Document - USA: Human rights at risk in treaty talks

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AU: 205/12 Índice: AMR 51/062/2012 EE. UU. Fecha: 13 de julio de 2012 Date: 14 January 2011

ACCIÓN URGENTE

Los derechos humanos, en peligro en las conversaciones sobre un tratado

Los criterios de derechos humanos que podrían salvar la vida de millones de personas corren peligro de verse seriamente debilitados mientras el histórico Tratado sobre el Comercio de Armas se negocia en la sede de la ONU en Nueva York. El debilitamiento de estos criterios significaría que los gobiernos podrían seguir suministrando armas letales a quienes cometen graves abusos contra los derechos humanos.

Estados Unidos es uno de los países que están estudiando la posibilidad de adoptar medidas que debilitarían las salvaguardias contenidas en el Tratado sobre el Comercio de Armas, mientras los gobiernos negocian un acuerdo potencialmente histórico para reprimir las transferencias irresponsables de armas. Las autoridades del gobierno de Obama han señalado que, en virtud del tratado, todo Estado que considere la posibilidad de autorizar una exportación de armas debe tener derecho a basarse en consideraciones de seguridad nacional, por encima de los graves motivos de preocupación que puedan existir en materia de derechos humanos.

Del 16 al 26 de julio, los gobiernos debatirán los criterios para las transferencias de armas. Muchos gobiernos, y la mayoría de los aliados de Estados Unidos, están de acuerdo con los grupos de derechos humanos en que el Tratado sobre el Comercio de Armas no debe permitir exportaciones de armas cuando exista un riesgo sustancial de que esas armas se utilicen para facilitar o cometer violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos o crímenes de guerra. Sin embargo, algunos Estados influyentes, como Estados Unidos, Rusia y China, han estado tratando de promover unas normas más débiles en el tratado. Las autoridades estadounidenses han alegado que, en circunstancias excepcionales, la estabilidad regional y la seguridad nacional deben estar por encima de las cuestiones de derechos humanos. Además, las autoridades estadounidenses quieren excluir del tratado las municiones.

Por ejemplo, como principal proveedor de armas de Egipto, Estados Unidos autorizó la venta de armas pequeñas, millones de municiones y agentes químicos antidisturbios a pesar de la represión violenta de los manifestantes civiles pacíficos a manos de las fuerzas de seguridad. Si el Tratado no incluye criterios enérgicos y vinculantes en materia de derechos humanos, las naciones explotarán inevitablemente todos los posibles vacíos. Alegando cuestiones de seguridad nacional, Rusia podría seguir suministrando armas a Siria, y China podría mantener su apoyo militar a Sudán, pese al riesgo sustancial de que estas armas se utilicen para cometer crímenes de guerra y violaciones graves de derechos humanos.

Los seis principales países exportadores de armas –Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia– suministran armas por valor de más de tres cuartas partes de las armas convencionales del mundo. Como el mayor comerciante de armas del mundo, y uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, Estados Unidos tiene una obligación especial de encaminar las negociaciones hacia una conclusión fructífera.

Escriban inmediatamente en inglés o en su propio idioma:

instando a las autoridades a incluir la “Regla de Oro” sobre derechos humanos en el Tratado sobre el Comercio de Armas, es decir, que las transferencias de armas no estarán permitidas cuando exista un riesgo sustancial de que esas armas se utilicen para cometer o facilitar violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos o crímenes de guerra;

instando al presidente Obama a desempeñar un papel de liderazgo en las negociaciones de este tratado histórico, para defender las salvaguardias de derechos humanos e incluir en el texto todos los tipos de transferencia de armas y de munición, con el fin de que el tratado se convierta en un instrumento “blindado”.

ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 26 DE JULIO DE 2012, A:

Presidente de Estados Unidos

Barack Obama

The White House   

1600 Pennsylvania Avenue, NW Washington, DC 20500, EE. UU.

Fax: +1 202 456 2461

Formulario para comentarios: http://1.usa.gov/sgcY98

Tratamiento: Dear President Obama / Sr. Presidente Obama

Secretaria de Estado

Hillary Clinton

US Department of State

2201 C Street NW

Washington DC 20520, EE. UU.

