Document - Democratic Republic of the Congo: From occasional outrage to sustained response - the need for the Human Rights Council to play a role in the areas of judicial reform and the fight against impunity

AMNISTÍA INTERNACIONAL

AMNISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

Índice AI: AFR 62/009/2011

Lunes 12 de septiembre

República Democrática del Congo: De una indignación esporádica a una respuesta sostenida . E l Consejo de Derechos Humanos debe ser uno de los protagonistas de la reforma judicial y la lucha contra la impunidad

Amnistía Internacional presentó la siguiente declaración por escrito en el 18º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (Ginebra, 12-30 de septiembre de 2011).

La reforma judicial y la lucha contra la impunidad en la República Democrática del Congo (RDC) son dos áreas que requieren de la atención continuada por parte del Consejo de Derechos Humanos (CDH). La atención dedicada a otras partes del mundo es tal, que la situación en la RDC corre el riesgo de que el Consejo de Derechos Humanos se ocupe cada vez menos de ella, mientras se siguen cometiendo graves violaciones graves de derechos humanos, como las violaciones masivas cometidas en Fizi en junio de 2011. La presentación de un informe anual sobre la situación en la República Democrática del Congo dista de ser una medida efectiva para apoyar los esfuerzos del gobierno de la RDC y de otros actores en la reforma judicial y la lucha contra la impunidad. El Consejo de Derechos Humanos debe hacer más y mejor para contribuir a acabar con la cultura de la impunidad en la República Democrática del Congo.

En esta declaración Amnistía Internacional desarrolla su recomendación, formulada en periodos de sesiones anteriores del CDH, para la creación urgente de un mandato de asistencia técnica para la República Democrática del Congo con un enfoque en esas dos áreas.

Necesidad de una estrategia integral y de largo plazo para reformar el sistema nacional de justicia en República Democrática del Congo

En los últimos dos decenios se han cometido crímenes de derecho internacional por parte de las fuerzas de seguridad congoleñas y extranjeras y de grupos armados en casi todos los rincones de la República Democrática del Congo, crímenes que continúan cometiéndose, sobre todo en el este del país. El informe de mapeo de las Naciones Unidas publicado en octubre de 2010 documentó más de 600 violaciones graves de derechos humanos y del derecho internacional humanitario cometidas entre marzo de 1993 y junio de 2003 en la República Democrática del Congo. El informe concluía asimismo que el sistema de justicia congoleño no dispone de la capacidad suficiente para hacer frente a los crímenes de derecho internacional, debido a varias e importantes deficiencias estructurales y crónicas, entre ellas la participación limitada de las autoridades congoleñas en el fortalecimiento del sistema de justicia, los muy limitados recursos asignados al sistema judicial, la falta de independencia del sistema de justicia debido a la injerencia de las autoridades políticas y militares, así como la incompetencia del sistema de justicia militar para tratar los crímenes de derecho internacional cometidos por las fuerzas de seguridad. El informe de mapeo de las Naciones Unidas proponía una serie de recomendaciones al respecto.

En el informe publicado el 10 de agosto de 2011 (The time for justice is now: New strategy needed in the Democratic Republic of the Congo , AFR 62/006/2011; resumen en español La hora de la justicia. Se necesita una nueva estrategia en la República Democrática del Congo, AFR 62/007/2011), Amnistía Internacional destaca que, a pesar de algunas iniciativas de reforma, el sistema de justicia congoleño se muestra incapaz de rendir cuentas, de hacer frente a la impunidad y de garantizar reparación para las víctimas después de décadas de negligencia, mala gestión y gobernanza deficiente. El informe sostiene que las autoridades del país no han logrado garantizar justicia, verdad y reparación para las víctimas de crímenes de derecho internacional. La impunidad sigue siendo la nota dominante: mientras millones de hombres, mujeres, niños y niñas han sufrido como consecuencia de la violencia, sólo unos pocos de los perpetradores han sido llevados ante la justicia. El hecho de que los autores de violaciones de derechos humanos no respondan de sus actos ante la justicia tiene efectos perniciosos: afianza la cultura de la impunidad, alimenta el ciclo de violencia y violaciones, socava cualquier esfuerzo para crear una cultura de respeto del Estado de derecho y perjudica a la credibilidad del sistema de justicia a los ojos del pueblo congoleño.

