Document - Cuba: Rejection of recommendations to ensure human rights regretful
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN PÚBLICA
Índice AI: AMR 25/006/2009
11 de junio de 2009
Cuba: El rechazo de recomendaciones para garantizar los derechos humanos es lamentable
“Es realmente
decepcionante que Cuba haya rechazado
tantas recomendaciones que podían haber mejorado el respeto por los
derechos humanos en Cuba; se ha dejado pasar una gran oportunidad”,
ha afirmado Amnistía internacional en relación con la adopción del
examen periódico universal de Cuba.
La organización acoge con
beneplácito la aceptación por Cuba de
algunas de las recomendaciones formuladas en la revisión, en la
creencia de que, en caso de ser implementadas, podrían contribuir a
la mejora de la situación de los derechos humanos en Cuba. En
particular, la organización acoge con agrado las recomendaciones
relativas a efectuar un estudio sobre la necesidad de llevar a cabo
ajustes legislativos y administrativos para dar efectividad
a los derechos humanos en el plano interno, y de
impartir formación en derechos humanos a funcionarios públicos,
policiales y judiciales.
Amnistía Internacional celebra asimismo el compromiso del gobierno
cubano de cooperar con los mecanismos de derechos humanos de la
ONU. En vista de las severas restricciones que pesan sobre el
derecho a la libertad de opinión y expresión, Amnistía
internacional insta a Cuba a facilitar sin demora la visita del
relator especial de la ONU sobre la promoción y protección del
derecho a la libertad de opinión y de expresión, cuya petición está
pendiente de resolución desde 2003.
Sin embargo, Amnistía Internacional considera una decepción el
rechazo de algunas recomendaciones clave relacionadas con la mejora
de los derechos civiles y políticos. Entre éstos figuran el derecho
a un juicio con las debidas garantías y permitir una mayor libertad
de circulación a los ciudadanos cubanos, incluso para salir del
país.
La organización lamenta asimismo no haber podido hacer estas declaraciones verbalmente en la sesión ya que organizaciones progubernamentales cubanas dominaron las aportaciones, lo que impidió la participación de las organizaciones de la sociedad civil. La manipulación de las contribuciones de la sociedad civil al proceso menoscaba gravemente el examen periódico universal.
Amnistía Internacional lamenta
que algunas de las recomendaciones hayan sido rechazadas aduciendo
que las instituciones nacionales existentes y la legislación
vigente en el país ofrecen protección plena de los derechos humanos
y no requieren cambios adicionales. Por este motivo, Cuba descartó
la necesidad de establecer una institución nacional de derechos
humanos conforme a los Principios de París, se negó a ratificar el
Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros
Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y rechazó la
recomendación de permitir el acceso pleno del Comité Internacional
de la Cruz Roja a las cárceles y establecer un sistema de revisión
de sus prisiones por las Naciones Unidas y otros observadores
internacionales relevantes.
Amnistía Internacional acoge con agrado el apoyo de Cuba a la
recomendación de abstenerse de aplicar la pena de muerte. Sin
embargo, es lamentable que el gobierno no haya aceptado la
recomendación de reducir progresivamente el número de delitos
punibles con la muerte y de considerar la posibilidad de introducir
otras medidas para su abolición completa.
Amnistía Internacional lamenta el rechazo categórico de Cuba a las
recomendaciones relativas a garantizar el respeto por el derecho a
la libertad de expresión, asociación y reunión. La organización
comparte las preocupaciones, expresadas durante el examen,
derivadas del procesamiento de ciudadanos cubanos por ejercer
pacíficamente los derechos humanos que están garantizados en la
Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, que observamos que Cuba ha firmado
y ha indicado su intención de ratificar. Amnistía Internacional
lamenta asimismo que Cuba no pudiera acceder a poner en libertad a
los presos políticos y a revocar o enmendar las disposiciones
legales que penalizan las actividades relacionadas con el ejercicio
de la libertad de expresión, asociación y reunión, como la Ley 88 o
el artículo 91 del Código Penal.
De acuerdo con la información de que dispone Amnistía
Internacional, al menos 56 presos de conciencia permanecen privados
de libertad, encarcelados únicamente por expresar sus convicciones
profundas creencias, entre ellos:
- Oscar Elías Biscet, médico y presidente de la Fundación Lawton de
Derechos Humanos, de carácter no oficial, detenido el 6 de
diciembre de 2002 y condenado a 25 años de cárcel; y
- Julio César Gálvez Rodríguez, periodista, detenido el 19 de marzo
de 2003 y condenado a 15 años de prisión.
Amnistía Internacional aprovecha esta oportunidad para pedir a Cuba
que ponga en libertad de forma inmediata e incondicional a estas
personas y a otras detenidas únicamente por ejercer su derecho a la
libertad de expresión.
Información complementaria
El examen periódico universal es un
mecanismo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en virtud del
cual este organismo examina, cada cuatro años, el cumplimiento por
los 192 Estados Miembros de la ONU de sus obligaciones y
compromisos en materia de derechos humanos.
Cuba se sometió al examen del Grupo de
Trabajo sobre el Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos
Humanos el 5 de febrero de 2009. Durante el examen, los Estados
Miembros hicieron algunas recomendaciones en relación con la
situación de los derechos humanos en el país. Cuba aceptó 60
recomendaciones, rechazó algunas y tomó en consideración otras 17
recomendaciones. El 11 periodo de sesiones del Consejo, en curso
actualmente, adoptó oficialmente el examen ayer, 10 de junio de
2009.