Document - Somalia: Journalists suffering worst time since 1991 state collapse

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Declaración pública


Índice AI: AFR 52/016/2007 (Público)

Servicio de Noticias: 207/07

26 de octubre de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR520162007



Somalia: El peor momento para el colectivo de periodistas desde el derrumbamiento del Estado en 1991



Con el asesinato el viernes 19 de octubre del periodista Bashir Nur Gedi, Amnistía Internacional ha afirmado hoy, 26 de octubre, que la situación del colectivo de periodistas en Somalia es la peor desde la desintegración del Estado tras el derrocamiento del gobierno de Siad Barre en 1991.


En los años de conflicto siguientes, en los que no hubo un gobierno operativo, se crearon gradualmente periódicos y otros medios de comunicación privados y los periodistas pudieron informar sin sufrir repercusiones violentas en la escala en que las sufren ahora.


Desde que las fuerzas etíopes que apoyaban al Gobierno Federal de Transición tomaron Mogadiscio de las manos de la Unión de Tribunales Islámicos, a finales de diciembre de 2006, la situación del colectivo de periodistas ha seguido deteriorándose, y este año han muerto ocho periodistas en crímenes que han quedado impunes. El más reciente ha sido el de Bashir Nur Gedi, director en funciones de Shabelle Media Network, a quien unos hombres sin identificar mataron a tiros en su domicilio la noche del viernes 19 de octubre.


Amnistía Internacional ha pedido al Gobierno Federal de Transición que investigue sin demora y de forma eficaz e imparcial el homicidio o las amenazas de violencia contra periodistas y que ponga a los responsables a disposición judicial en juicios justos y sin recurrir a la pena de muerte. Las autoridades también deben cumplir con su responsabilidad de proteger a los periodistas y los trabajadores de los medios de comunicación de estas agresiones.


El Gobierno Federal de Transición debe asimismo abandonar la práctica de que las fuerzas de seguridad cierren reiteradamente las instalaciones de los medios de comunicación y detengan a periodistas. Esto ha creado un ambiente en el que los ataques contra periodistas por parte de las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición y de los grupos armados de oposición –en represalia por su labor informativa– se han convertido en algo habitual. La intimidación de periodistas ha pasado a ser una estratagema utilizada por todos los bandos del conflicto de Somalia.


Amnistía Internacional ha pedido también a los grupos armados activos en Somalia y opuestos al Gobierno Federal de Transición que pongan fin a sus intimidaciones y sus amenazas violentas contra periodistas y al homicidio de éstos.


Estas agresiones a periodistas a manos del Gobierno Federal de Transición y de los grupos armados violan los derechos a la libertad de expresión y de los medios de comunicación, reconocidos en tratados internacionales y regionales de derechos humanos y en la Carta Federal de Transición de Somalia.


Desde la última declaración emitida por Amnistía Internacional sobre los peligros a los que se enfrentan el colectivo de periodistas de Somalia, especialmente en Mogadiscio, (Los periodistas necesitan protección urgente, 7 de septiembre de 2007, Índice AI: AFR 52/015/2007), han continuado las agresiones a periodistas en diferentes partes de Somalia, como las siguientes:


El intento de matar a tiros al director en funciones de Radio Shabelle, Jafar Mohammed "Kukay" en Mogadiscio el 24 de septiembre, y el asedio del edificio de esta emisora el 18 de septiembre, durante el que las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición dispararon con armas automáticas contra las ventanas del segundo y el tercer piso, hiriendo a un guardia de seguridad. El enviado especial de las Naciones Unidas a Somalia informó más tarde de que dirigentes del Gobierno Federal de Transición habían afirmado que se había tratado de un accidente y habían garantizado que no volvería a ocurrir.

El cierre temporal de Radio Garowe, en la capital de Puntland, Garowe, el 19 de octubre, y la detención de tres miembros del personal por las fuerzas de seguridad de Puntland. Los detenidos quedaron en libertad el 20 de octubre y la emisora ha reanudado sus emisiones.

El cierre durante 24 horas de Radio Simba, emisora con sede en Mogadiscio, y la detención de dos de sus periodistas por las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición el 11 de octubre. Abdullahi Ali Farah y Mohammed Farah quedaron en libertad al día siguiente.

La detención arbitraria de Mohamed Hussein Jimale, periodista de Mogadiscio que trabaja para la web de noticias www.puntlandpost.com, detenido por la policía del Gobierno Federal de Transición en la prisión cercana al palacio presidencial, Villa Somalia, del 12 al 16 de septiembre.

Otros numerosos incidentes ocurridos en semanas recientes protagonizados por periodistas hostigados, intimidados y detenidos durante breves periodos en Mogadiscio por las fuerzas de seguridad del Gobierno Federal de Transición.


El colectivo de periodistas no es el único que sufre esta inseguridad creciente. Los trabajadores de ayuda humanitaria también han sido víctimas de ataques. La extraordinaria redada efectuada el 17 de octubre por más de 50 agentes del Servicio de Seguridad Nacional del Gobierno Federal de Transición en el complejo de la ONU en Mogadiscio y la detención arbitraria de Idris Osman, director local del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas del 17 al 23 de octubre, mostraron un flagrante desprecio hacia los derechos de los trabajadores de ayuda humanitaria, que actúan en beneficio de las poblaciones más vulnerables, desplazadas por el actual conflicto interno de Mogadiscio.

Amnistía Internacional ha pedido al ministro de Información del Gobierno Federal de Transición, Madobe Numow Mohamed, que respete el papel legítimo del colectivo de periodistas. A la organización le preocupa que el ministro, en carta fechada el 3 de octubre de 2007, declaró que el Gobierno Federal de Transición no reconocía al Sindicato Nacional de Periodistas Somalíes, y que éste no tenía derecho a representar y organizar a los periodistas. El Sindicato ha defendido de forma firme e imparcial los derechos del colectivo de periodistas somalíes, documentando agresiones contra ellos y pidiendo que se tomen medidas.


Amnistía Internacional insta a la comunidad internacional a que presione al Gobierno Federal de Transición para que proteja los derechos del colectivo de periodistas con mucha más firmeza. Las Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea y la Unión Africana han invertido una considerable cantidad de energía y recursos en el desarrollo de las Instituciones Federales de Transición de Somalia. Es fundamental que aumenten su presión sobre dichas instituciones para respetar y defender la importancia del derecho a la libertad de expresión y de prensa en Somalia, y el derecho a la vida del colectivo de periodistas de este país.



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