Document - Summary Report: False starts -The exclusion of Romani children from primary education in Slovenia, Croatia and Bosnia and Herzegovina

[No difundir hasta el 16 de noviembre de 2006] Índice AI: EUR 05/003/2006 Público


Amnistía Internacional

Mal principio

La exclusión de romaníes en la enseñanza primaria de Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia



Noviembre de 2006

Índice AI: EUR 05/003/2006

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLEUR050032006



SECRETARIADO INTERNACIONAL, 1 EASTON STREET, LONDON WC1X 0DW, REINO UNIDO


TRADUCCIÓN DE EDITORIAL AMNISTÍA INTERNACIONAL (EDAI), ESPAÑA





Este texto resume el documento titulado False starts: The exclusion of Romani children from primary education in Bosnia and Herzegovina, Croatia and Slovenia(Índice AI: EUR 05/002/2006), con una extensión de 38.000 palabras, publicado por Amnistía Internacional en noviembre de 2006 y disponible en el sitio web www.amnesty.org. La información que contiene el informe, obtenida en gran parte de las organizaciones que promueven activamente la inclusión de la población romaní en el sistema educativo, refleja el trabajo de investigación realizado en Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia.











Mal principio: La exclusión de romaníes en la enseñanza primaria de Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia



En muchos países de toda Europa, se levantan barreras educativas para los niños y niñas romaníes. Los gobiernos incumplen su obligación de garantizarles el derecho a la educación, destrozando así sus posibilidades futuras de empleo y perpetuando el ciclo de privación y marginación en las comunidades romaníes.

La educación no es sólo un derecho. Es indispensable para hacer efectivos otros derechos humanos. Las comunidades romaníes siguen estando entre las más pobres de Europa. La segregación y la discriminación han obligado a muchos de sus miembros a vivir en los márgenes de la sociedad, en algunos casos en asentamientos inhóspitos o barrios marginales carentes de la infraestructura y los servicios más básicos. En muchos países, la comunidad romaní es una de las principales víctimas de los malos tratos policiales y de los actos de violencia racistas de grupos o individuos particulares. Con harta frecuencia se les niega justicia cuando se violan sus derechos humanos.

Este informe pone de relieve la falta de acceso de los niños y niñas romaníes a la enseñanza primaria en Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia. En estos países es frecuente que no asistan a la escuela, o que lo hagan sólo intermitentemente. El índice de abandono escolar es alto, y muchos de estos niños y niñas no llegan a completar siquiera su educación primaria. A veces se los segrega en grupos o clases "sólo para romaníes", en los que se les ofrece únicamente una versión reducida del currículo. Las actitudes y prejuicios racistas son moneda corriente, incluso entre sectores del cuerpo docente que trabaja con romaníes.

Su pobreza extrema niega a estos niños y niñas todas las ventajas de la educación. A veces se proporcionan comidas, libros de texto y transporte gratuitamente. Sin embargo, estos niños y niñas con frecuencia no pueden vencer los obstáculos que representan una distancia excesiva entre el asentamiento romaní y la escuela, o la falta de ropa de abrigo en invierno. A menudo no pueden estudiar o hacer los deberes en sus casas a causa del frío o del hacinamiento. Para los niños y niñas que van a la escuela, la pobreza de sus ropas los delata como romaníes y los convierte en blanco de persecución y hostigamiento.

Estas barreras a la educación han de eliminarse y la responsabilidad recae en los gobiernos. Las autoridades de Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia han incumplido su obligación de respetar y proteger el derecho a la educación, entre otras cosas porque, en ocasiones, no han abordado el racismo y la discriminación de que son blanco las comunidades romaníes dentro y fuera de las escuelas. Tampoco han hecho efectivo el derecho a la educación de los niños y niñas romaníes porque no han promovido activamente su plena inclusión en el sistema educativo.

El derecho a la educación

El derecho a la educación está consagrado en normas y tratados internacionales de derechos humanos, muchos de los cuales son jurídicamente vinculantes para Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia. Las obligaciones de los gobiernos en relación con el derecho a la educación pueden definirse según las cuatro características siguientes:

· Disponibilidad. La enseñanza primaria debe ser obligatoria y gratuita para todas las personas. Debe haber instituciones y programas de enseñanza en cantidad suficiente.

