Document - Pakistan: Resolve hundreds of Baluch 'disappearances'
AMNISTÍA INTERNACIONAL
Declaración pública
Índice AI: ASA 33/001/2009
25 de febrero de 2009
Pakistán: Hay que resolver los centenares de “desapariciones” de
baluchis
El gobierno paquistaní debe cumplir de inmediato su compromiso de
localizar a los centenares de baluchis que han sido victimas de
desaparición forzada, ha manifestado hoy, 25 de febrero de 2009,
Amnistía Internacional.
La organización ha pedido también a la ONU que exponga la cuestión
de las desapariciones forzadas de Pakistán en el 10º periodo de
sesiones del Consejo de Derechos Humanos (Ginebra, 2 - 27 de marzo
de 2009) para hacer un seguimiento del cumplimiento de las promesas
paquistaníes de resolver este asunto.
Pese a las diversas promesas de resolución de la crisis que
representan las “desapariciones” en el país, el nuevo gobierno
civil de Pakistán no ha proporcionado aún información sobre los
centenares de casos de personas que se cree que las autoridades han
recluido en secreto en el marco de la denominada “guerra contra el
terror” o en respuesta a la oposición interna de zonas como
Baluchistán.
El primer ministro de Baluchistán prometió en abril de 2008 que se
iba a dar prioridad a la resolución de los casos de desaparición de
baluchis. En mayo de 2008, el senador Babar Awan, secretario del
Comité de Reconciliación para Baluchistán del Partido Popular de
Pakistán, grupo político gobernante, anunció la creación de una
comisión encargada, bajo la dirección de Nawabzada Haji Lashkri, de
localizar a las personas de Baluchistán desaparecidas, en el marco
de los esfuerzos del Comité por atender los motivos de queja
baluchis.
Hasta la fecha, el gobierno no ha revelado los resultados de sus
investigaciones ni de ninguna otra medida que pueda haber tomado
para resolver los casos de desaparición forzada de baluchis.
Según información publicada en la prensa, el 14 de febrero el
ministro del Interior Rehman Malik manifestó que el primer ministro
de Baluchistán había proporcionado al gobierno una “lista
incompleta de 800 personas en ‘paradero desconocido’ ”, de 200 de
las cuales se había verificado el nombre.
El 2 de febrero, un grupo separatista hasta entonces desconocido,
el Frente Unido de Liberación de Baluchistán, secuestró a John
Solecki, jefe de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
en Quetta.
El Frente Unido de Liberación de Baluchistán (que no debe
confundirse con el Frente de Liberación de Baluchistán, establecido
hace ya mucho tiempo) afirma que hay 6.000 baluchis en “paradero
desconocido”, entre ellos 141 mujeres. Ha pedido que todas estas
personas sean puestas en libertad como condición para devolver a
Solecki. El gobierno paquistaní ha negado tales afirmaciones.
Amnistía Internacional condena el secuestro de John Solecki y pide
que sea puesto en libertad de inmediato y sin condiciones, pues la
toma de rehenes es un delito de derecho internacional.
Además de constituir delitos, los actos de desaparición forzada
violan varias disposiciones de la Constitución paquistaní que
garantizan, entre otros, el derecho a no sufrir detención
arbitraria, el derecho a un examen judicial de la detención y a la
dignidad humana y la prohibición de la tortura.
Pakistán no ha cumplido aún su promesa de mayo de 2008 de adherirse
a la Convención Internacional para la Protección de Todas las
Personas contra las Desapariciones Forzadas.
El 8 de mayo de 2008, en una reunión del Grupo de Trabajo sobre el
examen periódico universal del Consejo de Derechos Humanos de la
ONU, los representantes de Pakistán declararon que sus fuerzas de
seguridad recibían formación en derecho internacional humanitario y
rendían plenamente cuentas. En una declaración escrita de respuesta
al examen periódico universal, el representante permanente dijo que
“prometía investigar” las desapariciones.
Amnistía Internacional ha pedido varias veces explicaciones al
gobierno sobre este asunto. En 2008, la organización se sirvió de
actas judiciales oficiales y declaraciones juradas de víctimas y
testigos de desapariciones forzadas para demostrar cómo los
funcionarios del Estado, en especial los de las agencias de
inteligencia y seguridad del país, recurrían a diversas tácticas
para ocultar las desapariciones forzadas, entre ellas: negar que la
detención hubiera tenido lugar, negar totalmente conocer la suerte
y el paradero de la persona desaparecida, negarse a obedecer
órdenes judiciales, ocultar la identidad de las autoridades
responsables de la detención, por ejemplo trasladando a la persona
desaparecida a otro lugar secreto, amenazar con causar daños o con
volver a hacer desaparecer a la persona y presentar cargos falsos
(véase el informe de Amnistía Internacional Negar lo innegable.
Desapariciones forzadas en Pakistán
http://www.amnesty.org/en/library/asset/ASA33/018/2008/en/a84c3d84-638d-11dd-9756-
f55e3ec0a600/asa330182008spa.pdf).
Amnistía Internacional insta al gobierno paquistaní a que resuelva
sin demora todos los casos de desaparición forzada; garantice la
liberación inmediata de todas las personas recluidas en secreto, si
no van a ser trasladadas a centros de detención oficiales, acusadas
de delitos comunes reconocibles y remitidas a un tribunal
independiente, y ponga a disposición judicial a los funcionarios
responsables. Las víctimas, incluidos sus familiares, deben recibir
reparación de acuerdo con las normas internacionales.
Información complementaria
En Baluchistán se han dado varios episodios de insurgencia de
grupos locales que propugnan mayor autonomía. Se han producido
cuatro oleadas de disturbios violentos, en 1948, en 1958-1959, en
1962-1963 y en1973-1977. A principios de 2005 la tensión aumentó de
nuevo, al estallar, según informes, numerosos enfrentamientos entre
las fuerzas de seguridad y miembros de tribus baluchis. La
población de Baluchistán exige recibir una parte mayor de los
ingresos que generan los recursos naturales de la provincia, en
particular el gas natural, de los que cree que se benefician ahora
otras regiones. Varios grupos baluchis piden más derechos para la
provincia. Algunos de ellos han recurrido a la violencia, mientras
que otros hacen sus reivindicaciones por medios pacíficos. El
gobierno nacional paquistaní ha intentado reprimir la oposición
aumentando la presencia militar en la zona. Muchas personas han
muerto a manos de las fuerzas de seguridad, víctimas de ejecución
extrajudicial o bajo custodia, y, según informes, millares han
“desaparecido”. El enfrentamiento entre los nacionalistas baluchis
y el Estado se caracteriza por los abusos contra los derechos
humanos cometidos por todas las partes.
FIN/
Documento público
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Si desean más información, pónganse en contacto con Carina Trimingham, de la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres, llamando al número +44 20 7413 5871, o por correo electrónico en: carina.trimingham@amnesty.org. Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para documentación general traducida al español consulten http://www.amnesty.org/es/library.