لاوس

حقوق الإنسان في República Democrática Popular de Laos

منظمة العفو الدولية  تقرير 2013


The 2013 Annual Report on
لاوسالصادر حديثاً

Jefe del Estado Choummaly Sayasone
Jefe del gobierno Bouasone Bouphavanh
Pena de muerte abolicionista en la práctica
Población 6 millones
Esperanza de vida 63,2 años
Mortalidad infantil (‹5 años) (h/m) 69/62 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 68,7 por ciento

Aumentó la persecución religiosa en zonas rurales, donde personas de religión cristiana evangélica fueron objeto de ataques. Continuó incrementándose la presión sobre la tierra y los recursos naturales y aumentaron los conflictos sobre tierras y propiedades. Más de 1.700 personas de etnia hmong fueron devueltas a Laos desde Tailandia, en algunos casos, por la fuerza. No se permitió que observadores independientes hicieran un seguimiento para evaluar su situación.

Información general

Miles de personas, especialmente de minorías étnicas, estaban expuestas a convertirse en desplazadas y a ser víctimas de medidas como desalojos forzosos debido a la construcción de siete nuevas grandes presas y otros proyectos de urbanización. A causa de los reasentamientos, en algunas comunidades afectadas se produjeron situaciones de inseguridad alimentaria y malnutrición infantil. Otra decena de presas estaban en fase de diseño, y se estaba estudiando la construcción de 65 proyectos hidroeléctricos. La ley de medios de comunicación que la Asamblea Nacional aprobó en julio no suavizó las severas restricciones impuestas a la libertad de expresión.

"Al menos dos hombres fueron condenados a muerte...por delitos relacionados con el tráfico de drogas."

Libertad de religión

Las personas que profesaban la fe cristiana, en su mayoría de congregaciones evangélicas, eran objeto de una persecución cada vez más intensa. Entre julio y septiembre, al menos 90 hombres y mujeres cristianos, incluidos pastores, fueron detenidos y recluidos sin cargos ni juicio; en algunos casos, la reclusión se prolongó durante varias semanas. Al menos dos personas quedaron en libertad tras ser obligadas a abjurar de su fe.

  • El 8 de septiembre, agentes de policía y autoridades del distrito detuvieron a un profesor en el distrito de Phonthong, provincia de Champassak, por convertirse al cristianismo. Fue recluido en un «centro de reeducación» en condiciones lamentables y le comunicaron que sólo saldría de allí si abjuraba de su fe. Quedó en libertad en torno a una semana después, tras la intervención de autoridades provinciales. Aunque pudo volver a la docencia, fue amenazado con ser detenido de nuevo si continuaba practicando su religión.

Pena de muerte

Al menos dos hombres fueron condenados a muerte a lo largo del año por delitos relacionados con el tráfico de drogas. El gobierno defendió públicamente el uso de la pena de muerte, afirmando que era necesaria para impedir el tráfico de drogas en el país y más allá de sus fronteras. No se tuvo constancia de que se hubieran llevado a cabo ejecuciones. Sin embargo, y a pesar de los reiterados llamamientos de la ONU, no se hizo pública información sobre la aplicación de la pena de muerte, incluidas las condiciones penitenciarias.

Discriminación de personas de etnia hmong

Al menos 1.700 personas de etnia hmong, entre las que había un número indeterminado de solicitantes de asilo, fueron devueltas desde Tailandia. Muchas personas devueltas pasaban por el centro de tránsito de Paksan, en la provincia de Borikhamsay. Según medios de comunicación controlados por el Estado, las autoridades «educaban» a los hmongs devueltos en la ideología del Partido Comunista. Muchas de esas personas fueron reasentadas en la recién construida localidad de Phalak, en el distrito de Kasi, provincia de Vientián. Otras fueron enviadas a sus provincias de origen. No estaba claro si la elección del lugar de reasentamiento se hacía de forma voluntaria. No se permitió que observadores independientes realizasen un seguimiento de la situación.

Al menos cuatro personas devueltas fueron detenidas arbitrariamente al regresar a Laos y, según informes, quedaron recluidas sin cargos en una prisión de la provincia de Attapeu. Se creía que el número real de personas devueltas detenidas era superior. Las autoridades no rindieron cuentas de lo sucedido con seis hombres y mujeres pertenecientes a un grupo de 27 protestantes de etnia hmong que habían sido devueltos a Laos desde Tailandia en diciembre de 2005.

Visitas de Amnistía Internacional

Una delegación de Amnistía Internacional visitó Tailandia en octubre para recoger información sobre Laos.

Informes de Amnistía Internacional

Laos: Suspensión oficial de la pena de muerte. Una oportunidad para Laos (16 julio 2008)
Tailandia/Laos: Devolución/Temor por la seguridad (25 junio 2008)