Document - Greece: Human rights violated on the margins of society
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: EUR 25/021/2005 (Público)
Servicio de Noticias: 257/05
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR250212005
Embargado hasta las 09:00 GMT del 5 de octubre de 2005
Grecia: Violan los derechos humanos en los márgenes de la sociedad
Extranjeros abatidos a tiros en la frontera, solicitantes de asilo recluidos en contenedores de metal, romaníes desalojados de sus viviendas en Atenas: son algunos ejemplos del cuadro generalizado de violaciones de derechos humanos que se observa en Grecia, dice Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.
El informe, titulado Out of the spotlight: The rights of foreigners and minorities are still a grey area, destaca la inacción de las autoridades griegas a la hora de combatir la discriminación.
"Las personas que viven en los márgenes de la sociedad –solicitantes de asilo, inmigrantes, romaníes y miembros de otras minorías– son las víctimas más probables de la discriminación en todas sus formas. La mayor parte de las veces, quienes los atormentan son representantes del Estado", señala Olga Demetriou, investigadora de Amnistía Internacional encargada de Grecia.
El informe de Amnistía Internacional se centra concretamente en el incumplimiento por parte del Estado de las normas internacionales de derechos humanos en lo relativo al acceso al proceso de determinación de casos de asilo, la detención de inmigrantes y la protección contra la discriminación y los malos tratos.
"Millares de personas de Albania, Afganistán, Irak, Pakistán y otros países se dirigen a Grecia para buscar refugio. A algunos los matan a tiros en la frontera; a otros los acusan de “entrada ilegal” apenas la cruzan y los detienen sin darles la oportunidad de solicitar protección como refugiados. Las condiciones de reclusión en ciertas zonas del país no se ajustan a las normas internacionales”, manifiesta Olga Demetriou.
En la isla de Quío, las autoridades han utilizado un contenedor de metal como lugar de reclusión. A algunas personas –entre ellas mujeres embarazadas y menores de edad– las han detenido repetidas veces, y no se han tomado medidas para proteger a mujeres y niños víctimas de trata. Algunos inmigrantes han sufrido abusos a manos de agentes de policía.
Y. S., ciudadano iraquí de 24 años aprehendido y recluido al entrar a Grecia, declaró: “aquí no hay teléfono y no he hablado con mis padres desde que llegué [...] no saben si estoy vivo o muerto […] mi madre sufre del corazón, y no he podido llamarla por teléfono para darle noticias […] no nos hemos muerto, pero quisiera haber muerto". Y. S. afirmó que durante el primer mes de su detención había dormido sobre planchas de cartón y que en su dormitorio había gente que tenía “insectos” en la piel.
El informe de Amnistía Internacional documenta los mecanismos que contribuyen a la inoperancia del Estado en el cumplimiento de sus deberes e insta a las autoridades griegas a hacer honor a su obligación de respetar, proteger y hacer efectivos los derechos de las personas marginadas.
Durante los últimos veinte años, Grecia se ha venido transformando rápidamente de un país que tradicionalmente producía emigrantes en uno que atrae la inmigración, marcando así la frontera entre el Sur y la Unión Europea. Esta rápida transformación ha puesto de manifiesto las deficiencias de la legislación nacional sobre inmigrantes y las prácticas que violan los derechos humanos de los refugiados. Concretamente, el marco jurídico griego no es compatible con las normas internacionales de derechos humanos en dos aspectos:
- en ninguna fase del proceso se prevé una revisión independiente, basada en el fondo de la solicitud, de una solicitud rechazada;
- no hay salvaguardias explícitas contra el riesgo de ser objeto de devolución (refoulement).
Aunque el número de solicitantes de asilo ha aumentado notablemente, Grecia tiene una de las tasas más bajas de solicitudes de asilo en Europa. Al mismo tiempo, tiene una de las tasas más bajas de refugiados. Según un estudio global de la población de refugiados realizado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Grecia tiene una de las tasas más bajas de casos de reconocimiento de la condición de refugiado (0,3 por ciento en los primeros nueve meses del año) y casos de concesión de la condición de persona protegida (0,9 por ciento) de los 148 países estudiados.
"La rápida transformación de Grecia en un país que atrae la inmigración no puede servir de excusa para que este país dé la espalda a las necesidades de los refugiados e ignore sus obligaciones internacionales”, añade Olga Demetriou.
También en los márgenes de la sociedad, los romaníes y otros grupos minoritarios son los más afectados por la discriminación directa e indirecta. Los romaníes residentes en Atenas y Patrás han sido desalojados de sus viviendas y se han visto obligados a sufragar ellos mismos el coste de su reasentamiento. Los romaníes también han sido blanco de tratos de índole racista que, en algunos casos, las autoridades han pasado por alto. El derecho de las minorías a la libertad de expresión, religión y asociación ha sido vulnerado debido a las lagunas existentes en las leyes contra la discriminación y a que las autoridades griegas no han tomado medidas para que el Estado adopte las normas y principios internacionales pertinentes.
"Durante los últimos años, las autoridades griegas han reconocido que no han dado una respuesta suficientemente eficaz a las necesidades de los inmigrantes y las minorías. Esta falta de eficacia está teniendo efectos negativos sobre la percepción y el trato de estos grupos vulnerables en Grecia. Se está alimentando un clima de tolerancia del racismo y la xenofobia en el seno de la población del país”, dice Demetriou.
"En Grecia, todas las personas, ya formen parte de la mayoría, de las minorías o de la población de refugiados, deben disfrutar de los derechos humanos que les asisten. Las autoridades griegas tienen la responsabilidad de garantizar que así ocurre.”
Véase: Out of the spotlight: The rights of foreigners and minorities are still a grey area (Índice AI: EUR 25/016/2005), http://web.amnesty.org/library/index/engeur250162005.