Document - China: Women's Rights Action 2000 - Arbitrary Detention of Rebiya Kadeer - a women's human rights defender and prisoner of conscience
Acción de Amnistía Internacional sobre los Derechos de la Mujer, año 2000
¡Los derechos humanos,
un derecho de la mujer!
La lucha continúa
CHINA
Detención arbitraria de Rebiya Kadeer, defensora de los derechos de la mujer y presa de conciencia
Rebiya Kadeer es una conocida empresaria, madre de diez hijos, de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang, China. En 1995 formó parte de la delegación oficial enviada por China a la Cuarta Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer, celebrada en Pekín. Mujer carismática, destacó enormemente entre las delegadas, tanto chinas como del resto del mundo, que asistieron a la Conferencia.
Como ex miembro de la Conferencia Consultiva Política Popular de China1y la mujer más destacada de la minoría étnica uigur del país, Rebiya Kadeer ha hecho importantes contribuciones a la promoción de los derechos de la mujer en China. Entre otras cosas, en 1997 creó el «Movimiento de las Mil Madres», un foro que posiblemente fue el paso más importante dado en China, desde la Conferencia Mundial de 1995, para promover los derechos de las mujeres pertenecientes a las minorías étnicas y crear empleo para ellas. Esta iniciativa resulta especialmente importante en una región, la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang, que se encuentra entre las menos desarrolladas del país.
En 1997, Rebiya Kadeer fue privada arbitrariamente de su derecho a la libertad de circulación cuando el gobierno le confiscó el pasaporte. Posteriormente sufrió el acoso de la policía, con lo que sus movimientos se vieron aún más limitados. Al parecer, esa actitud de las autoridades tenía como objetivo presionar a su esposo, un ex preso político que vivía en el extranjero, para que dejara de criticar públicamente la manera en la que China trataba a los uigures, el grupo étnico mayoritario de la población mayoritariamente musulmana de la región. Con eso, Rebiya Kadeer se convirtió en una «rehén»; le impidieron reunirse con su esposo y con varios de sus hijos en el extranjero. Sus actividades empresariales también se vieron afectadas por la persecución a que la sometieron las autoridades.
El 11 de agosto de 1999, Rebiya fue detenida en Urumqi, capital de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang, cuando se dirigía a reunirse con un grupo de representantes del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos. Desde entonces, permanece recluida en la prisión de Liudaowan, tristemente conocida por la tortura y los malos tratos que sufren en ella las internas. En septiembre de 1999 fue finalmente acusada de «proporcionar información secreta a extranjeros». Se cree que la acusación está relacionada con la reunión que Rebiya Kadeer pensaba mantener con los miembros del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos. Sin embargo, no se sabe que esta mujer haya tenido acceso a información que pueda describirse legítimamente como «secreto de Estado», y tampoco se sabe que haya estado implicada en actividades de oposición política. Según los informes, su salud se ha deteriorado durante su estancia en prisión.
Al mismo tiempo que Rebiya fueron detenidos uno de sus hijos, Ablikim Abdiriyim, y su secretario, Kahriman Abdukirim. Según los informes, también ellos fueron acusados de «proporcionar información a extranjeros» o a «personas de fuera de las fronteras». El 20 de noviembre de 1999, Ablikim Abdiriyim fue castigado a dos años de «reeducación por el trabajo» (un castigo administrativo impuesto por un comité gubernamental sin que se formulen cargos oficiales contra el acusado y sin que éste sea sometido a juicio), y Kahriman Abdukirim fue castigado a tres años de la misma pena. Los informes indican que los dos sufrieron malos tratos durante su reclusión.
El 1 de noviembre de 1999, varios funcionarios chinos se presentaron en casa de Rebiya Kadeer y, según los informes, exigieron a sus familiares una elevada suma de dinero, aparentemente destinada a pagar el traslado de Rebiya al hospital. Los informes indican que el 4 de noviembre Rebiya fue llevada a un centro hospitalario para un reconocimiento médico, pero desde entonces no se ha recibido más información sobre su estado de salud.