Un obstáculo importante para garantizar la rendición de cuentas y la reparación por las violaciones de derechos humanos pasadas y presentes es la debilidad del sistema judicial congoleño y la falta de una estrategia integral para la reconstrucción y reforma del mismo. Amnistía Internacional identificó fallos fundamentales en el sistema de justicia que son a menudo obviados por las políticas y programas en vigor. Entre dichos fallos está la falta de un programa nacional de protección de testigos y víctimas; la corrupción endémica; la falta de independencia del sistema de justicia; la falta de personal, formación y recursos; la falta de ejecución de sentencias judiciales, como el pago de la indemnización económica correspondiente cuando la Estado es el responsable; así como las malas condiciones en las que se encuentran las cárceles. Además, la deficiente coordinación entre las autoridades congoleñas y los diversos países donantes da lugar a que se dupliquen las iniciativas reformistas o a que existan lagunas.

Están en marcha algunos proyectos de reforma de la justicia en la República Democrática del Congo. Algunos están gestionados por las Naciones Unidas, otros por países donantes, y otros por organizaciones no gubernamentales internacionales y congoleñas. A pesar de sus méritos, en su conjunto no ofrecen el enfoque a largo plazo e integral necesario para asegurar la rendición de cuentas y reparación por las violaciones de derechos humanos pasadas y presentes. Dada la magnitud y naturaleza de las violaciones cometidas en la República Democrática del Congo y la persistencia de la impunidad generalizada, Amnistía Internacional cree que urge desarrollar una estrategia de justicia más integral y más a largo plazo que permita una reforma sostenible del sistema de justicia en la RDC a fin de hacer frente a la impunidad.

Necesidad de un mandato d el Consejo de Derechos Humanos relativo a la asistencia técnica para la República Democrática del Congo con el objetivo principal de reformar el sistema de justicia y luchar contra la impunidad

En su última resolución sobre la República Democrática del Congo (Resolución 16/35 del Consejo de Derechos Humanos, " S ituación de los derechos humanos en la República Democrática del Congo y el fortalecimiento de la cooperación técnica y los servicios de asesoramiento" , del 25 de marzo de 2011) el Consejo de Derechos Humanos sólo invitó a la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos a aumentar y mejorar sus programas de asistencia técnica y actividades y a informar al Consejo en su 19º periodo de sesiones previsto para el mes de marzo del 2012. Con solo un informe anual de la Oficina del Alto Comisionado sobre la situación general en la República Democrática del Congo, el Consejo de Derechos Humanos no está recibiendo información suficiente sobre la aplicación por parte del gobierno de la República Democrática del Congo de las recomendaciones de las Naciones Unidas en materia de lucha contra la impunidad y reforma del sistema de justicia. Amnistía Internacional cree que a la República Democrática del Congo le vendría bien recibir un apoyo más sostenido para sus esfuerzos en la reforma del sistema de justicia y la lucha contra la impunidad. Por esta razón, nuestra organización ha recomendado el establecimiento de un mandato del Comité de Derechos Humanos relativo a la asistencia técnica para la República Democrática del Congo, con una especial atención a la reforma del sistema judicial y a la lucha contra la impunidad. Un mandato de asistencia técnica bien planteado contribuiría a catalizar y mantener dicho apoyo, por ejemplo con la ayuda al gobierno de la RDC a aplicar las recomendaciones de la ONU destinadas a reformar el sistema de justicia y luchar contra la impunidad. Al mismo tiempo, podría garantizar una mejor coordinación de las contribuciones de los donantes dirigidas a abordar esos dos asuntos, y también con las autoridades, lo que redundaría en una mayor eficacia. Una vez se haya establecido el mandato, es imprescindible que cuente con los recursos necesarios para su puesta en marcha de manera efectiva.

Un mandato de asistencia técnica centrado en la reforma del sistema de justicia y la lucha contra la impunidad cubriría una amplia gama de las recomendaciones existentes que han sido objeto de atención por parte del Consejo de Derechos Humanos, incluidas las realizadas durante el examen periódico universal de la República Democrática del Congo, en los informes de los siete procedimientos temáticos del Consejo a los que se había encomendado previamente la tarea de asesorar a la República Democrática del Congo, en los informes el alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos Humanos, en el informe Report of the Panel on Remedies and Reparations for Victims of Sexual Violence in the Democratic Republic of Congo to the High Commissioner for Human Rights ( http://www.ohchr.org/Documents/Countries/ZR/DRC_Reparations_Report_en.pdf ) y en el informe de mapeo antes mencionado.

Amnistía Internacional insta a los miembros del Consejo de Derechos Humanos y a los observadores a que presten atención a la reforma del sistema de justicia y a la lucha contra la impunidad en la RDC, y a trabajar con vistas al establecimiento de un mandato específico de asistencia técnica para la RDC en el 19º periodo de sesiones del Consejo previsto para marzo del 2012.

FIN.

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