Document - Uzbekistani asylum-seekers at risk of extradition from Ukraine and Kazakhstan

AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública

Índice AI: EUR 04/002/2010

6 de julio de 2010


Solicitantes de asilo uzbekos, expuestos a ser devueltos desde Ucrania y Kazajistán



Amnistía Internacional teme que Ucrania y Kazajistán estén intensificando sus esfuerzos por devolver a su país a solicitantes de asilo de Uzbekistán a pesar de una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos del 10 de junio de 2010, según la cual todo presunto delincuente bajo custodia en este país corre gran riesgo de sufrir tortura o trato inhumano o degradante. La organización ha pedido a las autoridades de ambos Estados que no devuelvan a su país a los solicitantes de asilo uzbekos, pues están expuestos a sufrir allí tortura y otras violaciones graves de derechos humanos, y que los dejen en libertad de inmediato.

Amnistía Internacional ha recibido información según la cual actualmente se encuentran detenidos en Kazajistán 30 refugiados y solicitantes de asilo uzbekos, en espera de su extradición. Tres solicitantes de asilo originarios de Uzbekistán se encuentran detenidos en Ucrania y corren riesgo también de extradición.

Todos estos solicitantes de asilo y refugiados son musulmanes practicantes, que han celebrado oficios religiosos al margen de las mezquitas autorizadas por el gobierno uzbeko. Amnistía Internacional ha documentado reiteradas violaciones del derecho a la libertad de religión en Uzbekistán. Los más afectados han sido los miembros de grupos no registrados, como las congregaciones cristianas evangélicas y los musulmanes que asisten a mezquitas no controladas por el Estado. Las autoridades uzbekas continúan pidiendo activamente, en nombre de la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo, la extradición desde los países vecinos de presuntos miembros de movimientos islámicos o partidos islamistas prohibidos en Uzbekistán. La mayoría de las personas devueltas aquí son recluidas en régimen de incomunicación, lo que aumenta el riesgo de que sean sometidas a tortura u otros malos tratos.

TantoKazajistán como Ucrania son Estados Partes en la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados; la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, por lo que están obligados a respetar la prohibición de no devolver a ninguna persona a países ni territorios donde esté expuesta a sufrir tortura u otra forma de trato cruel, inhumano o degradante, u otras violaciones graves de derechos humanos.

Amnistía Internacional considera además motivo de preocupación que a 11 de los solicitantes de asilo detenidos en Kazajistán no se les haya permitido recurrir contra la decisión de no reconocerles la condición de refugiados. Los tres detenidos de Ucrania sí lo han hecho, pero están expuestos a ser extraditados antes de que se vea su recurso. Como Estados Partes en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, Kazajistán y Ucrania están obligados a permitir a los solicitantes de asilo permanecer en su territorio hasta que se tome una decisión sobre su condición de refugiados.


Solicitantes de asilo detenidos en Kazajistán
En junio fueron detenidos en Kazajistán 30 refugiados y solicitantes de asilo uzbekos, que corren ahora riesgo de ser extraditados a Uzbekistán. De estos 30 hombres, 24 fueron detenidos en asaltos efectuados a sus casas, en la ciudad meridional de Almaty, la madrugada del 9 de junio. Según informes, las fuerzas de seguridad no mostraron ninguna orden de registro, sino que irrumpieron en las viviendas, dando golpes y patadas a algunos de los hombres, y confiscaron teléfonos móviles, ordenadores, libros y otros objetos personales.
Los30 habían huido de Uzbekistán por temor a sufrir persecución a causa de su afiliación a grupos religiosos prohibidos en el país. Sus esposas fueron informadas de que se había solicitado su extradición a Uzbekistán porque estaban acusados de pertenecer a organizaciones extremistas o religiosas ilegales e intentar derrocar al gobierno. Estaba previsto que un comité estatal recién creado para examinar las solicitudes de asilo evaluara las de once de los hombres el 10 de junio. Los demás estaban en espera de su reasentamiento en un tercer país seguro, tras haberles reconocido la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Almaty la condición de refugiados.

Solicitantes de asilo en situación de riesgo en Ucrania
Umid Khamroev, ciudadano uzbeko de Samarcanda, fue detenido por funcionarios ucranianos encargados de hacer cumplir la ley el 15 de junio por estar siendo buscado en Uzbekistán acusado de cuatro delitos, incluidos los de pertenencia a una organización extremista o religiosa ilegal, difusión de material que atenta contra la seguridad y el orden públicos e intento de subvertir el orden constitucional. Había sido detenido ya en Uzbekistán en dos ocasiones anteriores, y dos familiares suyos han sido condenados por cargos similares. Umid Khamroev solicitó asilo en Ucrania en 2009, pero se rechazó su solicitud. Presentó un recurso contra esta decisión, pero el Tribunal Administrativo de Distrito de Kiev lo desestimó el 10 de junio de 2010. Fue detenido antes de haber podido recurrir contra esta última decisión judicial ante el Tribunal Administrativo de Apelaciones de Kiev. El 24 de junio se prorrogó su detención 40 días. Su abogado ha recurrido contra la detención ante el Tribunal de Apelaciones de la región de Kiev.