· Accesibilidad. La educación ha de ser accesible a todas las personas, de hecho y de derecho, especialmente a los grupos más vulnerables, sin discriminación.

· Aceptabilidad. La forma y el fondo de la educación, comprendidos los programas de estudio y los métodos pedagógicos, han de ser aceptables (por ejemplo, pertinentes, adecuados culturalmente y de buena calidad).

· Adaptabilidad. La educación ha de tener la flexibilidad necesaria para adaptarse a las necesidades de los alumnos en contextos culturales y sociales diversos. Deben tomarse medidas que mejoren el acceso de niños y niñas a la educación y a los beneficios que reporta.

Los Estados que desean adherirse a la Unión Europea (UE) han de cumplir normas de derechos humanos y ajustar sus ordenamientos jurídicos a la legislación de la Unión. Eslovenia pasó a formar parte de la UE en el 2004. Croacia es país candidato a la adhesión, y Bosnia y Herzegovina, candidato "potencial".

Los criterios de adhesión de la UE (criterios de Copenhague) exigen que las instituciones de los países que presentan su candidatura garanticen la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías. En junio del 2000, la UE promulgó una directiva para implementar el principio de igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico (Directiva 2000/43/CE del Consejo, conocida como la "Directiva racial"). Ésta prohíbe la discriminación tanto directa como indirecta, y es explícitamente aplicable a la educación.

Bosnia y Herzegovina

El número de romaníes que vive en Bosnia y Herzegovina oscila, según las estimaciones, entre 20.000 y 100.000, y la cifra que se cita con mayor frecuencia es 60.000. La mayoría de estas personas habla romaní como primera lengua, aunque es una tendencia decreciente entre las generaciones más jóvenes. Un número considerable de romaníes vive en asentamientos informales, sin seguridad de tenencia y con acceso limitado o nulo a servicios esenciales. Su nivel de pobreza es considerablemente superior al del resto de la población.

El derecho a la educación y el derecho a no sufrir discriminación son derechos consagrados en la legislación de Bosnia y Herzegovina. Las comunidades minoritarias, si son suficientemente numerosas, tienen derecho a recibir enseñanza en su lengua, o a que se les ofrezca un currículo relevante para su cultura. El Plan de Acción del 2004 sobre las Necesidades de Educación de los Romaníes y los Miembros de Otras Minorías Nacionales aborda muchas de estas áreas que necesitan una atención urgente para asegurar que la población romaní queda plenamente incluida en un sistema educativo adaptado a sus necesidades y a su cultura.

Pese a ello, los índices de analfabetismo siguen siendo muy altos entre la población romaní, y la mayoría de los niños y niñas romaníes están total o parcialmente excluidos del sistema educativo. En la mayor parte de los casos no pueden asistir a programas preescolares. Aunque en años recientes se ha producido cierta mejora en asistencia a la escuela primaria –entre otras cosas como resultado de las iniciativas de organizaciones no gubernamentales (ONG) y de autoridades municipales concretas–, los índices continúan siendo sumamente bajos.

El alto índice de abandono escolar se traduce en que los niños y niñas romaníes a veces dejan la escuela primaria al cabo de pocos años. Las estadísticas sugieren que las niñas romaníes tienen aún menor probabilidad que los niños de acceder a la educación.

Disponibilidad. La enseñanza primaria es gratuita y obligatoria en Bosnia y Herzegovina. Sin embargo, pocos aspectos del Plan de Acción del 2004, que contemplaba la formación de personal docente en la lengua y cultura romaníes, se han puesto en funcionamiento.

Tras la guerra, la comunidad internacional ha tendido a priorizar la ayuda a la estabilización y reconstrucción –que comprende la reforma educativa– de las comunidades musulmanas, croatas y serbias de Bosnia. La falta de profesorado con una formación apropiada y el bajo nivel de prioridad asignado al apoyo educativo para las minorías, han reducido la disponibilidad de educación para los niños y niñas de las comunidades romaníes.

