Document - Greece: Amnesty International condemns forced evictions in Patras
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
16 de julio de
2009
Índice AI: EUR
25/007/2009
Grecia: Amnistía
Internacional condena los desalojos forzosos en Patras
Amnistía
Internacional pide al gobierno griego que se asegure de que las
aproximadamente 100 personas que quedaron sin hogar tras ser
desalojadas a la fuerza de sus hogares improvisados en Patras el 12
de julio de 2009 cuentan con ayuda de urgencia inmediata, incluido
alojamiento, agua y acceso a atención médica. El gobierno también
debe asegurarse de que se garantiza a todas las víctimas del
desalojo forzoso el derecho a un recurso eficaz y que reciben un
alojamiento alternativo y una indemnización
adecuados.
Amnistía
Internacional, a la que desde hace tiempo preocupa el trato que
reciben los migrantes irregulares, los solicitantes de asilo y los
refugiados en Grecia, por considerar que viola las normas
internacionales, ha instado a las autoridades a que proporcionen
acceso a procedimientos de concesión de asilo justos y
satisfactorios, con plenas salvaguardias procesales, a las personas
desalojadas del campamento y a las detenidas en el transcurso de la
operación y después de ella que deseen solicitar
asilo.
Amnistía
Internacional también ha pedido a las autoridades que se aseguren
de que los procedimientos de expulsión iniciados contra los
migrantes irregulares detenidos durante la operación de desalojo y
después de ella se desarrollan de acuerdo con el debido proceso e
incluyen salvaguardias procesales, incluida la posibilidad de
impugnar individualmente la decisión de expulsión; el acceso a
servicios de interpretación y asesoramiento legal competentes, y el
acceso a una revisión –a ser posible judicial– de la decisión en
caso de que ésta sea negativa.
El campamento de
Patras existe desde hace unos 13 años y últimamente vivían en él
unas 300 personas de origen afgano, entre las que había
solicitantes de asilo y migrantes irregulares. Un número importante
de estas personas eran menores, en muchos casos no acompañados.
Vulnerando el derecho internacional, estas personas fueron
desalojadas a la fuerza de sus hogares sin notificación adecuada,
sin consulta previa con la comunidad y sin seguir el debido
proceso, incluido el acceso a remedios legales y la provisión de un
alojamiento alternativo adecuado a muchas de las personas
desalojadas. Los desalojos forzosos violan una serie de normas
internacionales y regionales de derechos humanos en las que Grecia
es Estado Parte, como el derecho a una vivienda adecuada. Un
desalojo sólo puede ser ejecutado como último recurso, cuando se
han considerado todas las demás alternativas viables, y sólo con
todas las salvaguardias de procedimiento. Cualquier persona,
independientemente de su condición jurídica, debe tener garantizada
la protección contra un desalojo forzoso.
La tarde anterior
a los desalojos, unos agentes de la policía de Patras al parecer
notificaron verbalmente a algunas de las personas que vivían en el
campamento que sus casas serían demolidas al día siguiente, pero no
hubo ninguna notificación oficial al respecto. La demolición de los
alojamientos improvisados comenzó a las 5.30 de la mañana del 12 de
julio en una operación llevada a cabo por la administración local,
las autoridades urbanísticas y la policía. Según los informes, a
muchas personas no se les dio tiempo suficiente para retirar todas
sus pertenencias, y ese día las autoridades se negaron a mostrar la
orden de demolición a los abogados de una organización no
gubernamental que trabaja en favor de los derechos de refugiados y
migrantes en la ciudad de Patras. Por consiguiente, muchas personas
perdieron sus pertenencias a consecuencia de la demolición y de un
incendio que se declaró durante los trabajos de
demolición.
En el momento de
los desalojos había unas 200 personas presentes, ya que a algunos
de los afectados, entre los que había menores no acompañados, les
habían dicho que abandonaran el campamento la noche anterior. Según
informó la Dirección General de la Policía de Achaias, en el marco
de la operación de demolición llevada a cabo el 12 de julio de
2009, la policía documentó la presencia de unos 45 menores no
acompañados de origen afgano, a los que envió al centro especial de
recepción de menores de la ciudad de Konitsa. Otros 17 menores más,
también de origen afgano, se presentaron posteriormente en la
comisaría de Patras los días posteriores al desalojo y serán
trasladados a centros de recepción de menores del norte de
Grecia.
