Document - إيران : الإعدامات الجديدة تبين الحاجة إلى حظر قانوني قاطع للرجم
Amnistía Internacional
Declaración pública
Índice AI: MDE 13/004/2009
15 de enero de 2009
Irán: Nuevas ejecuciones demuestran la necesidad de prohibir la
lapidación por ley
Amnistía Internacional lamenta la ejecución por lapidación de dos
hombres – Houshang Khodadadeh y un individuo no identificado- en
Mashhad, en el noreste de Irán, probablemente el 26 de diciembre de
2008, e insta a las autoridades a que declaren de inmediato una
suspensión efectiva de las ejecuciones por lapidación, aplicable ya
a los casos de 10 personas que se sabe que corren riesgo
actualmente de ser ejecutadas por este método. Estas lapidaciones
fueron confirmadas el 13 de enero de 2009 por el portavoz de la
Magistratura, Ali Reza Jamshidi.
Estos nuevos casos de lapidación demuestran una vez más que las
declaraciones de la Magistratura iraní –como la que hizo Ali Reza
Jamshidi en agosto de 2008, cuando manifestó que Irán había puesto
fin a las lapidaciones-, e incluso las directrices de su
presidente, no son suficientes para acabar con esta horrible
práctica. La rápida promulgación de legislación que ponga
inequívocamente fin a esta pena grotesca es una medida necesaria,
que debería haberse tomado hace mucho tiempo.
Un tercer hombre, un ciudadano afgano identificado sólo como
“Mahmoud Gh.”, consiguió salir del hoyo donde lo habían introducido
para lapidarlo, y se cree que actualmente se encuentra bajo
custodia. Los activistas iraníes que hacen campaña en contra de las
lapidaciones en Irán no tenían conocimiento en ninguno de estos
tres casos del riesgo de lapidación. Amnistía Internacional y los
activistas iraníes conocen otros 10 casos de personas expuestas a
ser ejecutadas por lapidación, pero temen que haya más.
Según la campaña “Detengan las lapidaciones para siempre”, que
tiene por objeto conseguir que se ponga fin a esta pena, en Irán
hay al menos ocho mujeres y dos hombres expuestos a ser lapidados.
. Las mujeres son: Kobra N., recluida en la prisión de Reja’i
Shahr, de Karaj; Iran A, recluida en la prisión de Sepidar, de
Ahvaz; Khayrieh V., también en la prisión de Sepidar; Ashraf
Kalhori, recluida en la prisión de Evín, de Teherán; Gilan
Mohammadi, recluida en la Prisión Central de Esfahan; Afsaneh R,
recluida en la prisión de Adel Abad, en Shiraz; M.J, recluida en la
prisión de Vakil Abad, en Mashhad, y H, también en la prisión de
Vakil Abad. Los hombres son: Abdollah Farivar, recluido en la
prisión de Sari, en la provincia de Mazandarán, y Gholamali
Eskandari, recluido en la Prisión Central de Esfahan.
Dos mujeres más –las hermanas Zohreh y Azar Kabiri-niat – están
siendo juzgadas de nuevo ante la Sección 77 del Tribunal General de
Teherán. El presidente de la Magistratura anuló en 2008 su
sentencia condenatoria, junto con la pena de lapidación que les
había sido impuesta. Si son declaradas otra vez culpables en este
juicio, podrían ser condenadas de nuevo a muerte por
lapidación.
En Irán, la pena de muerte por lapidación está prescrita
específicamente para el delito de “adulterio estando casado”, que
debe probarse por confesión cuatro veces ante el juez, el
testimonio de cuatro testigos varones o de tres hombres y dos
mujeres o el “conocimiento” del juez, que puede incluir imágenes de
vídeo o pruebas forenses.
Amnistía Internacional insta a las autoridades iraníes a que
promulguen una ley que prohíba inequívocamente la lapidación como
pena judicial. En espera de la aprobación de tal ley se debe
declarar de inmediato una suspensión efectiva de las ejecuciones
por lapidación. Como, especialmente fuera de Teherán, algunos
jueces continúan imponiendo condenas de lapidación, debe explicarse
claramente a los funcionarios de los ministerios y organismos
encargados del cumplimiento de la ley, con funciones de custodia o
que tengan otros cometidos pertinentes que no debe incumplirse esta
suspensión y que todo funcionario que no la acate deberá rendir
cuentas.
Las autoridades iraníes deben garantizar también que la legislación
promulgada, incluido el nuevo Código Penal, se ajusta a las
obligaciones internacionales de Irán y deja claramente de tratar
como delito las relaciones sexuales mantenidas con consentimiento
mutuo.
Información complementaria:
En 2002, el presidente de la Magistratura dictó una directriz por
la que pedía una suspensión de las ejecuciones por lapidación. La
directriz no se ha cumplido, pues al menos cinco personas han sido
lapidadas desde entonces, entre ellas las dos ejecutadas en
diciembre de 2008. Sin embargo, Ali Reza Jamshidi aclaró en su
reciente declaración que, como directiva cuya entrada en vigor como
ley no se había aprobado, la petición de una suspensión no tenía
peso legal y los jueces podían hacer caso omiso de ella si lo
deseaban.
En 2007 se presentó al Parlamento iraní una reforma del Código
Penal para su aprobación. Todavía se está examinando. El nuevo
Código prevé todavía la pena de muerte por lapidación, pero dispone
que en caso de que la ejecución de la pena cause “daño al sistema”,
puede, a propuesta del fiscal y si el presidente de la Magistratura
lo aprueba, sustituirse por ejecución por otros métodos o por 100
latigazos, dependiendo del tipo de prueba.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todas las
circunstancias, pero considera que la lapidación es una práctica
particularmente grotesca y terrible. Está concebida específicamente
para aumentar el sufrimiento de la víctima, pues se escogen para
llevarla a cabo piedras lo suficientemente grandes como para causar
dolor, pero no tanto como para matar a la víctima enseguida. Es una
pena impuesta específicamente en caso de adulterio de hombres o
mujeres casados, acto que no constituye siquiera delito en la
mayoría de los países del mundo. La Comisión de Derechos Humanos de
la ONU (Resolución 2005/29) aclaró que la pena de muerte, permitida
sólo para los delitos más graves, no debía imponerse por actos no
violentos, como las relaciones sexuales entre adultos mantenidas
con consentimiento mutuo, ni debía ser preceptiva.
Para más información, véase el documento de Amnistía Internacional
Irán: Detener las ejecuciones por lapidación, de enero de
2008, Índice AI: MDE 13/001/2008.
FIN/
Documento público
****************************************
Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Londres llamando al número + 44 20 7413 5566, o por correo electrónico en press@amnesty.org. Para los comunicados de prensa traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para documentación general traducida al español consulten http://www.amnesty.org/es/library