Accesibilidad. La extrema pobreza de las comunidades romaníes es una de las principales causas del bajo nivel de asistencia escolar. La ayuda que contemplaba el Plan de Acción del 2004, que incluía libros de texto, comidas y transporte gratuitos para los niños y niñas de familias romaníes de bajos ingresos, no se ha proporcionado a menudo, excepto por la distribución gratuita de libros de texto en algunos casos.

A menudo se utilizan estereotipos negativos sobre el "modo de vida" de la comunidad romaní o de su actitud ante la educación para explicar el bajo nivel de asistencia escolar y las deficientes calificaciones obtenidas.

La población romaní todavía no plena conciencia de la importancia de la enseñanza. Lo tratan con "liviandad" –puedes ir al colegio, no puedes ir al colegio, no tienes por qué ir al colegio...

Informe de Bosnia y Herzegovina al Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial, septiembre del 2005.

Las autoridades de los servicios sociales locales no parecen hacer apenas nada para asegurar la inclusión de los niños y niñas romaníes en la enseñanza obligatoria. La falta absoluta de estadísticas y de datos fiables sobre el número de romaníes, tanto a nivel local como nacional, explica en parte las dificultades con que se enfrentan las autoridades locales para seguir el rastro de la población infantil que no está escolarizada.

Aceptabilidad. La discriminación de la población romaní y los estereotipos negativos se hacen patentes en la marginación de las comunidades romaníes y en su exclusión del goce de muchos derechos humanos. Aunque existen informes de discriminación de romaníes en las escuelas, estos casos no se traducen en prácticas abiertamente discriminatorias, tales como la segregación de los niños y niñas romaníes en las escuelas o su exclusión de ciertas actividades educativas.

La cultura y tradiciones romaníes no se incluyen de manera sistemática en los currículos escolares. Algunas escuelas con considerable alumnado romaní han organizado de vez en cuando algunos actos y actividades extracurriculares centrados en la cultura romaní, a menudo en colaboración con las asociaciones romaníes de la localidad. Sin embargo, estas actividades no bastan y como mucho no hacen sino intentar llenar el vacío que dejan las autoridades a la hora de asegurar que los currículos reflejan la cultura romaní.

Adaptabilidad. Pese a las disposiciones del Plan de Acción del 2004 y pese a algunos ejemplos positivos a nivel local, el número de romaníes que asisten a programas preescolares es ínfimo. Éstos no suelen estar disponibles de forma gratuita o subvencionada. Lo mismo ocurre con el personal docente y mediador de etnia romaní en las escuelas, cuyo número sigue siendo bajo pese a que el Plan de Acción pide que se aumente.

A no ser por las infrecuentes actividades culturales que organizan localmente algunas escuelas, la lengua romaní no se usa ni se enseña en las escuelas. Aunque la introducción de la enseñanza en lengua romaní en las escuelas primarias y la elaboración de materiales educativos son procesos a largo plazo, las autoridades no han dado ningún paso para lograr estos objetivos.

Croacia

Se estima que en Croacia viven entre 30.000 y 50.000 romaníes, si bien sólo 9.000 se declaran como tales en el censo del 2001. Casi el 80 por ciento utiliza la lengua romaní o el ljimba d’bjaš, una lengua afín al rumano. Fuera de la capital, Zagreb, la población romaní vive por lo general en asentamientos separados. Éstos suelen estar construidos sin permiso de obras, y no disponen de infraestructura y servicios básicos. Los índices de pobreza altos afectan particularmente a la población romaní, que suele estar excluida del mercado de trabajo debido a su bajo nivel educativo, al alto nivel de analfabetismo y a la discriminación.

El derecho a la educación y el derecho a no sufrir discriminación están consagrados en la legislación croata. Las minorías de Croacia tienen derecho a recibir enseñanza en su propia lengua o alfabeto y sobre su cultura e historia. El Programa Nacional para Romaníes del año 2003 incluye medidas para promover la inclusión de los niños y niñas romaníes en el sistema educativo. Croacia está participando en el Decenio de la Inclusión Romaní 2005-2015, una iniciativa intergubernamental regional, y en su Plan de Acción del 2005 se comprometió a mejorar el acceso de la población romaní a la educación, el empleo, el cuidado de la salud y la vivienda.

