El pasado 11 de noviembre, el Parlamento de Taiwán aprobó una resolución por la que pide al gobierno de Japón que asuma su responsabilidad histórica y se disculpe ante las víctimas del sistema de esclavitud sexual del ejército imperial japonés. Esta resolución se suma a la aprobada el 27 de octubre por Corea del Sur.
En 2007, Estados Unidos, la Unión Europea, los Países Bajos y Canadá aprobaron sendas resoluciones por las que también se pedía al gobierno de Japón que restableciera la dignidad de las mujeres del sistema militar de esclavitud sexual vigente antes y durante la Segunda Guerra Mundial. El valor de las resoluciones taiwanesa y surcoreana estriba en que la mayoría de las "mujeres de solaz" procedían de esos países.
Por su parte, en Japón, el ayuntamiento de Takarazuka, en Osaka, aprobó el 28 de marzo una resolución por la que se pedía al gobierno nacional que abordase la cuestión del sistema de "mujeres de solaz". El 25 de junio, el ayuntamiento de Kiyose, en Tokio, adoptó una medida similar. Por su parte, el ayuntamiento de Sapporo, en Hokkaido, aprobó el 7 de noviembre una resolución similar.
Sam Zarifi, director de Amnistía Internacional para Asia y el Pacífico, ha manifestado: "Estas resoluciones son una petición para que el gobierno de Japón actúe. El gobierno japonés tiene que asumir que el mundo no va a olvidar los abusos que se infligieron en el sistema de ‘mujeres de solaz’. El gobierno de Japón debe ahora pedir disculpas por sus actos y seguir avanzando".