Document - Nigeria: Amnesty International delegates say prison conditions 'appalling'

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA


Índice AI: AFR 44/019/2007 (público)

Servicio de Noticias: 157/2007

15 de agosto de 2007

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLAFR440192007



Nigeria: Condiciones penitenciarias atroces, afirman delegados de Amnistía Internacional


Los investigadores de Amnistía Internacional, que acaban de regresar de Nigeria, han expresado su consternación por las condiciones penitenciarias que han presenciado y los prolongados retrasos que sufre el sistema de justicia nigeriano.


"Las condiciones en las que el gobierno nigeriano mantiene recluidos a sus presos son atroces. Muchos de ellos esperan juicio hacinados durante años en celdas mugrientas en las que suelen convivir niños y adultos –declaró Aster van Kregten, investigadora de Nigeria para Amnistía Internacional–. Algunos reclusos son denominados los 'internos olvidados', pues nunca han comparecido ante un tribunal y nadie sabe cuánto tiempo más van a estar recluidos, simplemente porque sus expedientes se han perdido."


La delegación de Amnistía Internacional estuvo dos semanas en Nigeria, donde visitó 10 prisiones de los estados de Enugu, Kano y Lagos, y la Unidad Territorial de la Capital Federal.


A la vista de sus conclusiones, la organización ha pedido al gobierno nigeriano que invierta el dinero necesario para introducir mejoras urgentes en las prisiones y garantice que todos los internos son juzgados en un plazo de tiempo razonable.


En muchas prisiones lo habitual es que los internos tengan que compartir una cama entre dos personas o que dormir en el suelo de sórdidas celdas. Los retretes, que a menudo son poco más que un agujero en el suelo, suelen estar desbordados al final de cada día. Proliferan las enfermedades en la inmundicia y el hacinamiento.


Tres de cada cinco reclusos de Nigeria están en espera de ser juzgados, situación que a menudo dura años. Los investigadores de Amnistía Internacional hablaron con varios internos que afirmaron que llevaban ocho años o más esperando a que concluyeran sus casos. La prisión preventiva prolongada es tan habitual en Nigeria que se suelen promulgar periódicamente amnistías presidenciales o gubernamentales para aquellas personas que han estado en prisión en espera de juicio un tiempo superior a la pena máxima a la que podrían ser condenadas si finalmente fueran declaradas culpables.


En cuatro de las mayores prisiones que visitó Amnistía Internacional, los menores de 18 años estaban recluidos junto con los adultos. En la prisión de Kuje, en la Unidad Territorial de la Capital Federal, 30 menores –algunos de tan sólo 11 y 12 años– compartían dormitorio con más de 175 varones adultos.


Según la legislación, las prisiones de Nigeria tienen encomendada la tarea de rehabilitar a los presos. Algunas instalaciones visitadas por Amnistía Internacional ofrecían oportunidades de escolarización o de trabajo a un número limitado de reclusos, pero incluso estos centros carecían de suficientes libros, material educativo y material para la formación profesional.


Todos los centros contaban con personal médico y funcionarios de "bienestar" encargados de salvaguardar el bienestar de los reclusos, pero muchos de éstos denunciaban que sólo tenían acceso al personal o a los medicamentos quienes podían permitirse pagar sobornos.



Esta extorsión podría explicarse en parte –aunque no es en modo alguno excusable– por las dificultades económicas que atraviesan los guardias penitenciarios, normalmente mal pagados y que, según informaron a Amnistía Internacional, a finales de julio acababan de recibir los cheques con los salarios de junio.


Las conclusiones de Amnistía Internacional confirman las de varios grupos de trabajo y comités presidenciales nigerianos, así como las que han hallado durante varios años otras organizaciones nacionales e internacionales.


"Nuestras conclusiones no deben sorprender al gobierno nigeriano, puesto que numerosos expertos y organizaciones han puesto ya de relieve la espantosa situación de las prisiones del país. Lo que hace falta ahora es que el gobierno actúe con urgencia para abordar el enorme sufrimiento humano y la injusticia de esta situación", declaró Michael Bochenek, director de Política de Amnistía Internacional y miembro de la delegación que ha visitado Nigeria.

Amnistía Internacional hará público un informe completo de sus conclusiones antes de que finalice el año.



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