Document - USA: Close Guantánamo and disclose the rest
Editorial de news.amnesty:
Estados Unidos: "Cierre Guantánamo y desvele lo demás"
Fecha: 22/06/2005
Índice: AMR 51/100/2005
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAMR511002005
Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional
"Ofensivo", "irresponsable", "censurable", "desafortunado y triste", "absurdo".
¿Reaccionaban el presidente Bush, Dick Cheney y Donald Rumsfeld a nuestros motivos de preocupación en relación con la tortura, los malos tratos y los asesinatos en los centros de detención estadounidenses? ¿Aseguraban Condoleezza Rice y el general Richard Myers a los ciudadanos estadounidenses que se iban a erradicar e investigar los abusos que se están cometiendo en su nombre, incluido el uso de perros y de humillaciones sexuales?
No exactamente. Por el contrario, la administración empleó estas palabras para atacar el Informe anual 2005 de Amnistía Internacional y desviar la atención de algunas verdades difíciles de digerir.
En los últimos tres años y medio, Amnistía Internacional ha producido varios informes detallados sobre las políticas y prácticas estadounidenses en materia de derechos humanos, en el contexto de la "guerra contra el terror". El más reciente, con sus 164 páginas de pruebas y análisis, se publicó unas semanas antes de la presentación del Informe anual 2005de la organización. Otro, publicado en octubre de 2004, tenía más de 200 páginas de extensión. La administración Bush no ha respondido a ninguno de ellos.
El campo de detención de Guantánamo es una mancha para la reputación de Estados Unidos.
Pero Guantánamo no es más que la punta de un iceberg de abusos, el eslabón más conocido de una cadena de campos de detención que van desde la base aérea de Bagram, en Afganistán, hasta las prisiones de Irak y otros lugares. Y siguen filtrándose pruebas de terribles abusos de esta sombría red de centros de detención
El 8 de junio de 2005 escribí al presidente Bush para dejar patente nuestra honda preocupación por las políticas y prácticas de Estados Unidos, que, señalé, son contrarias a la Declaración Universal de Derechos Humanos y a los Convenios de Ginebra.
Al día siguiente, en una entrevista emitida en el canal Fox News, el presidente Bush declaró, en respuesta a una pregunta sobre el campo de la Bahía de Guantánamo: "estamos explorando todas las alternativas sobre la mejor forma de alcanzar el principal objetivo, que es proteger Estados Unidos."
Tomo nota con interés de las declaraciones del presidente Bush. El campo de detención de Guantánamo es una vergüenza para los mejores valores de Estados Unidos. Menoscaba el derecho internacional. Erosiona los principios básicos de la justicia, la verdad y la libertad de los que tanto se enorgullecen los estadounidenses. Su propia existencia es un regalo propagandístico para los grupos armados que cometen actos brutales de violencia y una distracción de la necesidad de garantizar que estas personas comparecen adecuadamente ante la justicia.
Nuestro desafío a la administración de Estados Unidos es sencillo. En lugar de dirigir el arsenal de la administración contra una organización independiente de derechos humanos, el presidente Bush debería cerrar la vergüenza que es la Bahía de Guantánamo. Clausurar el campo, y acusar formalmente a los detenidos en aplicación de la legislación estadounidense y ante los tribunales estadounidenses o ponerlos en libertad.
Y desvelar lo demás. El presidente Bush debe ordenar que se desvelen todas las políticas y prácticas estadounidenses de detención e interrogatorio de presos y respaldar una investigación independiente sobre los abusos.
La administración ha centrado su atención en nuestra calificación del conocido campo de detención de la Bahía de Guantánamo de "el gulag de nuestra época".
Como saben a la perfección, esta metáfora se empleó porque, para muchas personas, Guantánamo se ha convertido en un símbolo de los abusos contra los derechos humanos y del abuso arbitrario del poder del Estado, igual que lo fue el gulag durante la época de Stalin. Esta es la realidad, y es muy diferente de insinuar que Guantánamo es literalmente un gulag o de compararlo con un gulag soviético.
Guantánamo será ahora una mancha en la historia de Estados Unidos. Pero sus efectos son más amplios: al rebajar las normas de derechos humanos, Estados Unidos ha debilitado su propia autoridad moral para defender estos derechos.
Estados Unidos puede ser una auténtica fuerza para el bien en un mundo dividido y peligroso.
La administración debe estar dispuesta ahora a reafirmar los principios fundamentales de la justicia, la verdad y la libertad de los que se enorgullece.
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