A pesar de estas medidas, los niños y niñas romaníes quedan sistemáticamente excluidos de la enseñanza primaria. Con frecuencia, abandonan la escuela o repiten curso, y se cree que sólo un 27 por ciento completa su educación básica. El índice de asistencia escolar primaria de esta comunidad es considerablemente inferior al de la población no romaní, y se estima oficialmente que un tercio de la población romaní nunca ha ido a la escuela.

Disponibilidad. La enseñanza primaria es obligatoria y gratuita en Croacia. Sin embargo, el personal docente que trabaja con romaníes ha señalado la falta de formación adecuada sobre aspectos de la cultura romaní y para reducir el uso de los estereotipos negativos sobre esta comunidad. Ni el Programa Nacional para Romaníes ni el Plan de Acción para el Decenio de la Inclusión Romaní incorporan medidas concretas sobre la formación del personal docente que trabaja con alumnado romaní en las escuelas primarias. La falta de un personal docente con la capacitación adecuada ha reducido la disponibilidad de educación primaria para los niños y niñas romaníes.

Accesibilidad. El hacinamiento y la falta de infraestructura básica que padecen muchos asentamientos romaníes inciden negativamente en el acceso a la educación y a los beneficios que ésta reporta. Aunque el gobierno central y local y las propias escuelas proporcionan asistencia a las familias romaníes para que puedan adquirir libros de texto, artículos de papelería y ropa para los niños y niñas que asisten a la escuela, muchas familias con muy escasos recursos siguen sin poder asumir los gastos.

Las disposiciones legislativas sobre educación obligatoria no siempre se hacen cumplir cuando los niños y niñas romaníes dejan de ir a la escuela. En algunas áreas, las autoridades encargadas de los servicios sociales carecen del personal y de los recursos necesarios para apoyar la asistencia escolar o resolver la diversidad de problemas socioeconómicos que padecen las familias romaníes.

Aunque las clases "sólo para romaníes" que ofrecen una versión simplificada del currículo ordinario son cada vez menos comunes, los niños y niñas romaníes continúan siendo objeto de un trato discriminatorio debido a los estereotipos negativos y las bajas expectativas que tiene el propio personal docente.

Cuando hay algún problema en la escuela, siempre es culpa de los romaníes.

El maestro me riñe cuando hablo mi lengua.

Los maestros ni siquiera quieren escuchar nuestras canciones.

Escolares romaníes en un centro de educación primaria de Croacia, marzo del 2006.

Aceptabilidad. La educación debe promover el entendimiento entre grupos étnicos y respetar la identidad cultural, la lengua y los valores del menor. La discriminación de la población romaní no sólo limita directamente la accesibilidad de la educación, sino que es incompatible con los propósitos y objetivos de la educación según se exponen en las normas internacionales de derechos humanos.

Además, la cultura y tradiciones romaníes no se incluyen sistemáticamente en los currículos de las escuelas croatas, a diferencia de lo que ocurre con los derechos que disfrutan otras minorías. Algunas actividades de orientación romaní, a veces realizadas en colaboración con ONG romaníes, han sido iniciativas particulares de determinados profesores o escuelas.

Adaptabilidad. Aunque la mayoría de los adultos romaníes comprenden y hablan el croata, muchos niños y niñas romaníes con poco o ningún conocimiento de esa lengua afrontan obstáculos muy serios cuando comienzan su escolarización y el personal docente sólo usa en clase la lengua croata. Las lenguas que habla la población romaní de Croacia están prácticamente ausentes en la escuela, a diferencia de otras lenguas minoritarias.

Muchos niños y niñas romaníes no tienen ninguna experiencia de programas preescolares, a diferencia también del resto de la población, aunque se han observado avances en años recientes. Por lo general, las familias romaníes de bajos ingresos no pueden costear las cuotas de una guardería, y no todas tienen acceso a educación preescolar gratuita.