La Dirección
General de la Policía también documentó la presencia de varios
solicitantes de asilo de origen afgano con documentación que
demostraba su condición de solicitantes de asilo. Entre ellos había
23 personas que afirmaron no tener hogar y a quienes se les
proporcionó acomodo en hoteles locales, 15 personas de origen
afgano sin documentación que quedaron detenidas como migrantes
irregulares, y otros 14 migrantes más de diversos países africanos
sin documentos, arrestados y detenidos durante ese mismo día en
diversas operaciones policiales. Se inició el procedimiento de
expulsión de todos los detenidos.
Sin embargo,
actualmente y según los informes hay entre 80 y 100 personas
desalojadas del campamento que están sin techo y viven en campos
cercanos a Patras sin techo ni acceso a agua, servicios sanitarios
ni atención médica. Entre estas personas que han quedado sin
protección al parecer hay un reducido número de menores no
acompañados. Según las normas internacionales de derechos humanos,
Grecia tiene la obligación de asegurarse de que los desalojos no
dejan a ninguna persona sin hogar ni expuesta a sufrir violaciones
de otros derechos humanos.
A comienzos del
pasado año, Amnistía Internacional expresó su preocupación por el
bienestar de un gran número de personas que por entonces vivían en
el campamento de Patras y habían sido amenazadas con ser
desalojadas tras una decisión tomada por las autoridades
urbanísticas en diciembre de 2007 de demoler sus hogares
improvisados. Los desalojos no se produjeron, pues las autoridades
urbanísticas aceptaron el recurso presentado contra la orden de
demolición.
La actual
operación se produce en el marco de una serie de operaciones
llevadas a cabo por la policía griega en todo el país en los
últimos meses, en las cuales se ha arrestado, detenido y expulsado
a sus países de origen a muchos migrantes irregulares. Según los
informes, en los últimos meses la policía de Patras había llevado a
cabo tres de estas operaciones en el lugar donde se llevó a cabo la
demolición, deteniendo a entre 40 y 50 personas cada vez. Como
consecuencia de ello, el número de personas residentes en el
campamento había descendido, pasando de las aproximadamente 500 que
se calculaba en mayo de este año a las 300 que al parecer vivían
antes de los desalojos.
Amnistía
Internacional ha solicitado más información sobre el desalojo a las
autoridades griegas, incluidas las medidas que el gobierno va a
tomar para garantizar que todas las personas que fueron desalojadas
a la fuerza tienen garantizado su derecho a un recurso efectivo,
incluido un alojamiento alternativo y una indemnización adecuada
por todas sus pérdidas. Amnistía Internacional también ha instado a
las autoridades griegas a que se aseguren de que las personas
–entre 80 y 100– que, según los informes, quedaron sin techo
reciben ayuda de urgencia, incluido alojamiento, acceso a agua y
atención médica. Deben tomarse medidas concretas para identificar y
proteger a los menores no acompañados que al parecer hay entre
estas personas.
Además, Amnistía
Internacional reitera su postura de que las autoridades griegas
sólo deben detener a migrantes como último recurso, tras justificar
en cada caso que se trata de una medida es necesaria y
proporcionada que se ajusta al derecho internacional. Deben
preferirse y tomarse siempre en consideración antes de recurrir a
la detención otras medidas alternativas que no conlleven la
privación de libertad. Los refugiados reconocidos y los migrantes
con permiso legal nunca deben ver restringidos sus derechos a la
libertad o a la libertad de circulación por motivos de
inmigración.
Si desean más
información sobre los motivos de preocupación de Amnistía
Internacional sobre el sistema de asilo y el trato que reciben los
solicitantes de asilo y migrantes en Grecia,
consulten:
Grecia: Los cambios del procedimiento
de asilo propuestos violan flagrantemente el derecho
internacional, Índice AI: EUR 25/005/2009
Grecia: Amnistía Internacional
reitera sus graves motivos de preocupación en torno a las
condiciones de reclusión de solicitantes de asilo tras la sentencia
del Tribunal Europeo de Derechos
Humanos,
Índice AI: EUR 25/006/2009
Fin/