Document - Afghanistan: Spiralling lawlessness highlights need for promised international aid
Amnistía Internacional
Declaración pública
Índice AI: ASA 11/010/2004 (Público)
Servicio de Noticias 156/04
17 de junio de 2004
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLASA110102004
Afganistán: El aumento del caos pone de manifiesto la necesidad de la ayuda internacional prometida
Amnistía Internacional pide urgentemente a la comunidad de donantes que envíen a Afganistán los fondos prometidos y cumplan su compromiso de ayudar a reconstruir el país.
"A medida que la atención del mundo se aparta de Afganistán, el país se sume cada vez más en el caos y la inestabilidad” ha manifestado Amnistía Internacional.
Desde principios de 2004 han resultado muertos al menos 29 trabajadores de organismos de ayuda humanitaria y reconstrucción. El reciente homicidio de cinco miembros del personal de Médicos sin Fronteras y de once obreros de la construcción chinos ponen de manifiesto el caos y la inseguridad que imperan en el país.
Son también muy altos los niveles de violencia constante contra las mujeres, ataques de grupos armados y discriminación por motivos de género, etnia y religión. Las instituciones encargadas de la protección de los derechos humanos y la aplicación del imperio de la ley siguen siendo débiles. Prevalece un clima de impunidad. No está claro que se esté haciendo lo suficiente para infundir confianza y llevar seguridad y paz a un país asolado por casi tres décadas de guerra.
“Si no se detiene el aumento del caos, Afganistán corre el riesgo de verse sumido en un conflicto absoluto”, ha advertido Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional ha recibido denuncias de violaciones de derechos humanos, incluidas torturas y malos tratos, cometidas por el ejército estadounidense en centros de detención administrados por Estados Unidos. Tales actos menoscaban el imperio de la ley y son contrarios al derecho internacional humanitario y de derechos humanos. Asimismo, perjudican los esfuerzos por reconstruir Afganistán.
En una reunión de donantes celebrada en Berlín, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, dijo que la conferencia mostraba que había un compromiso de la comunidad internacional con el futuro de Afganistán y que “Estados Unidos considera esto una misión prioritaria para nosotros. La OTAN lo considera su principal misión operativa. La comunidad internacional conoce sus obligaciones, y cumpliremos esas obligaciones”. Amnistía Internacional insta a Estados Unidos y los demás donantes a cumplir estos compromisos.
El gobierno afgano, por su parte, debe asumir su responsabilidad de proteger y promover los derechos humanos de sus ciudadanos, reforzando y apoyando los esfuerzos por investigar y enjuiciar a los presuntos autores de las muertes de trabajadores humanitarios afganos e internacionales. El cumplimiento de esta responsabilidad ha de ir acompañado de un esfuerzo por establecer un sistema independiente e imparcial de justicia penal y declarar oficialmente la suspensión de todas las ejecuciones.
Dada la gravedad de la situación desde el punto de vista de la seguridad, resulta alarmante que los países vecinos y no vecinos insistan en fomentar el regreso de los refugiados y solicitantes de asilo a Afganistán, en vez de ofrecerles protección. Es preciso considerar con urgencia todas las vías posibles, incluidos el reasentamiento y la integración local cuando se pueda
Información general
Las reuniones de donantes de Tokio y Berlín, celebradas en 2002 y 2004, respectivamente, permitieron abrigar esperanzas al pueblo afgano. Se prometieron más 8.000 millones de dólares, destinados fundamentalmente a restablecer el imperio de la ley con medidas como la reconstrucción de un sistema de justicia penal operativo, la intensificación del proceso de desarme, la desmovilización y reintegración de los grupos armados y la promoción de los derechos de las mujeres. Sin embargo, no se han enviado todos los fondos prometidos, y mientras tanto el ritmo del proceso de reconstrucción ha disminuido.
Las elecciones previstas para septiembre de 2004 se consideran en general esenciales para el éxito de la reforma política y la estabilidad a largo plazo de Afganistán. Sin embargo, la falta de fondos suficientes y el aumento de la inseguridad están menoscabando el proceso conducente a unas elecciones libres y justas. La continua impunidad de individuos que presuntamente han cometido graves violaciones de derechos humanos en el pasado y se presentan ahora a las elecciones puede también perjudicial gravemente la legitimidad de éstas.