Document - Rwanda: End human rights clampdown before presidential elections
AMNISTÍA INTERNACIONAL
DECLARACIÓN
PÚBLICA
Fecha: 23 de
abril de 2010
Índice AI: aún no asignado
Ruanda: Terminar
con las fuertes restricciones de los derechos humanos antes de las
elecciones presidenciales
NO PUBLICAR HASTA LAS 04.00 HORAS GMT DEL 24 DE ABRIL DE
2010
Amnistía
Internacional expresa su enérgica condena a las restricciones a la
libertad de expresión en Ruanda en este momento en que el país se
prepara para las elecciones presidenciales de agosto de
2010.
En el marco de la
constante restricción de los derechos humanos, las autoridades de
inmigración ruandesas negaron hoy la segunda petición de un visado
de trabajo a la investigadora en Ruanda de la organización
internacional de derechos humanos Human Rights Watch (HRW).
La expulsión de
hecho de Ruanda de una activista internacional de derechos humanos
es otra señal del empeoramiento de la situación de los derechos
humanos en el país antes de las elecciones. Este último incidente
se inscribe en un panorama de represión, a medida que se reduce el
margen para cualquier tipo de información y debate independientes
en Ruanda.
Las autoridades
han atacado recientemente en sus discursos a las organizaciones
internacionales de derechos humanos, incluidas Amnistía
Internacional y Human Rights Watch, y la prensa partidaria del
gobierno ha publicado recientemente varios artículos y editoriales
intentando desacreditar su trabajo.
En los últimos
meses el gobierno ha tomado una serie de medidas contra críticos y
opositores al gobierno, entre las que figuran restricciones de la
libertad de expresión y asociación. Amnistía Internacional insta al
gobierno de Ruanda a que respete la libertad de expresión y
asociación, dejando margen para el trabajo de derechos
humanos.
El 21 de abril, la
candidata a la presidencia Victoire Ingabire, presidenta de Fuerzas
Democráticas Unidas (FDU-Inkingi), partido que solicita ser
inscrito en Ruanda, fue detenida, acusada de “ideología genocida y
de minimización del genocidio, divisionismo y colaboración con un
grupo ‘terrorista’”. Ingabire quedó en libertad al día siguiente
mientras prosiguen las actuaciones judiciales.
En su juicio, la
acusación tendría que probar que sus afirmaciones constituyen
apología del odio para demostrar que no está siendo castigada por
su oposición política. También deberá demostrar que la propia
Ingabire perpetró un acto delictivo reconocible.
La semana pasada,
el Consejo Superior de Medios de Comunicación suspendió la
publicación durante seis meses de dos periódicos en
kinyarwanda, Umusesoy Umuvigizi, que no volverán a aparecer hasta después de las
elecciones. El Consejo alegó que Umuseso
había insultado al presidente y
causado problemas en el ejército que podrían haber llevado a una
insubordinación.
En febrero de 2010, Amnistía Internacional condenó
enérgicamente el hostigamiento y la intimidación que sufren los
grupos de oposición, como el Partido Verdey el Partido Social Ideal. Otras elecciones
celebradas anteriormente en Ruanda han estado empañadas por la
intimidación, y los miembros de la oposición política han visto
restringidas sus posibilidades de realizar sus actividades con
arreglo a sus derechos humanos.
Información complementaria
Las autoridades de
inmigración cancelaron por primera vez el 10 de marzo el visado de
trabajo de la investigadora de Human Rights Watch en Ruanda, Carina
Tertsakian, alegando discrepancias en su documentación por
considerar que las firmas de su empleador no coincidían. También
mencionaron un error en la fecha del contrato, en el que figuraba
octubre de 2010, en lugar de 2009.
El Departamento de
Investigación Criminal citó a Carina Tertsakian dos veces en marzo
para responder a las acusaciones de falsedad en los documentos. La
investigadora presentó una segunda solicitud de visado el 16 de
marzo, con documentos notariales de Human Rights Watch en los que
se certificaba la autenticidad de la
documentación.
Hoy, las
autoridades de inmigración han notificado a Carina Tertsakian que
no están satisfechas con las explicaciones presentadas por Human
Rights Watch. Se han negado a facilitar una respuesta por escrito y
han recordado a Tertsakian que, como ciudadana británica, tiene 90
días de permanencia en el país, plazo que expira
mañana.
Los últimos
acontecimientos coinciden con la fecha de expiración del plazo en
que todas las ONG internacionales radicadas en Ruanda, incluida
Human Rights Watch, deben pedir la renovación de su certificado de
registro. El plazo inicial de 31 de marzo se amplió hasta el 30 de
abril.
El gobierno de
Ruanda tiene un historial de restricciones al activismo de derechos
humanos antes de las elecciones. En septiembre de 2008 se prohibió
la entrada en el país antes de las elecciones legislativas a la
difunta Alison Des Forges, asesora general de Human Rights Watch, y
volvió a prohibírsele en diciembre de 2008.
FIN/