Los programas preescolares existentes, gestionados total o parcialmente por organizaciones romaníes, tratan específicamente de mejorar el dominio de la lengua croata y facilitar la integración. Sin embargo, aunque el Programa Nacional para Romaníes y el Plan de Acción para el Decenio de la Inclusión Romaní incluyen medidas relevantes –y el progreso realizado es considerable–, los recursos asignados siguen siendo insuficientes.

Por otra parte, especialmente fuera de los condados de Medimurje y Varaždin, muchas escuelas con considerable alumnado romaní no emplean auxiliares docentes romaníes, que pueden desempeñar una función vital para superar las dificultades lingüísticas y para promover la comunicación entre las escuelas y las comunidades y familias romaníes. Sin embargo, las familias romaníes que tienen hijos o hijas en las escuelas se han quejado de que el personal docente trabaja con los niños y niñas no romaníes, pero los que pertenecen a esta comunidad quedan en manos de auxiliares romaníes con insuficiente capacitación y pueden por tanto recibir una educación inferior. Para que el empleo de auxiliares docentes de etnia romaní sea verdaderamente beneficioso y facilite la inclusión del alumnado romaní en las escuelas, es necesario que este cuerpo de auxiliares reciba la formación necesaria, para que su participación en el proceso de educar sea mayor y más significativa.

Eslovenia

La población romaní de Eslovenia oscila, según las estimaciones, entre 7.000 y 12.000, si bien en el censo esloveno del año 2002 sólo 3.000 personas se definían como romaníes. Las lenguas romaníes que se hablan en Eslovenia son principalmente las dos variantes que se usan en las regiones del Mur (Prekmurje) y de la Baja Carniola (Dolenjska). Muchos niños y niñas romaníes en edad escolar no hablan esloveno o apenas lo entienden. Las comunidades romaníes suelen vivir en asentamientos que no están oficialmente autorizados, y no tienen seguridad de tenencia. El desempleo supera el 90 por ciento en ciertas áreas.

El derecho a la educación y el derecho a no sufrir discriminación están consagrados en la legislación eslovena. Sin embargo, tanto la ley como la práctica distinguen entre las minorías italianas y húngaras "autóctonas", que tienen derecho a la educación y a la escolarización en sus propias lenguas y disfrutan del máximo nivel de protección de los derechos de las minorías; las comunidades romaníes "autóctonas", que reciben una protección menor; y las comunidades romaníes "no autóctonas", cuyos derechos como minoría no se protegen.

En el 2004, Eslovenia adoptó una Estrategia para la Educación de los Romaníes, que identifica los principales obstáculos para la integración de los niños y niñas romaníes y diversas políticas y medidas importantes destinadas a mejorar el acceso de la población romaní a la educación.

Sin embargo, la mayoría de los niños y niñas romaníes de Eslovenia todavía no tienen acceso a la educación preescolar. Su índice de asistencia a la escuela primaria, pese a las mejoras efectuadas, sigue siendo menor que el del resto de la población. En la región del Mur, se informa de que el 70 por ciento del alumnado romaní asiste a la escuela regularmente, pero en la región de la Baja Carniola la cifra correspondiente es sólo del 39 por ciento. Los niños y niñas romaníes escolarizados no suelen completar el total de nueve años de que consta la educación básica.

Disponibilidad. Según la legislación eslovena, la educación primaria es obligatoria y gratuita. Sin embargo, la disponibilidad de enseñanza primaria para romaníes está limitada por la falta de formación apropiada para el cuerpo docente. El profesorado que trabaja con niños y niñas romaníes en el sistema escolar y preescolar, rara vez recibe una formación específica –que incluya la cultura o lengua romaníes–, que podría ayudar a integrar al alumnado romaní en las escuelas y reducir los estereotipos negativos y las bajas expectativas. Las iniciativas de las autoridades educativas locales o de las ONG siguen sin ser aún suficientes.

