Document - USA: James Corey Glass has right not to serve in Iraq
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
6 de junio de 2008
AMR 51/057/2008
Estados Unidos: James Corey Glass tiene derecho a no servir en
Irak
Amnistía Internacional considera que la objeción de conciencia de
James Corey a servir como combatiente en las fuerzas
estadounidenses en Irak es genuina, y lo consideraría preso de
conciencia si es encarcelado al regresar a Estados Unidos. James
Corey Glass puede ser expulsado de Canadá el 12 de junio.
James Glass se alistó en el ejército en 2002, concretamente en la
Guardia Nacional, donde se le asignó a servicios de carácter no
combatiente en Estados Unidos. Posteriormente, su unidad recibió la
orden de desplegarse en Irak, donde James Glass realizó cinco meses
de servicio activo en 2005.
Según declaró, ya le preocupaba la legalidad de la guerra antes del
despliegue de su unidad en Irak. Mientras cumplía su servicio en
aquel país, sus objeciones aumentaron, incluyendo el trato
dispensado por el ejército estadounidense a la población civil, que
consideraba abusivo, y la incapacidad del sistema para abordar
tales abusos. James Glass declaró que, mientras estuvo en Irak,
informó de sus preocupaciones a sus superiores y pidió ser relevado
del servicio. Su petición fue denegada, pero le concedieron dos
semanas de permiso, después de las cuales se negó a volver a su
unidad y en febrero de 2006 fue declarado ausente sin
permiso.
Desde que está en Canadá, James Glass ha sido miembro de la Campaña
de Resistencia a la Guerra (War Resisters Campaign) y ha
hablado públicamente sobre su objeción a la guerra de Irak.
Las leyes estadounidenses reconocen el derecho a la objeción de
conciencia sólo cuando se basa en la oposición a cualquier forma de
guerra. Por consiguiente, James Glass no podía pedir su baja del
ejército por ser objetor a la guerra de Irak. En casos similares de
militares estadounidenses que han tratado de declararse objetores
de conciencia y solicitar la condición de no combatientes la
petición ha sido rechazada.
Si es devuelto a Estados Unidos, James Glass puede ser sometido a
consejo de guerra y condenado a entre uno y cinco años de
cárcel.
Información complementaria
Miembros del ejército estadounidense que se han negado a ser
movilizados a Irak o Afganistán debido a su objeción de conciencia
a la política y la práctica estadounidenses en la "guerra contra el
terror" han sido encarcelados únicamente por estos motivos. En
algunos casos, Amnistía Internacional los ha considerado presos de
conciencia que debían ser puestos en libertad de forma inmediata e
incondicional.
Algunos de estos objetores de conciencia han sido sometidos a
consejo de guerra y condenados, a pesar de estar pendiente la
decisión sobre su solicitud de ser declarados objetores; otros han
sido encarcelados tras denegarse su petición por considerarse que
objetaban contra guerras concretas, no contra la guerra en
general.
Amnistía Internacional ha declarado presos de conciencia a varios
objetores de conciencia en Estados Unidos, como Camilo Mejia,
condenado a un año de cárcel por su objeción a la guerra en Irak, y
Abdullah Webster, que se negó a participar en dicha guerra por
motivos religiosos. Otro militar, Kevin Benderman, fue condenado a
15 meses de cárcel tras negarse a volver a Irak por las escenas de
devastación que presenció en aquel país. Agustín Aguayo fue
condenado a ocho meses de cárcel por negarse a participar en la
guerra en Irak. Los cuatro están actualmente en libertad.
En opinión de Amnistía Internacional, el derecho a negarse a
desempeñar servicios en el ejército por motivos de conciencia es
inherente a la idea de libertad de pensamiento, conciencia y
religión, reconocida en el artículo 18 de la Declaración Universal
de Derechos Humanos (DUDH) y en el artículo 18 del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
Amnistía Internacional considera objetor de conciencia a cualquier
persona que, por motivos de conciencia o convicción profunda, se
niega a realizar cualquier tipo de servicio en las fuerzas armadas
o solicita la condición de no combatiente. Esto puede incluir la
negación a participar en una guerra concreta porque se está en
desacuerdo con sus objetivos o con la forma en que se está
librando, aunque la persona no se oponga a tomar parte en todas las
guerras.
Amnistía Internacional considera preso de conciencia a toda persona
detenida o encarcelada únicamente por motivos de conciencia.
También considera presos de conciencia a los objetores de
conciencia encarcelados por haber dejado las fuerzas armadas sin
autorización por motivos de conciencia, si por estos motivos han
tomado medidas razonables para conseguir quedar exentos de sus
obligaciones militares.
FIN/