This document is not available at this time.

Las mujeres de Tayikistán sufren abusos

Jóvenes junto a la fuente de un parque, Tayikistán, julio de 2009.

Jóvenes junto a la fuente de un parque, Tayikistán, julio de 2009.

© Amnistía Internacional


24 نوفمبر 2009

Las autoridades de Tayikistán deben tratar la violencia contra las mujeres como delito y tomar medias adecuadas para perseguirla judicialmente, ha manifestado Amnistía Internacional en un informe publicado el martes 24 de noviembre de 2009.

El informe Violence is not just a family affair: Women face abuse in Tajikistan documenta los abusos físicos, psicológicos y sexuales que sufren las mujeres en el ámbito familiar e insta a las autoridades a tratar esta violencia como lo que es, un delito, en vez hacer caso omiso de ella por considerarla un “asunto de familia privado”.

“En Tayikistán se golpea, maltrata y viola a las mujeres en el ámbito familiar, pero las autoridades tienden a reflejar la actitud imperante en la sociedad de culpar a las mujeres en los casos de violencia doméstica –ha manifestado Andrea Strasser-Camagni, investigadora de Amnistía Internacional experta en Tayikistán–. Las autoridades consideran que su función primordial es la de actuar como mediadoras, dirigida a defender la familia, en vez de proteger a las mujeres y sus derechos.”

“Los valores familiares tayicos tradicionales, reforzados tras el desmembramiento de la Unión Soviética, imponen mayor discriminación aún a las mujeres, limitando su identidad a la de esposas y madres o empujándolas a los sectores peor pagados del mercado de trabajo.”

“Al considerar la violencia contra las mujeres un asunto familiar, las autoridades de Tayikistán eluden su responsabilidad para con una gran parte de la población. Permiten que los perpetradores de este delito actúen con impunidad y, en última instancia, niegan a las mujeres sus derechos humanos.”

La violencia contra las mujeres, especialmente en el ámbito familiar, es un fenómeno generalizado en Tayikistán. Del 25 al 50 por ciento de las mujeres han sufrido violencia física, psicológica o sexual a manos de sus esposos o sus parientes políticos.

A menudo, las mujeres tayicas dependen económicamente de su familia política. Como han contado algunas a Amnistía Internacional, en cuanto ponen los pies en la casa de la familia de sus esposos después de casarse, son sometidas a malos tratos no sólo por aquéllos, sino también por sus suegras, las cuales probablemente sufrieran también abusos de recién casadas.

“A las mujeres se las trata como sirvientas o como bienes de la su familia política. No tienen a nadie a quien recurrir, pues las autoridades tienen por norma instar a la reconciliación, lo que refuerza de hecho su situación de inferioridad. Esta experiencia de violencia y humillación en el seno de la familia lleva a muchas mujeres a suicidarse”, ha explicado Andrea Strasser-Camagni.

No hay suficientes servicios para proteger a las sobrevivientes de violencia doméstica, y los existentes los ofrecen en su mayor parte organizaciones no gubernamentales locales con financiación internacional. La policía, el poder judicial y el personal médico carecen de la debida preparación para ocuparse de casos de violencia doméstica.

La educación es un factor clave para el empoderamiento de las niñas y la creación de vías de escape de la violencia y la pobreza. Sin embargo, las niñas dejan de ir a la escuela muy pronto, para contraer matrimonio, a menudo no registrado oficialmente y polígamo, a edad muy temprana, todo lo cual hace que dependan aún más de sus esposos.

Las medidas iniciales tomadas por el gobierno tayico para combatir la violencia doméstica han resultado en gran medida insuficientes.

Aunque Tayikistán ha ratificado los pertinentes tratados internacionales de derechos humanos, no cumple con su obligación internacional de proteger y hacer efectivos los derechos de las mujeres.

Amnistía Internacional insta a las autoridades de Tayikistán a:

  • impedir y perseguir judicialmente la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar mediante la promulgación de una legislación interna efectiva y la creación de servidos de apoyo en todo el país;
  • emprender una campaña de sensibilización pública de ámbito nacional para abordar la práctica ilegal del matrimonio no registrado oficialmente, polígamo y a temprana edad;
  • eliminar los obstáculos a la educación de las niñas y abordar las causas básicas del abandono de la educación por las niñas.