بيان صحفي
Sudán: Los bombardeos indiscriminados agravan la crisis humanitaria en Kordofán del Sur
El Consejo de Seguridad de la ONU y la Unión Africana (UA) deben tomar medidas de inmediato para detener los ataques indiscriminados en Kordofán del Sur; así lo afirma Amnistía Internacional en un nuevo informe, en el que resalta la necesidad urgente de que llegue la ayuda humanitaria a las zonas afectadas por el conflicto.
Los bombardeos indiscriminados, la falta de ayuda humanitaria y los desplazamientos masivos de población que han alterado gravemente la producción agrícola se han confabulado para sumir en la precariedad absoluta a la población civil de las zonas controladas por el Ejército de Liberación Popular de Sudán-Norte (SPLA-Norte) en Kordofán del Sur.
La situación sólo puede ir a peor en los próximos meses, ya que las provisiones de alimentos escasean y la estación de lluvias que se avecina hace intransitables las carreteras.
“La comunidad internacional mira expectante cómo se desencadena la catástrofe mientras la situación humanitaria empeora en las zonas afectadas por el conflicto de Kordofán del Sur. Ya es hora de llevar a cabo una acción concertada”, ha afirmado Khairunissa Dhala, investigadora de Amnistía Internacional sobre Sudán del Sur.
“Los ataques indiscriminados deben cesar de inmediato y la comunidad internacional debe presionar a las autoridades sudanesas para que autoricen el acceso inmediato y sin trabas de las agencias de ayuda humanitaria” ha añadido.
La anciana Khadija Al’hamr, de la localidad de Um Serdiba, en Kordofán del Sur, describió a Amnistía Internacional los terribles momentos vividos tras un bombardeo cerca de su casa en el que perdieron la vida su vecina Naima Kuku y la nieta de ésta, Amal.
“Naima Kuku saltó en pedazos. Yo recogí sus restos para enterrarlos. Amal quedó partida en dos y estaba embarazada [...] Ya no podemos soportarlo más tiempo. Esto tiene que acabar. Paren los aviones.”
Amnistía Internacional ha documentado bombardeos llevados a cabo por las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) en los momentos cruciales de la siembra y la cosecha que han causado graves daños en los medios de subsistencia de la población. Según la Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna, la mayoría de las poblaciones internamente desplazadas probablemente sufrirán niveles de crisis de seguridad alimentaria cuando llegue la estación lluviosa en las próximas semanas.
Los bombardeos han alterado gravemente actividades cotidianas como la agricultura y la educación. En los lugares donde todavía es posible dar clase, se hace en espacios abiertos para que maestros y alumnos puedan correr a refugiarse en madrigueras y cuevas cercanas. También han privado de derechos básicos a la población civil al dificultar gravemente su acceso a asistencia médica y agua potable.
El número de personas que huyen como refugiados a Sudán del Sur aumenta rápidamente con el avance del conflicto. Más de 70.000 personas han huido al campo de Yida, en el estado de Unidad.
Y cada día llegan más. La ONU prevé que el número de refugiados en el campo alcance la cifra de 100.000 en mayo.
Persisten las dificultades para alojar y dar servicios adecuados a la creciente población de refugiados en el campo de refugiados de Yida. Ante el desbordamiento del campo, se está presionando a los refugiados para que se trasladen a otros lugares antes de que comiencen las lluvias.
Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Sudán del Sur y a los organismos internacionales que garanticen el acceso de las personas refugiadas a unos servicios básicos que incluyan educación en todos los lugares.
“Casi dos años después, el conflicto de Kordofán del Sur y la crisis humanitaria que ha traído consigo están socavando gravemente los derechos humanos fundamentales de las personas”, ha afirmado Khairunissa Dhala.
“Las autoridades sudanesas acosan, detienen y recluyen a personas por denunciar la situación en Sudán”, añade.
Amnistía Internacional ha expresado su profunda preocupación por la salud de un grupo de 32 mujeres detenidas por su presunta filiación al Movimiento de Liberación Popular de Sudán-Norte, brazo político del SPLA-Norte. Llevan más de cinco meses privadas de libertad sin cargos y sin acceso a representación letrada.
En su informe, titulado Sudan: Civilians caught in unending crisis in Southern Kordofan, Amnistía Internacional pide también una investigación independiente sobre los presuntos abusos y violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos cometidos por todas las partes del conflicto, incluidos el gobierno de Sudán y el SPLA-Norte.


