de prensa y acudimos a la Fundación de Derechos Humanos de Turquía para recibir tratamiento. El 4 de julio presentamos una denuncia que por el momento, está en fase de investigación. No está claro cuánto tiempo durará esto, o si se producirá algún procesamiento. Por otro lado, nosotros hemos sido acusados ,al parecer, de manifestación ilegal por violación de la ley 2911.


El 8 de julio de 1995, la policía disolvió una sentada de protesta en Estambul por parte de familiares de «desaparecidos». Según el periódico Cumhuriyet (República), policías armadas con porras detuvieron a aproximadamente 41 personas. Un abogado que observó los incidentes relató a Amnistía Internacional: «Mientras les detenían, les golpeaban. Golpearon a Emine Ocak con la porra en la cabeza cuando le llevaron detenida - ella permaneció detenida unas diez horas antes de que le pusieran en libertad». Los familiares se han manifestado realizando sentadas en la calle Istiklal de Estambul todos los sábados desde el 3 de junio de 1995. En esta ocasión, parece que las autoridades estaban preocupadas por el hecho de que los familiares habían declarado su intención de empezar ese día desde la calle Istiklal una marcha hacia Ankara.


Hatice Toraman, madre de Hüseyin Toraman, que «desapareció» en 1991, fue detenida el 9 de julio junto con otros 35 familiares de víctimas «desaparecidas» mientras viajaba desde Estambul a Ankara para ver al ministro de Derechos Humanos Algan Hacaloĝlu. Declaró a Amnistía Internacional: «Una mujer policía fue muy ruda con una de las madres. Le dije que no había necesidad de dirigirse a ella en ese tono, ya que la única razón por la que estaba allí era porque había perdido a su hijo. La policía respondió: ‘Si por mí fuera, perdería a otro’. »


Se permitió entonces que las 36 personas continuaran su viaje, pero no consiguieron hablar con el ministro de Derechos Humanos. Un coche armado y siete minibuses de la policía les pararon en la comisaría de Sincan, a las afueras de Ankara. La policía les dijo que no podían entrar en la capital por «órdenes superiores». Los familiares fueron retenidos en el autobús durante más de veinticuatro horas antes de ser expulsados de la ciudad bajo la custodia de los vehículos policiales.


Hatice Toraman dijo a Amnistía Internacional: «Las familias de los «desaparecidos» han recorrido todas las ciudades del oeste de Turquía. Encendemos velas en los cruces de Kadıköy en la costa asiática de Estambul todos los miércoles, y en la plaza de la Libertad en Bakırköy, en el lado opuesto de la ciudad, todos los sábados para recordar a nuestros hijos. La policía nos insulta. A mí me pegaron con una porra cuando la policía disolvió nuestra vigilia en Galatasaray en Estanbul el 8 de julio. Un joven policía me gritó: ‘Si pudiera, os mataríaa tiros a todos’. Corremos el riesgo de recibir golpes y ser detenidos, pero no podemos abandonar la búsqueda de nuestros hijos.»

INTERNO (sólo para miembros de AI)Índice AI: EUR 44/80/95/s

Distr: SC/CO/GR

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Amnistía Internacional

Secretariado Internacional

1 Easton Street

Londres WC1X 8DJ

Reino Unido


A:Todas las Secciones

Todos los grupos de coordinación de Turquía

Todos los Coordinadores de TURKRAN


De:Programa Regional Europeo


Fecha:24 de agosto de 1995

Llegada a EDAI:13 de septiembre de 1995



SEPAREN ESTA HOJA DEL DOCUMENTO PRINCIPAL

ANTES DE COPIARLO O DISTRIBUIRLO

PARA SU USO EXTERNO



TURQUÍA

FAMILIARES DE «DESAPARECIDOS» SOMETIDOS A LA BRUTALIDAD POLICIAL



RESUMEN


Este documento es la segunda actualización de Turquía: Las madres de los «desaparecidos» toman medidas (Índice de AI: EUR 44/55/95/s; mayo de 1995).


Contiene ejemplos de la brutalidad policial y la obstrucción oficial de la campaña de los familiares para terminar con las «desapariciones», y fotografías de lesiones infligidas a los familiares y amigos de los «desaparecidos».


Es parte de la acción TURKRAN (TURKRAN 02/95) y se han enviado acciones recomendadas por separado a los grupos participantes.



ACCIONES RECOMENDADAS


Este documento tiene como finalidad mantener al día a los gobiernos de cada país, a los contactos y a los medios de comunicación sobre los esfuerzos de los familiares de los «desaparecidos» para averiguar lo ocurrido con ellos y sobre la respuesta negativa de las autoridades y la policía. Por favor, asegúrense de que todas las personas pertinentes de la Sección reciben copias del documento, y de que el documento se archiva para futuras consultas.



DISTRIBUCIÓN POR EL SI


Este documento ha sido enviado directamente por el SI a: todas las Secciones, los grupos de coordinación de Turquía y los Coordinadores TURKRAN.

1Los zapatos se han convertido en un símbolo en la campaña de los familiares de los «desaparecidos». Los zapatos que Metin Can, presidente de la Asociación de Derechos Humanos Elazig, llevaba cuando le secuestraron el 21 de febrero de 1993 se encontraron algunos días más tarde cerca de su casa. Cuando le encontraron muerto, faltaban los zapatos y su cadáver mostraba señales de torturas.

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