Fax: +1 202 647 2283

Correo-e.: http://contact-us.state.gov/app/ask

Tratamiento: Dear Secretary Clinton / Sra. Secretaria Clinton

Secretario de Defensa

Leon Panetta

1000 Defense Pentagon

Washington DC 20301-1000, EE. UU.

Fax: +1 703 697 9080

Correo-e.: https://kb.defense.gov/app/ask

Tratamiento: Dear Secretary Panetta / Sr. Secretario Panetta

Envíen también copia a la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en su país. Incluyan las direcciones de las sedes diplomáticas locales a continuación:

Nombre Dirección 1 Dirección 2 Dirección 3 Fax Número fax Correo-e. Dirección correo-e. Tratamiento Tratamiento

Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar los llamamientos después de la fecha antes indicada.

ACCIÓN URGENTE

Los derechos humanos, en peligro en las conversaciones sobre un tratado

iNFORMACIÓN adicional

Cada año, el saldo humano anual del comercio global de armas convencionales es enorme. Se han cometido graves abusos contra los derechos humanos en todo el mundo usando una amplia gama de armas, armamento, municiones y otro material conexo. A consecuencia de ello, millones de personas han muerto, han resultado heridas, han sido violadas y se han visto obligadas a huir de sus hogares. Las transferencias irresponsables de armas convencionales en todo el mundo contribuyen a la pérdida de innumerables vidas y medios de sustento.

Del 2 al 27 de julio, los gobiernos del mundo van a reunirse en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York para iniciar un mes de negociaciones en las que acordarán un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, el primero de esta índole. Si los dirigentes mundiales aprueban el texto correcto, este nuevo tratado establecerá, en virtud de una "Regla de Oro", estrictos controles sobre las transferencias internacionales de armas, municiones y material conexo, para impedir que se realicen transferencias de armas a lugares donde tengan probabilidades de contribuir a que se cometan abusos graves contra los derechos humanos.

Tal como estamos presenciando en Siria, el suministro imprudente de misiles, vehículos blindados, munición y otras armas no sólo ha permitido el homicidio generalizado, la tortura y la represión violenta de manifestantes pacíficos, sino que ha llevado a Siria a una guerra civil que se está cobrando miles de muertos, entre ellos centenares de niños. Las repercusiones para toda la región aún son imposibles de determinar.

En la “primavera árabe” de 2011 hubo un patrón similar. Los gobiernos que ahora manifiestan su solidaridad con las poblaciones de Oriente Medio y el Norte de África son los mismos que, hasta hace poco, suministraban las armas, la munición y el equipo militar y policial que se utilizaban para matar ilegítimamente, herir y detener arbitrariamente a miles de manifestantes pacíficos.

Y el problema continúa. Muchas de aquellas mismas armas utilizadas con resultados tan brutales en Libia se están abriendo ahora camino por la frontera hacia Malí y otros países de la región, donde amenazan con alimentar nuevas atrocidades y abusos.

Enormes cantidades de personas, como los habitantes de Darfur, en Sudán, llevan casi una década sufriendo las consecuencias de este comercio irresponsable de armas. De hecho, los mismos tanques, aviones de transporte, aviones de combate y helicópteros de ataque importados utilizados indiscriminadamente contra zonas civiles en Darfur se han vuelto recientemente contra la población civil de Kordofán del Sur, Sudán.

Y la población de África y Oriente Medio no es la única que ha sufrido. Desde Afganistán, Pakistán, Irak o Bangladesh hasta Myanmar, Sri Lanka, Nepal, Filipìnas o Guatemala, el comercio no controlado de armas convencionales ha costado la vida y los medios de sustento a millones de personas a lo largo de la última década.

Para ser efectivo, el tratado debe exigir a los gobiernos que realicen evaluaciones rigurosas de derechos humanos y de otra índole antes de decidir si autorizan una transferencia o transacción de armas, y que informen pública y periódicamente sobre todas las autorizaciones y las entregas. El tratado debe abarcar todos los tipos de armas, así como piezas y tecnologías para fabricar armas, y debe exigir la regulación de los comerciantes, intermediarios y transportistas de armas. Además, debe incluir normas estrictas de obligado cumplimiento.

Nombre: No procede.

Sexo: No procede.

AU: 205/12 Índice: AMR 51/062/2012 Fecha de emisión: 13 de julio de 2012

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