Document - Government-backed agents of torture and death in DRC
AMNISTÍA INTERNACIONAL
COMUNICADO DE PRENSA
Índice AI: AFR 62/016/2007 (Público)
Servicio de Noticias: 201/07
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR620162007
Fecha de embargo: 25 de octubre de 2007 a las00:01 horasGMT
República Democrática del Congo: El gobierno respalda a responsables de torturas y muertes
El gobierno del presidente Joseph Kabila debe abrir una investigación urgente e independiente sobre la detención, la tortura y el homicidio sistemáticos de presuntos opositores políticos perpetrados por las fuerzas de seguridad en la República Democrática del Congo, ha afirmado Amnistía Internacional en un informe publicado hoy, 25 de octubre.
El informe, titulado República Democrática del Congo: Las torturas y muertes a manos de agentes de la seguridad del Estado siguen siendo endémicas,documenta el importante papel de los Servicios Especiales de la policía (Direction des RenseignementsGénéraux et Services Spéciaux de la police) en la detención arbitraria y la tortura de decenas de presuntos opositores políticos del partido gobernante del presidente Kabila. La represión se produjo en la capital, Kinshasa, durante y después del periodo electoral de 2006-2007.
"Muchas personas han sido objetivo de las fuerzas de seguridad simplemente por ser de la misma etnia que Jean-Pierre Bemba, el principal adversario político de Kabila durante las elecciones", ha afirmado Erwin van der Borght, director del Programa Regional para África de Amnistía Internacional.
"Muchas de estas personas –continúa van der Borght– siguen en prisión sin cargos ni juicio. A pesar de que todas las personas entrevistadas por Amnistía Internacional informaron de torturas y malos tratos bajo custodia, ningún miembro de las fuerzas de seguridad ha sido puesto a disposición judicial. Esto ha hecho que se incremente el clima de intimidación y miedo existente en Kinshasa."
El informe señala también graves violaciones de derechos humanos cometidas por la Guardia Republicana del presidente Kabila tras los combates librados en Kinshasa en marzo de 2007 entre las fuerzas del gobierno y los combatientes leales a Jean-Pierre Bemba. Entre estas graves violaciones figura el presunto asesinato de al menos 27 detenidos a finales de marzo de 2007, cuyos cuerpos fueron arrojados al río Congo.
El informe señala como factores clave que impiden un avance sustancial de los derechos humanos en la República Democrática del Congo el lento avance de la Reforma del Sector de la Seguridad y una cultura institucional que permite graves violaciones de derechos humanos.
"A pesar de las históricas elecciones nacionales, en la República Democrática del Congo continúa existiendo una profunda incertidumbre política y no se ha avanzado en el respeto de los derechos humanos. Muchas fuerzas de seguridad siguen sirviendo limitados intereses políticos, y éste es el origen de la falta de confianza en el sector público que sienten la mayoría de los congoleños", ha señalado Erwin van der Borght.
"Es fundamental que la reforma de la policía sea una prioridad y que el gobierno de Kabila renueve sus esfuerzos para garantizar que todas las fuerzas, tanto las del gobierno como las de la oposición armada, quedan integradas en una entidad políticamente neutral y responsable que opere en el marco de las leyes congoleñas y del derecho internacional de los derechos humanos."
"Como parte de su apoyo sostenido a la Reforma del Sector de la Seguridad, la comunidad internacional debe insistir en que el gobierno de la República Democrática del Congo actúe ya de forma decidida para terminar con la impunidad de las violaciones de derechos humanos y poner a sus perpetradores a disposición judicial", ha manifestado Erwin van der Borght.
Notas a los directores
Los combates librados en marzo de 2007 en Kinshasa entre las fuerzas gubernamentales y los combatientes leales a Jean-Pierre Bemba se saldaron con la muerte de hasta 600 personas, entre ellas muchos civiles, víctimas de los ataques indiscriminados y desproporcionados de ambas fuerzas armadas. Los combatientes de Jean-Pierre Bemba también fueron autores de abusos contra los derechos humanos y generaron gran inseguridad en la ciudad antes de los combates.
He aquí algunos testimonios del informe:
Coquette Nsinga, estudiante de 25 años y miembro del Movimiento de Liberación del Congo (MLC) de Jean-Pierre Bemba. Detenida por agentes de los Servicios Especiales de la policía dos días después de la segunda ronda de las elecciones, el 31 de octubre de 2006, fue golpeada y luego violada por cinco policías. Se le negó atención médica y permaneció recluida ocho meses sin cargos hasta que compareció ante un tribunal militar acusada de "incitación a la comisión de actos contrarios al deber o a la disciplina". Actualmente está siendo juzgada.
Coronel Paul Ndokayi, de 61 años, militar de carrera que sirvió en las fuerzas gubernamentales durante el conflicto de la República Democrática del Congo y fue detenido a finales de noviembre de 2006 por los Servicios Especiales de la policía en Kinshasa. Acusado de ser un "hermano de Bemba" por sus interrogadores, el coronel Ndokayi soportó cinco horas de tortura ininterrumpida con cuerdas, cadenas y cuchillos. Fue acusado de "terrorismo" y ha estado detenido los últimos 10 meses sin ser juzgado ni recibir la atención médica que necesita. No se le ha dado la oportunidad de impugnar la legalidad de su detención ni de poner a sus torturadores a disposición judicial.
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