Kosim Dadakhanov se marchó de Uzbekistán a Rusia en 1993 y obtuvo la ciudadanía rusa en 2000. Estuvo detenido brevemente en Tyumen, donde vivía, cuando se descubrió que Uzbekistán había dictado orden de detención contra él. Quedó en libertad por mediación del Defensor de los Derechos Humanos ruso. En septiembre de 2009 le pidieron que testificara en los tribunales en relación con una denuncia según la cual había dado falso testimonio cuando solicitó la ciudadanía rusa. Temiendo que le retiraran ésta, se mudó a Ucrania en noviembre de 2009 junto con sus 2 esposas y sus 10 hijos. Todos ellos solicitaron la condición de refugiados al llegar allí. El servicio de inmigración rechazó la solicitud de Kosim Dadakhanov, pero él ha presentado un recurso contra esta decisión ante el Tribunal Administrativo de Distrito de Kiev. Fue detenido por agentes ucranianos encargados de hacer cumplir la ley el 29 de junio por estar siendo buscado en Uzbekistán acusado de producir y difundir material que atenta contra la seguridad y el orden públicos, organizar un grupo criminal e infringir la normativa sobre seguridad contra incendios.

Shodilbek Soibjonov fue detenido el 2 de julio en Belaya Tserkov, región de Kiev, Ucrania, por estar siendo buscado en Uzbekistán acusado de pertenecer a una organización religiosa, extremista, separatista o de otro tipo prohibida. La policía le retuvo al principio el pasaporte y lo dejó en libertad, pero el 6 de julio volvió a detenerlo. Su abogado teme que sea devuelto a Uzbekistán. Shodilbek Soibjonov salió de aquí en 1998 para mudarse a Rusia, donde consiguió la ciudadanía. Temiendo que lo devolvieran de Rusia a Uzbekistán, huyó a Ucrania en abril de 2010 y solicitó asilo. Se rechazó su solicitud, así que ahora ha presentado ante el Tribunal Administrativo de Distrito de Kiev un recurso contra la decisión de no concederle la condición de refugiado.

Información complementaria
Amnistía Internacional cree que se ha producido un grave deterioro de la situación de los derechos humanos en Uzbekistán desde los sucesos de Andiyán de mayo de 2005. La organización continúa recibiendo informes sobre práctica generalizada de tortura y otros malos tratos a detenidos y presos en el país. Entre los casos de los que Amnistía Internacional ha tenido noticia figura el de un grupo de 30 mujeres detenidas por las fuerzas de seguridad en operaciones antiterroristas efectuadas en la ciudad de Karshi en noviembre de 2009. Se cree que todas ellas eran musulmanas practicantes, que quizá asistieran a clases de religión impartidas por Zulkhumor Khamdamova, quien estaba acusado de organizar un grupo religioso ilegal. Al parecer, los agentes de policía desnudaron a las mujeres y amenazaron con violarlas, además de no permitirles ir al aseo durante 20 horas seguidas. Al menos cuatro de ellas tenían hijos lactantes en el momento de su detención, pero la policía las interrogó durante varias horas sin permitirles amamantarlos. El 12 de abril, el Tribunal Penal de Kahskadaria declaró a tres de las mujeres culpables de intentar subvertir el orden constitucional y atentar contra la seguridad y el orden públicos. Condenó a seis años y medio de prisión a Zulkhumor Khamdamova; a siete años a la hermana de ésta, Mekhriniso Khamdamova, y a seis y medio a una familiar suya, Shakhlo Pakhmatova.

Los informes sobre tortura proceden no sólo de hombres y mujeres sospechosos de pertenecer a grupos islámicos prohibidos o haber cometido delitos de terrorismo, sino también de personas de todos los sectores de la sociedad civil, incluidos activistas de los derechos humanos, periodistas y ex miembros –a menudo altos cargos– del gobierno y las fuerzas de seguridad. Muchas de estas personas denuncian haber sido torturadas o sometidas a otros malos tratos bajo custodia con objeto de obligarlas a hacer confesiones.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó el 10 de junio de 2010 en la causa Garayev v. Azerbaijanque la extradición de Shaig Garayev de Azerbaiyán a Uzbekistán constituiría una violación del artículo 3 (prohibición de la tortura) del Convenio Europeo de Derechos Humanos y señaló que todo presunto delincuente bajo custodia en Uzbekistán corría gran riesgo de ser sometido a tortura o a trato inhumano o degradante con el fin de obligarlo ha hacer una confesión y de castigarlo por ser un delincuente.


How you can help

AMNESTY INTERNATIONAL WORLDWIDE