Accesibilidad. Las autoridades se han esforzado por proporcionar gratuitamente comidas, libros de texto y transporte a los escolares de las familias romaníes de bajos ingresos. Sin embargo, las grandes distancias que separan los asentamientos de las escuelas, el hacinamiento y el frío que se padece en sus hogares, las deficientes condiciones sanitarias de los asentamientos, la falta de ropas adecuadas y la insuficiencia de recursos económicos para hacer frente al costo de la educación, se unen para seguir denegando a estos niños y niñas todos los beneficios que reporta la educación.

Algunos vivimos en chozas. ¿Cómo van a ir bien los niños en la escuela?

Miembros de la comunidad romaní, Eslovenia, marzo del 2006.

El racismo y la discriminación tienen también un papel importante. El porcentaje de romaníes en las escuelas para niños y niñas con discapacidad mental es desproporcionado. En el año escolar 2004-2005 más del 8 por ciento de los niños y niñas romaníes en enseñanza primaria estaba en escuelas especiales, comparado con un poco más del 1 por ciento para los no romaníes.

Desde el 2003-2004 las autoridades educativas han respaldado en general la creación de clases mixtas, y la Estrategia para la Educación de los Romaníes adoptada en el 2004 rechazó la segregación en el sistema educativo. Sin embargo, pese a las mejoras, en las escuelas primarias han seguido existiendo clases y grupos separados para romaníes bajo el disfraz de clases "de recuperación académica". El "modelo Bršljin", puesto en práctica por primera vez en la escuela primaria de Bršljin, distrito de la ciudad de Novo Mesto, prevé la separación en distintos grupos del alumnado con un rendimiento insuficiente en ciertas asignaturas. El modelo ha sido criticado por expertos en educación eslovenos porque perpetúa de hecho la segregación, y ha sido condenado por el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa como "un paso atrás en el nivel de integración que ya se había conseguido".

Aceptabilidad. El uso de estereotipos negativos por el personal docente conduce a que se tengan bajas expectativas de los niños y niñas romaníes, y a otras actitudes discriminatorias.

Los niños romaníes no se interesan por la física o las matemáticas. Puede que aprendan español porque les gustan mucho las telenovelas.

Un miembro del personal docente de una escuela primaria, Eslovenia, marzo del 2006.

Los currículos de las escuelas no abren la cultura y tradiciones romaníes a todos los escolares. Los currículos multiculturales que propone la Estrategia para la Educación de los Romaníes del 2004 siguen sin implementarse. Según informes, aún se usan en algunas escuelas libros de texto y materiales docentes antiguos "para romaníes", algunos de ellos con un contenido simplificado.

Las actividades organizadas por las escuelas en torno a la cultura romaní como parte de la educación preescolar y básica dependen al parecer de la iniciativa de determinadas escuelas o profesores. Suelen limitarse a actividades con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano o a tocar música y cantar canciones romaníes.

Adaptabilidad. Las barreras lingüísticas dificultan considerablemente la integración en la escuela primaria del alumnado romaní que sólo posee un conocimiento básico de la lengua eslovena. La Estrategia para la Educación de los Romaníes del 2004 prevé un mínimo de dos años de educación preescolar para los niños y niñas romaníes antes de su ingreso en la escuela primaria, pero el número de romaníes que tienen acceso a educación preescolar sigue siendo bajo.

Un paso positivo es un proyecto destinado a normalizar las lenguas habladas por los romaníes en Eslovenia. Sin embargo, no se han implementado las medidas previstas en la Estrategia para la Educación de los Romaníes del 2004 para incluir la lengua romaní en los currículos escolares y preescolares.

Gracias a la iniciativa de determinadas escuelas o a proyectos financiados por donantes internacionales, se han contratado auxiliares docentes de etnia romaní para superar barreras lingüísticas y de otra índole. Sin embargo, hasta ahora no se ha incorporado a estos auxiliares en el sistema escolar de forma sistemática y generalizada.