A principios de diciembre de 1999, un tribunal de Urumqi examinó el caso contra Rebiya Kadeer pero, según los informes, se negó a juzgarlo y lo devolvió a la fiscalía. La devolución del caso es un procedimiento utilizado con frecuencia en China cuando las pruebas presentadas por la fiscalía son contradictorias o son insuficientes para garantizar una declaración de culpabilidad, especialmente en casos políticos. Este procedimiento no significa que el tribunal haya desestimado el caso; significa que la fiscalía tiene que volver a investigarlo. En los casos que se consideran importantes, este procedimiento se utiliza también como pretexto para permitir que se consulte a las autoridades políticas pertinentes. Según fuentes no oficiales, el caso de Rebiya Kadeer ha sido remitido a las autoridades de Pekín para que tomen una decisión al respecto. Esto parece indicar que no existen pruebas suficientes contra Rebiya Kadeer para declararla culpable del cargo que se le imputa y que su caso se considera demasiado importante para que sean las autoridades regionales quienes decidan sobre él. Amnistía Internacional considera a Rebiya Kadeer presa de conciencia.
¡ACTÚEN!
✎ Escriban a las autoridades chinas exponiendo los siguientes motivos de preocupación:
✓ Rebiya Kadeer es una presa de conciencia detenida arbitrariamente sólo por ejercer pacíficamente sus derechos humanos fundamentales y por las actividades de su esposo. Se cree que los cargos formulados contra ella se deben únicamente a motivos políticos y carecen de fundamento alguno;
✓ el gobierno prohibió por motivos políticos el «Movimiento de las Mil Madres», impuso restricciones a Rebiya Kadeer y, después, la detuvo.
Pidan a las autoridades que:
✓ pongan en libertad inmediata e incondicional a Rebiya Kadeer, a su hijo, Ablikim Abdiriyim, y a su secretario, Kahriman Abdukirim. Amnistía Internacional los considera a todos ellos presos de conciencia;
✓ garanticen que, mientras permanecen bajo custodia, Rebiya Kadeer, Ablikim Abdiriyim y Kahriman Abdukirim son tratados de acuerdo con las normas internacionales sobre el trato a los reclusos, no son maltratados y reciben toda la asistencia médica que puedan necesitar para garantizar su buen estado de salud.
✉ Envíen cartas, en inglés, en chino o en su propio idioma, a:
Presidente de la República Popular de China
JIANG Zemin Guojia Zhuxi
Beijingshi
República Popular de China
Telegramas: President Jiang Zemin, Beijing, China
Tratamiento: Your Excellency / Excelencia
Presidente del gobierno de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang
ABDULAHAT Abdurixit Zhuxi
Xinjiang Weiwuer Zizhiqu Renmin Zhengfu
2 Zhongshanlu
Wulumuqishi 830041
Xinjiang Weiwuer Zizhiqu
República Popular de China
Telegramas: Chairman of the Regional People's Government, Wulumuqi, Xinjiang Weiwuer Zizhiqu, China
Tratamiento: Dear Chairman / Señor Presidente
Fiscal jefe de la Fiscalía Popular de la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang
MAIMAITI Yusufu Jianchazhang
Xinjiang Weiwuer Zizhiqu Renmin Jianchayuan
Wulumuqishi
Xinjiang Weiwuer Zizhiqu
República Popular de China
Telegramas: Chief Procurator of the Xinjiang Uighur Autonomous Regional People's Procuratorate, Wulumuqi, Xinjiang Weiwuer Zizhiqu, China
Tratamiento: Dear Sir / Estimado Señor
1 La Conferencia Consultiva Política Popular de China se fundó antes del establecimiento de la República Popular de China. Sus 4.000 miembros son personalidades que «representan» a grupos tales como ciudadanos chinos en el extranjero, científicos, grupos religiosos, etc. La Conferencia tiene delegaciones regionales y locales. Normalmente se reúne una vez al año, al mismo tiempo que la Asamblea Nacional Popular (el parlamento), y es un foro de opiniones y críticas (suaves) al Partido. La Conferencia Consultiva no tiene poderes oficiales.