Recomendaciones

Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia deben prohibir urgentemente la discriminación de la población romaní en el sistema educativo, y tomar nuevas medidas para eliminar la discriminación de los niños y niñas romaníes y promover su igualdad de derecho a la educación. Entre las recomendaciones que hace a las autoridades de los tres países, Amnistía Internacional pide que se tomen medidas urgentes para:

· adoptar en la educación de los niños y niñas romaníes un enfoque basado en su integración en un sistema escolar que se adapte a sus necesidades y cultura;

· hacer frente con urgencia a la discriminación de los romaníes en las escuelas, especialmente en Croacia mediante la supervisión de la composición de las clases y, según se necesite, de las actividades del profesorado que trabaja con romaníes, y proporcionando formación al personal docente de escuelas primarias con el objeto de eliminar los estereotipos negativos y los prejuicios, centrándose especialmente en los romaníes; y en Eslovenia, asegurando que no se pone a los niños y niñas romaníes en escuelas, clases o grupos especiales simplemente porque son romaníes, y que no se oculta la existencia de clases segregadas con la denominación de "clases de recuperación académica".

Amnistía Internacional también pide a las autoridades que tomen medidas concretas y específicamente destinadas a asegurar que:

· se proporciona suficiente asistencia material –como libros de texto, comidas, transporte y subvenciones escolares–, a los niños y niñas de las familias romaníes más pobres;

· se incluyen la cultura, historia y tradiciones romaníes en los currículos escolares de todas las regiones o de las escuelas con una población escolar romaní significativa;

· se ofrece la lengua romaní como asignatura optativa en las escuelas con considerable alumnado romaní, tanto a los romaníes como a los no romaníes;

· se emplea a auxiliares y mediadores romaníes de forma sistemática y generalizada en todo el sistema escolar y preescolar con una población romaní considerable;

· los niños y niñas romaníes tienen acceso a programas preescolares de suficiente duración, con el objeto de que superen las dificultades lingüísticas y de otra índole que padece el alumnado romaní cuando ingresa en la escuela primaria;

· todos los miembros de las comunidades romaníes, y todos sus representantes legítimos y verdaderos, tienen derecho a participar de manera significativa en el desarrollo de las políticas educativas destinadas a incluir a los romaníes en el sistema educativo;

· se desarrolla un enfoque integral para fomentar la asistencia a la escuela de todos los niños y niñas romaníes en edad de escolarización obligatoria, que incluya entre otras cosas: relación con el personal de los servicios sociales, garantías de que las medidas para hacer efectivo el derecho a la educación se toman teniendo en cuenta el interés superior del niño o de la niña; y, como último recurso, aplicación de disposiciones legislativas que estipulen la obligatoriedad de la asistencia escolar.

· se asignan recursos, incluidos los de tipo económico, para implementar plenamente los planes de acción y estrategias nacionales destinados a incrementar el acceso de romaníes a la educación.

En la esfera internacional, las organizaciones intergubernamentales han estado promoviendo en años recientes diversidad de proyectos y actividades relacionados con la comunidad romaní, tanto en los países de la ex Yugoslavia como en otras partes. Los objetivos que persiguen estos proyectos son, entre otros, el de reducir la discriminación de los romaníes y el de posibilitar que los niños y niñas romaníes gocen de todos los beneficios que reporta la educación. Amnistía Internacional pide a la comunidad internacional –la Unión Europea, el Consejo de Europa, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, los organismos pertinentes de Naciones Unidas, el Banco Mundial y los gobiernos que ya trabajan activamente en esta esfera en Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia–, que:

· redoblen sus esfuerzos para promover la inclusión de los niños y niñas romaníes en el sistema educativo, en colaboración con las autoridades locales, y mediante la provisión, entre otras cosas, de asistencia económica y de otra índole.

Amnistía Internacional pide en particular a la Unión Europea que:

· se asegure de que las iniciativas actuales y futuras relacionadas con la población romaní abordan específicamente la cuestión del acceso a la educación de los niños y niñas romaníes en los Estados miembros de la Unión, así como en los países candidatos a la adhesión o candidatos potenciales.

· se asegure de que la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea adopta un papel proactivo en la lucha contra la discriminación de los niños y niñas romaníes en el campo de la educación. ********

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